HE MANTENIDO UN NIVEL MUY POR ENCIMA DE OTRAS TEMPORADAS
Sigue arriba, manteniendo la diferencia con el resto. Pablo y los demás. Y eso tiene más importancia con el paso de los años. Sigue sin perder la novedad, llenando las plazas, aportando un mayor poso a su toreo y todo ello sin dejarse ganar la pelea por los más jóvenes que vienen arreando con fuerza. Confiesa que quizá sea el mejor de sus años.
- Con la competencia que ha habido y los jóvenes que han irrumpido con fuerza, te sigues manteniendo arriba y sin perder la novedad.
- Ha pasado un año importante para mí en ese aspecto. Después de estar consolidado y llevar unas temporadas en la cumbre, ver que en un año de tantos jóvenes que han apretado muchísimo, he sido capaz de mantener la tónica en todos los aspectos profesionales, en el campo competitivo, artístico y en el de llevar público a la plaza.
- ¿La novedad y la ilusión también la han aportado los caballos?
- Sí. Siempre he dicho que tenemos esa ventaja sobre el toreo a pie. Aunque uno es el mismo, te puedes estar renovando con tu cuadra cada año y ese ha sido uno de los grandes secretos de mi carrera. El intentar sacar novedades en mi cuadra cada año y de esa manera el público verá alguno nuevo.
- ¿Cuesta mantenerse arriba?
- Sí. Uno llega arrastrado por la ambición. Cuando ya lo has conseguido tienen menos necesidad económica, de realización porque ya has conseguido retos importantes en tu vida…..Es difícil encontrar esa motivación del día a día para seguir luchando y buscando entre muchos caballos una nueva estrella, que aporte algo a la cuadra. Por eso es cada vez más difícil mantenerse arriba.
- ¿Aún te queda mucho por aportar al rejoneo?
- Es un planteamiento que cuando me lo hago, siempre gira en torno a la ilusión. Mientras tenga ilusión por seguir montando a caballo y disfrutar de lo que hago, tendré la evolución que uno tiene con el paso de los años. Con la edad igual baja un poco el nivel de riesgo, de arrogancia, y sin embargo con tu madurez aportas más clase, despaciosidad y suavidad en todo lo que haces. Con el cambio de la vida también cambia el toreo.
- ¿Tienes ahora menos responsabilidades que antes?
- No. En ese aspecto la competencia es importante, pero no he necesitado tanto de la competencia de los demás. Cuando estoy en el ruedo, lo que más me presiona es lo que espera la gente de mí, no defraudar y que vuelvan a tener más ganas de verme.
- ¿Es como si compitieses contra ti mismo?
- Más que eso, a favor del espectáculo que he creado y de las expectativas de un público que me es fiel.
- Una pena lo de “Sármata”, con la seguridad que te daba en el último tercio.
- Ha sido el más importante que he tenido en el último tercio. Pero más allá de todo eso, había conseguido tener un caballo que hizo que el último tercio tuviese una plasticidad y momentos artísticos que no tenía.
- Ha habido tardes importantes, Nimes, Vitoria, Valencia….
- Ha sido un año de mucha regularidad, he mantenido un nivel muy por encima de otras temporadas, me atrevería a decir. Ha habido cimas muy altas como la de Bayona, donde corté 4 orejas y un rabo; Nimes, con otras 4 orejas y rabo. En Vitoria cuajé un toro de Capea de los más importantes de mi vida. Una faena en Valencia me viene al recuerdo porque fue con un toro muy difícil y al final se convirtió en una de esas faenas soñadas. Una tarde muy importante fue la de Valladolid, con una corrida muy dura de Fidel San Román –Guardiola-, que fue atípica por la dureza de los toros y la emoción en las embestidas. Simplemente por ponerte en el sitio y poder con los toros, aquello calaba con mucha fuerza.
- Me hablas de Guardiola, un encaste muy diferente al de Murube que soléis torear. ¿Estás buscando otro tipo de toro con más emotividad?
- A raíz de una corrida de lidié en Madrid y que corté 4 orejas, me di cuenta que no siempre se puede estar con un toro excesivamente suave, sino que también hay que meter un poco de raza y aunque te exija más y te ponga a prueba, de vez en cuando me gusta un poco marcar esa diferencia con el toro duro, donde uno no sólo enseña el pellizco y el arte sino también la capacidad de poder a un toro con más pujanza.
- El percance te impidió acudir a la cita de Madrid.
- Me quitó fechas importantes y entre ellas, Madrid. Pero hasta las cosas malas uno las tiene que canalizar para bien. Me sirvió para descansar física y mentalmente, analizar muchas cosas de mi profesión y de mi vida y darme cuenta de que lo que más me gusta es torear. Cuando volví a torear, lo hice con más ganas que nunca.
CHENEL Y SILVETI, DOS MAESTROS
La cuadra de Hermoso de Mendoza es una de las más brillantes del momento. Uno de los éxitos del navarro ha sido llevar a la cumbre a caballos que marcaran historia. Al igual que “Cagancho” en su momento, ahora hay al menos dos caballos que gozan de un gran protagonismo, “Silveti” y “Chenel”, siendo este último el que se ha convertido en la estrella de la casa. “Chenel” se ha convertido – a pesar de su juventud, 7 años- en el baluarte de mi cuadra. Un caballo clásico en casi todas las tardes importantes. Junto con él, la mayor sorpresa ha sido “Silveti”, que venía haciendo frente a los toros difíciles, menos agradecidos, y este año le he dado la oportunidad de torear mejores toros y la respuesta ha sido espectacular. En las actuaciones importantes se ha puesto al nivel del “Chenel”, afirma Pablo. El rejoneador nos explica la diferencia entre estos dos maestros: “Chenel” es un caballo más ágil y esa destreza se transmite al público en situaciones muy extremas de terrenos muy comprometidos. “Silveti” es un caballo que puede mucho con los toros, pero quizá por su físico más voluminoso, todo lo que hace lo transmite con más lentitud en su estética”. Lo que sí está claro es que “Chenel” goza de una mayor popularidad que “Silveti”. La gente lo espera en la plaza, lo reconoce al momento y presta una atención pasmosa. La conexión público y caballo llega al momento. A Pablo no le viene de nuevo esta situación con sus caballos. “He tenido ya la experiencia con otros caballos como “Cagancho”, “Chicuelo”, “Labrit”, el desaparecido “Sármata” y “Chenel”, desde su presentación en Sevilla, la gente empezó a preguntar por él y ahora goza de una gran popularidad”.
APLAUSOS 17 diciembre 2007 Por Jorge Casal
