Lo que Pablo Hermoso de Mendoza tiene intención de realizar en esta temporada con la actuación en los cinco países de América donde se celebran corridas de toros, va a ser algo nuevo en un torero a caballo y que como se puede suponer tiene una enorme complicación logística.

Por eso, desde esta web, vamos a ir tratando de dar a conocer a los aficionados, muchos de los movimientos y entresijos que suceden en la trastienda o en los preparativos de una macro gira taurina como esta, contando los  que se van a hacer para poder actuar en cada una de las plazas de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y hasta llegar a México.

Nos vamos a salir de loque propiamente es la plaza de toros para mostrar a los aficionados lo que hay fuera de ellas, entre bastidores, despachos, aduanas y Aeropuertos de un mundo que seguramente les sorprenderá.

Los primeros movimientos comienzan en el mes de octubre cuando los caballos comienzan las correspondientes cuarentenas y los sucesivos análisis de sangre exigidos por los países correspondientes. Antes naturalmente la selección de caballos, que en un principio iban a ser los mismos para los festejos de 1 y 8 en Lima y 4 y 5 en Quito, todo en el mes de diciembre. Después de estudiar las posibilidades de los viajes y los pasos por las aduanas y comprobar que el desplazamiento de los caballos por carretera podía suponer viajes de hasta treinta horas, al final se descartó enviar los mismos caballos y por eso nos vimos obligados a partir la cuadra y enviar seis caballos a cada uno de los países.

CHURUMAY, NAPOLEÓN, DISPARATE, VIRIATO, MANOLETE y PIRATA viajarían a Lima, mientras que UNAMUNO, CHENEL, DALI, DUENDE, UNIVERSO y COLOMO, lo harían a Quito. Se dividieron los caballos, pero naturalmente también hay que dividir el equipaje y utensilios de los mismos. Monturas, cabezadas, banderillas, rejones...todo hay que calcular e incluso en el caso de las banderillas calcular el número a utilizar en cada sitio y teniendo en cuenta luego las futuras actuaciones de Colombia y Venezuela. En total unos trescientos kilos de material en cada viaje y con unos cuarenta bultos en total.

Todo se preparó para que los caballos salieran de Ámsterdam a Quito y Lima, los días 23 y 25 de noviembre respectivamente. Como los vuelos son bastante seguidos se prepara el viaje a Holanda en una sola vez con el camión (once caballos) y un remolque en el que viajaría el otro caballo, o bien diez en el camión y dos en el remolque. Pero las complicaciones iban a comenzar en el modo en que Lufthansa que era la compañía que viajaba a Lima, de momento había suspendido los vuelos de carga de caballos y no haría el viaje del día 25. Se comienzan a barajar otras opciones como llevar todos a Quito y de ahí pasar la mitad a Lima o viajar seis a Quito y los otros seis a Lima pero vía Bogotá.  Una vez estudiadas las diferentes propuestas, se eligió la de Bogotá porque para los caballos era muy complicado el viaje en camión de Quito a Lima.

El problema era que el vuelo a Bogotá en lugar de salir el 25, lo hacia el 27 y los caballos tenían que permanecer en Bogotá un día, saliendo y llegando el 29 a Lima, lo cual y teniendo en cuenta que el primer festejo de Hermoso de Mendoza era el día 1, no daba margen de retraso a los vuelos y además dejaba solo el sábado 30 para poder montar unos caballos que llevaban más de una semana fuera de la finca de Estella. Importante contratiempo, pero no había elección y así se programó el viaje.

Con esto ya cerrado los caballos se disponían a emprender viaje al país del tulipán cuando nos comunicaron que los caballos no podían viajar los doce juntos en el camión hasta Ámsterdam. Que los documentos estaban preparados para que fuesen en dos viajes distintos y por lo tanto el camión tenía que viajar, dejar seis caballos y su equipaje en el avión - porque tampoco se puede ir del Aeropuerto hasta que no estén embarcados- y volver a por los otros seis caballos, cargarlos y volver a Holanda a embarcar el cargamento de Lima. Todo ellos en apenas una semana y teniendo en cuenta que para que los caballos afronten con garantía un viaje tan largo, había que llegar veinticuatro horas antes de la salida de los vuelos para que descansaran en unas cuadras preparadas al efecto.

Paralelo a todo esto, está el asunto de los mozos de caballos que hay que llevar a cada uno de los países. En los viajes a México, los mozos suelen viajar en el mismo avión que los caballos, pero en los países suramericanos no se permite porque tienen que hablar inglés perfectamente y hacer un cursillo de conocimientos en vuelo. El caso es que tienen que volar antes de los caballos para estar en los países de destino antes de que los caballos lleguen. Teniendo en cuenta todo esto, Sergio Álvarez y Víctor Azparren volaban el día 23, unas horas antes que los caballos, desde Ámsterdam a Quito y así llegaban a mediodía y esperaban a aquellos en el Aeropuerto. En el otro viaje, el día 26 salía hacia Bogotá, José Luis Correas, que se juntaría en la capital colombiana con Alex Vallejo, veterinario y hombre de apoyo de Pablo en Colombia en los últimos años y que se incorpora al equipo en estas actuaciones ecuatorianas. No se cerraba aquí el equipo, porque desde México volaba Andrea Rozo para llegar a Lima el día de llegada de los caballos y cerrar así los dos equipos de mozos de caballos. Tres para Lima y dos para Quito.

Lo chistoso, aunque en su momento no nos hizo ninguna gracia, es que José Luis Correas perdió el avión de Pamplona a Madrid y hubo que llevarlo en coche (veremos cuando lleguen las multas por exceso de velocidad) hasta el Aeropuerto de Barajas en Madrid y llego por los pelos hasta el punto que no pudo facturar las maletas y se fue con lo puesto. Hasta el día 28 que llegaríamos nosotros y se las llevamos, estuvo literalmente con lo puesto...

Bueno, volvamos a los caballos y ahora ya por partes: los seis caballos que viajan a Quito salen y llegan el sábado 23 sin mayores problemas, salvo que el equipaje no sale del Aeropuerto con los caballos. Problemas en la facturación en Holanda, que no los facturo en la misma guía de los caballos, hace que no se puedan sacar las cosas hasta el miércoles, según dicen en principio, pero que al final fue el viernes y no salió todo porque algo se dejó para el lunes...

Los caballos fueron trasladados a la finca de Blasco Peñaherrera,  buen amigo de Pablo y padre de Sebastián Peñaherrera, joven rejoneador que tomara la alternativa el día 4 en Quito de manos del navarro. Aquí el tiempo importaba menos porque Pablo no llega a Quito hasta el día 2 de diciembre.

Los de Lima ya son otras cosas. El avión que sale el día 27 se retrasa ¡!!!En más de veinticuatro horas!!!! Con la preocupación de que tenía que llegar a un enlace en Bogotá y que si no llegaba, sería imposible que Pablo pudiera actuar el día 1. Tensión porque ciertamente nadie confirmaba que el vuelo saldría al día siguiente temprano, y aunque te lo decían, lo cierto es que nadie nos daba la fiabilidad necesaria. Estamos en el día 28 y Pablo, su hermano Juan Andrés, el banderillero José Serrano "Grenho" y Julio Fontecha, salen de Madrid hacia Lima y mientras los hermanos salían de Pamplona para Madrid, recibieron la buena noticia que los caballos ya habían salido de Ámsterdam.

Llegaron a Bogotá sin problemas y salieron hacia Lima en el horario previsto, pero... Sin el equipaje. Nadie sabía por qué razón, el equipaje había viajado directamente desde Europa hasta Lima y había llegado un día antes, aunque no se podía sacar del Aeropuerto... Aquí la complicación ya era más grave, porque los caballos llegaron a Lima hacia las ocho de la tarde hora local, pero los aperos era complicado que salieran del Aeropuerto esa tarde. Como habíamos dicho, el único día que Pablo disponía para trabajar los caballos era el día sábado 30 y si no tenía monturas, cabezadas, ni ningún apero de los caballos, la cosa estaba complicada...

Mientras los caballos llegaban, Pablo realizaba por la mañana una rueda de prensa en el Hotel Costa Verde con una nutrida representación de la prensa local y posteriormente almorzaba con el empresario Freddy Villafuerte y varias personas relacionadas con la fiesta en Lima. Mientras tanto, Juan Andrés pasaba la mañana en el Aeropuerto, gestionando y ultimando la llegada de los caballos junto a Jaime Tavera, amigo y enorme colaborador en esta entrada de los caballos a Lima y cuya finca en la localidad de Chilca, próxima a Lima, iba a convertirse en el cuartel general de los caballos en su estancia en Perú. Mañana de tensiones en el Aeropuerto, porque en un principio no aparecía el equipaje y en la aduana no tenían constancia de si habían llegado, la agencia de importación no sabía nada...y es que aunque no lo parezca, pero los utensilios son tan importantes como los caballos en un festejo, porque sin unos u otros no puede haber festejo. A las tres de la tarde, Juan Andrés abandonaba el Aeropuerto con la promesa de la agencia aduanera de que los bultos saldrían del Aeropuerto con los caballos, lo cual, cuando llegaron estos sobre las ocho de la tarde, volvieron a llamar para decir que seguramente saldrían a la mañana siguiente...

Entre dimes y diretes, los caballos llegaron a las caballerizas del poblado de Chilca a eso de las cuatro de la mañana y fue espectacular la reacción de los mismos al llegar a los boxes y revolcarse y celebrar como si hubieran llegado al paraíso.

Del equipaje el último mensaje es que se entregarían a las diez de la mañana siguiente. Con esta misiva, a las diez de la mañana del sábado 30 Pablo, Juan Andrés, Grenho, el mozo de espadas Roli y Julio Fontecha, se fueron al Aeropuerto para agilizar los trámites en colaboración con el agente importador José Cáceres que fue pieza importante en la recuperación de los bultos. Como aquello se demoraba y pasaba el tiempo, Pablo, Grenho y Julio se fueron a la plaza a ver los toros a lidiar al día siguiente y a arreglarles los pitones y Juan Andrés y Roli se esperasen en el Aeropuerto...la espera duro hasta las tres de la tarde, cuando al grupo se unio Jaime Tavera y los tres con casi todo el equipaje salieran hacia la plaza de toros de Acho para volver a reunirse todos y seguir camino hasta Chilca a trabajar los caballos.

Hemos dicho que se sacó casi todo el equipaje porque dos cajas de botiquín con algunos medicamentos de urgencia así como los utensilios de coser posibles heridas y demás equipo quirúrgico no fueron autorizadas por la aduana y se tuvo que quedar en consigna...

Cuando se terminó de arreglar los toros ya eran casi las cinco de la tarde y ya todos se pusieron en marcha a ver a los caballos, a donde llegaron hacia las seis y media de la tarde. Una comida rápida, pero deliciosa reparada por Patricia, esposa de Jaime Tavera y Pablo a montar a los seis caballos desplazados, muy fuertes y rebeldes y sobre todo muy nerviosos por la presencia de caballos para ellos extraños en los alrededores.

Era ya casi medianoche cuando dio por terminada la monta y se fueron a descansar al Hotel para la fecha del día siguiente, el debut en la Feria del Señor de los Milagros en esta temporada.

Por la mañana casi normalidad en el sorteo y nuevo sobresalto cuando a las diez y media de la mañana los caballos no habían llegado a la plaza cuando tenían programada la salida a las seis de la mañana. Pero el programa no debía ir con el camionero, que en lugar de a las seis, llego a las ocho. A pesar del retraso, dio tiempo de preparar todo, con más aceleración que la que hubiera gustado a Pepito, Alex y Andrea, pero todo estaba listo para que a las dos y media de la tarde Pablo comenzara a calentar a los caballos para la corrida...

Por cierto un calentamiento en el que los caballos estaban especialmente nerviosos, quizás también por la expectación que levantó su presencia y que los hacia estar literalmente rodeados de gente. Esto hizo que PIRATA estuviera casi incontrolable y agresivo hasta el punto que traspaso de una patada la puerta del patio de caballos de picar y a punto estuvo de provocarse una seria lesión, al quedársele la pata enganchada en el agujero que había hecho en la misma. Más tarde VIIRATO y el propio PIRATA a punto estuvieron de engancharse como auténticos perros de presa e incluso Pablo recibió un manotazo de PIRATA al tratar de separarlos. Fueron momentos de muchísima tensión pero que afortunadamente todo se fue calmando con el paso del tiempo.

Del festejo poco vamos a hablar porque eso ya va en la crónica, solo dos puntos que allí no se comentaron y que fueron la invasión de cuatro anti taurinos al ruedo cuando "El Juli" acabó con su segundo toro y que rápida y contundentemente fueron desalojados y el otro fue la desazón de Pablo ante el juego de los toros y las meditaciones en la furgoneta de vuelta al Hotel sobre ese punto, y sobre el esfuerzo que se realiza para llegar a un festejos de estos, viajes, preparación, nervios..., el gran ambiente que se forma alrededor de tu actuación luego el nulo juego de los toros echa todo por tierra. Es una pena y una enorme sensación de impotencia. Afortunadamente queda otra tarde y esperemos que el público peruano pueda ver a la cuadra de Pablo en todo su esplendor.

La corrida había terminado, Pablo llegaba al Hotel y nuevas carreras porque en apenas dos horas debía de estar en el Aeropuerto para enganchar un vuelo a Quito y estar allí el lunes por la mañana entrenando con la otra cuadra desplazada a Ecuador. Todo fue bien de tiempo, se llegó al Aeropuerto con holgura y a Quito sobre la hora prevista,  1,30 de la madrugada donde esperaba otro buen amigo, Blasco Peñaherrera y en cuya finca se encontraban los caballos, junto a los mozos Sergio y Víctor.

Descanso en la finca de la familia de Blasco y a la mañana temprano a la finca a montar, a dos mil cuatrocientos metros de altura y con un sol que los que venimos del frio lo agradecemos, pero del que no te puedes fiar porque es fuego para la piel y debes protegerte bien. Eso sí, para las tres o cuatro de la tarde, ya tienes que poner chaqueta o abrigo suave porque la temperatura baja muy rápido. Día de normalidad, por fin, con buenas sensaciones en los caballos en un entrenamiento compartido con Sebastián Peñaherrera, hijo del anfitrión y que tomaría la alternativa el día 4, en Tambillo de manos de Pablo y en cuya cuadra se encuentran dos viejos conocidos nuestros como son GARIBALDI y NATIVO, ambos en plena forma.

El primer día en Ecuador transcurrió con la normalidad de un día de entrenamiento. Por la mañana Pablo se dedicó a montar a los seis caballos desplazados y a darles carretón y vaca en alguno de los casos. La mayor de las alegrías fue ver a CHENEL trabajando de nuevo con normalidad y con esa clase que atesora y de la que no hemos podido disfrutar este año por esa lesión de ligamentos que lo tuvo convaleciente.  Mientras Pablo montaba, Julio y Grenho se desplazaron a ver los toros que el navarro lidiaría en sus dos tardes quiteñas.

Ya en el atardecer, los tres actuantes en la corrida de rejones del día 4, Pablo, Wilson Valenzuela y Sebastián Peñaherrera lidiaron dos novillos en la ganadería de Trinidad, en una de las plazas de tientas mas bonitas y con mas gusto que hemos visto jamas. Sita en un paraje precioso de Quito, la Hacienda es todo un lujo.

El martes el jinete tambien entreno a los caballos y en esta ocasión ante la presencia de uno de los pintores y escultores más prestigioso del mundo, Jorge Montalvo, quien está muy interesado en los caballos del estelles de los cuales pretende enfocar su próxima obra. Montalvo ha realizado cuadros sobre caballos, entre otras entidades para la casa real española.

El día de llegada, Julio Fontecha olvido en el Aeropuerto el bolso de mano, donde entre otras cosas llevaba su pasaporte. Eso hizo que durante esa día tanto Julio, como Juan Andrés, pasaran la mañana en Quito entre consulados, comisarias, judicaturas, ministerios...! Más de ocho horas de trámites! Felizmente a las cinco de la tarde finalizaban el periplo burocrático con los documentos con los que al día siguiente, Julio tenía que volver al consulado donde ya definitivamente le entregarían un nuevo pasaporte.

Todos juntos ya en la finca de Tumbaco, hacia las nueve de la noche emprendieron viaje, Pablo, Juan Andrés, Grenho, Blasco y Sebastián Peñaherrera para la localidad de Tambillo, donde se iban a realizar las corridas de toros en los días siguientes. Julio se quedó en Tumbaco para recoger su pasaporte a la mañana temprano. El viaje duró aproximadamente una hora pero fueron espectaculares los dos últimos kilómetros, entre montañas casi selváticas, sin carretera, con un camino empedrado que llevaba al Hotel Sierra Alisos, a tres mil cuatrocientos metros de altura y en un paraje incomparable aunque sinceramente, en la subida, hubo momentos de miedo por lo angosto del acceso. Una vez instalados en el Hotel, una más que agradable cena precedió a una tertulia muy divertida hasta bien entrada la madrugada.

Las corridas en Quito suelen ser a mediodía por el asunto del clima. Es habitual que a eso de las tres o cuatro de la tarde comiencen las lluvias y por eso el horario matinal. En este caso el festejo era a la una y media hora local y por eso la mañana fue tranquila con una breve visita de Pablo y todo el equipo a lugar donde estaba instalada la plaza para revisar el piso del ruedo,  y echar un vistazo a los toros y a los caballos.

A eso de las doce a vestir y camino (y nunca mejor dicho) a la plaza. Primera salida a hombros de la temporada y susto con CHENEL, afortunadamente sin consecuencias ni para caballo, ni para jinete. Después vuelta al Hotel donde el toricantano Peñaherrera había preparado una comida con amigos y familiares y tranquilidad después porque en dicho Hotel estábamos totalmente aislados de la civilización y de cualquier forma de distracción. Por no haber no había ni televisión....

Con esta premisa pronto a  la cama y a descansar para el festejo del día siguiente. Amaneció el día mas encapotado, sin ninguna  novedad salvo la increíble calma que se respiraba en ese idílico paisaje. Un desayuno y casi sin solución de continuidad los preparativos del festejo y para la plaza. Ese día el clima sí que presento alguna gota de agua y en los prolegómenos problemas con los subalternos ecuatorianos que ante algún impago de la empresa no se presentaron en el coso. Pasaba una hora del comienzo anunciado del festejo y allí nadie daba una explicación. Incluso por megafonía anunciaron que el problema del retraso se debía al "retraso de la cuadrilla de Pablo Hermoso de Mendoza"...rápidamente Juan Andrés fue al locutor y le conminó a rectificar, porque Pablo y su cuadrilla estaban en el ruedo desde las doce y media, una hora antes del comienzo del festejo...

El calentamiento de loa caballos se estaba alargando y Pablo y su equipo tenían problemas de horario, porque salía esta tarde el avión para Lima y tenía el tiempo muy ajustado. Ante la no aparición de los subalternos y sin que nadie supiera el porqué de la situación o por lo menos no se explicara, se decidió hacer el paseíllo con los tres matadores y los tres subalternos europeos !Un cuadro!!!! comenzó el festejo bajo un leve aguacero y tras lidiar Pablo su primer toro aparecieron los subalternos, quienes ellos solos hicieron un nuevo paseíllo..¡¡¡Otro cuadro¡¡¡¡-

Hubo alguno de los profesionales que se dirigió a los diestros como pidiéndoles una explicación por no haberles esperado y haber hecho fuerza común y solidaria.  El propio rejoneador  le contesto que el trámite correcto hubiera sido presentarse a la hora y plantear el problema allí, en la plaza, a lo que seguro que los diestros hispanos se hubieran solidarizado, pero que no es la forma no presentarse en el ruedo y no dar nadie ninguna explicación del porqué. Al final todos entendieron las respectivas posturas y la tarde transcurrió con normalidad.

Cuando Pablo termino de lidiar su manso segundo, se fue de la plaza, previo permiso presidencial y de los compañeros, para dirigirse al Aeropuerto, pasando previamente por la casa de Blasco Peñaherrera y cambiarse de ropa y tomar un rápido refrigerio. La salida de las instalaciones de la plaza eran muy complicadas por lo angosto de los accesos, pero la logística del centauro, una vez más había funcionado perfectamente y saliendo por un acceso privado se llegó rápidamente a los vehículos preparados para salir lo que se dice pitando de allí.

Últimos instantes con la encantadora familia Peñaherrera, en los que Pablo hizo entrega al toricantano Sebastián Peñaherrera del traje que el estelles había vestido el día anterior y con el que le había concedido la  alternativa. Rápidamente salida hacia el Aeropuerto para volar a Lima, donde llego en las primeras horas de la madrugada.

Amanecer en Lima con un asunto principal. Repasar los toros a lidiar el domingo y sobre todo después del pobre juego que dieron en la primera tarde, Pablo quería tratar la posibilidad de encontrar algún toro con garantías. Por eso a primeras horas de la mañana, el equipo de Pablo se desplazó a la finca de Papaleon 13, propiedad del empresario Freddy Villafuerte y decidieron los toros a lidiar el domingo. Serian uno de Vistahermosa, la ganadería del primer día y que estaba en los corrales de Acho y un segundo de la ganadería de San Esteban de Ovejas, con más presencia que el otro de Vistahermosa elegido en un principio.

Después de reseñados los toros, Pablo se desplazó de Chilca, donde montó y trabajó los caballos y a los que reencontró mucho más relajados y tranquilos que la semana anterior. El hecho de acostumbrarse a las nuevas cuadras y asentarse tras una semana de descanso, seguro los relajo casi completamente.

El día siguiente había que asistir a un programa de televisión 50 rpp noticias junto al matador Iván Fandiño. Esto era a las ocho treinta de la mañana. Una hora más o menos entre maquillar, grabar y volver al Hotel, para desayunar, hacer un poco de yoga y nuevamente a Papaleon 13 a arreglar y embarcar el toro para la corrida y de nuevo a montar los caballos con un trabajo suave de monta y algo de carretón. Por la noche cena en honor a Patricia Tavera, anfitriona junto con su esposo Jaime de los caballos en Lima y quien cumplía años y celebro una pequeña fiesta entre amigos y familiares...

El día del festejo no tuvo mucho de novedoso, por la mañana Pablo aguantó en la habitación a que pasara el tiempo, la cuadrilla fue al sorteo y sin novedad se llegó a la hora de la corrida. El calentamiento de los caballos mucho más tranquilo y sosegado y en el que se pudo comprobar que PIRATA es capaz de embestir hasta a las gallinas.

Luego en el ruedo, un gran toro de Vistahermosa al que Pablo cuajo de principio a fin, salvo en la suerte suprema y otro más complicado y menos colaborador al que mato certeramente y obtuvo una oreja. Al final quedo el regusto de que por lo menos en el primero de la tarde (único de los cuatro que lidio en Lima que se dejó) el público limeño había podido ver el auténtico potencial de la cuadra de Hermoso. Incluso fue uno de los firmes candidatos a ganar el trofeo del Señor de los Milagros, que al final quedo desierto.

Además para el navarro fue una satisfacción que ese toro sirviera para realizar una gran faena porque se lo brindó con toda su admiración y su agradecimiento por la enorme lucha en defensa de los toros que realiza al escritor peruano y premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, presente en uno de los burladeros del callejón de la plaza.

Esa misma tarde del festejo, Pablo agarraba un avión que lo llevaba a México donde acudía por motivos personales, permaneciendo en el país azteca hasta el martes en que viajaba a España. Juan Andrés, Julio y Grenho permanecían en Lima para ultimar las gestiones con la empresa y comenzar los trámites para la salida de los caballos cuanto antes con destino a Bogotá. El lunes se dedicó a cerrar las liquidaciones con la empresa y el martes a ultimar los asuntos de los caballos, para el mismo martes volar con destino a España.

Una vez en España, una nueva tramitación de papeles en la distancia con dimes y diretes, con salida de vuelos que luego no salen. Bueno el caso es que los caballos de Quito llegaban a Bogotá el sábado 21  y los de Lima el domingo 22, ambos de diciembre.

Con esto se cerraba el primer capítulo de esta epopeya taurina que Pablo Hermoso de Mendoza pretende realizar en esta temporada y en la que trata de torear en apenas tres meses en los cinco países taurinos de Latinoamérica. Perú y Ecuador ya quedaron atrás, ahora en el horizonte Colombia, México y Venezuela.