El último día del año, en el triunfal festejo celebrado en la plaza de toros de Cañaveralejo, Hermoso de Mendoza indultó un toro de la ganadería de Ernesto González, de nombre "Tabacoso".

"Tabacoso" al termino del festejo fue curado en los propios corrales de la plaza por el personal veterinario de la misma y pasó la noche en los propios corrales, listo para ser trasladado a la Hacienda Santa Teresa, sita en el municipio de Popayán, Departamento del Cauca, donde pastará y vivirá el resto de sus días, padreando y disfrutando de ese premio obtenido en Cañaveralejo.

Al día siguiente del festejo, el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza no quiso dejar pasar la oportunidad de ir a visitar en persona a "Tabacoso" a los corrales de la plaza y allí, en silencio y en soledad poder agradecerle, aunque fuera solo con la mirada, toda la bravura y entrega que le había regalado en la actuación. El encuentro duró breves minutos y las miradas entre ambos se sucedían. No había choques, ni violencia, solo miradas y silencio y sobre todo gratitud, mucha gratitud mutua.