A través de medios de comunicación mexicanos comenzó a difundirse la triste noticia del trágico deceso del matador de toros de origen veracruzano  Ricardo López “El Cade”, quién falleció a raíz de la lesiones que sufrió durante un incidente violento que se suscitó en su domicilio ubicado en la zona metropolitana de la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

La historia inicial de “El Cade” en el orbe taurino estuvo íntimamente ligada al entorno de Pablo Hermoso de Mendoza, ya que durante las primeras temporadas del estellés en México, el oriundo de Cuichapa, Veracruz; fue quien actuó como sobresaliente en decenas de festejos, acompañando así en esa calidad al centauro de Navarra, teniendo con ello la oportunidad de rodarse a lo largo y ancho de la geografía taurina del país azteca.

Fue tanta la cercanía que “El Cade” mantuvo en esas épocas con el universo del caballista navarro que incluso pudo viajar a España para visitarle en su entonces finca de Acedo, protagonizando una breve incursión por tierras ibéricas, aderezado todo ello por una serie de incidentes que el propio Ricardo se encargaría de detallar en más de alguna entrevista que le realizaron, siempre con la simpatía y el buen talante que le caracterizaron en vida.

Posteriormente el propio Pablo oficiaría como testigo en la alternativa del diestro veracruzano, la cual tuvo lugar en un festejo nocturno celebrado en la plaza de toros de San Andrés Tuxtla, Veracruz, el 23 de febrero de 2007; fungiendo como padrino del doctorado el diestro tapatío Alfredo Ríos “El Conde”, lidiándose astados de Cuatro Caminos para el jinete en plaza y de Jorge de Haro para la lidia ordinaria.

Desde este espacio virtual expresamos nuestras más sinceras condolencias a los familiares de “El Cade”por tan irreparable pérdida y hacemos votos al creador por su eterno descanso, recordándole siempre con la impronta que nos dejó su sencillez y su don de gente.