El novillero mexicano Antonio Lomelín fue el gran triunfador de la novillada mixta celebrada en la localidad de Tafalla y donde se lidiaron novillos de la ganadería de Pablo Hermoso de Mendoza.

Lomelín obtuvo dos orejas del quinto de la tarde, el novillo de mejor condición y de más nobleza del encierro. En su primero, un novillo más complicado y áspero escuchó palmas. El otro novillero del cartel, el navarro Javier Marín, que recientemente debutó con caballos, fue silenciado en su lote, escuchando uno y dos avisos respectivamente.

 Abrió cartel a caballo, el rejoneador Ginés Cartagena hijo. Los novillos que le correspondieron fueron aquerenciado el primero y más bravo y colaborador el segundo, al que cortó una oreja.

La novillada que destacó por su presentación, fue de menos a más, con tres novillos iniciales que se acordaron más de los encierros, sobre todo el de rejones y un tanto bruscos en la muleta segundo y tercero. A partir del cuarto la cosa mejoró y este colaboró con el caballo, ayudando a que Cartagena obtuviera la primera oreja de la tarde. El quinto fue el de mejor condición, noble y embistiendo con fijeza, igual que el sexto que también tuvo buena condición y nobleza, aunque acabó defendiéndose por alto.

Por la mañana los novillos protagonizaron un emocionante encierro, veloz y difícil de correr, recorriendo el trayecto en dos minutos y veintiún segundos, haciéndolo en todo momentos juntos en manada.

 Cruz Roja tuvo que atender a dos personas en las dos curvas del recorrido, ambas por golpes leves, a un tercero por un golpe en el costado y la más grave fue trasladada al Centro de Salud con una luxación de codo izquierdo.