Antes de triunfar por todo lo alto en el Festival nocturno en favor del Hospital Infantil Universitario de Caldas, el rejoneador navarro, Pablo Hermoso de Mendoza visitó a los niños ingresados en dicho centro y cumplió así como una de sus citas que ya desde el año pasado se ha convertido en importantísima para el estellés.

En esta ocasión estuvo acompañado por los matadores colombianos Pepe Manrique y Santiago Naranjo, quienes fueron obsequiados por el centro con un vaso de plata de los que los matadores utilizan en sus compromisos taurinos. Tras su presencia en el salón de actos ante la prensa y algunos de los niños internados, el rejoneador recorrió algunas de las plantas del hospital para visitar a los demás niños que no había podido acudir al salón, bien por qué su enfermedad se lo impide o bien porque son bebés o muy chiquitos y permanecían en sus habitaciones. Incluso se sentó a ver televisión con alguno de ellos.

La cita pasa por ser sin duda la más emotiva de toda la temporada y aunque por momentos resulta dura, también es satisfactorio saber que muchos de los niños que estaban el año pasado en la planta de oncología o de quemados, están en la actualidad en sus casas ya en plenitud de facultades. Por eso es tan importante el festival que posteriormente se celebra y en el que cada año el público manizaleño llena los tendidos a la llamada de las figuras del toreo y así prestan su aportación al Hospital Infantil.