28 de agosto de 2005

Al finalizar la corrida de Calahorra, Pablo Hermoso de Mendoza acudió al Centro Hospitalario de su ciudad, con motivo de las molestias que padecía desde hace unas fechas en la espalda y por las cuales, en Calahorra, tuvo que torear medicado.

Una vez reconocido en el centro de "un lumbago agudo", la médico que lo atendió, Dra. Laparte, recomendó al navarro un reposo en cama de entre 2 y 3 días, debido, según se lee literalmente en el parte a "que tras un movimiento brusco realizado mientras practicaba su actividad profesional (toreando en Calahorra) en el día de hoy, notó un dolor agudo en columna lumbar que progresivamente fue en aumento y que en el momento actual el dolor le llega a inmovilizar. Dolor fijo, no irradiado a extremidades inferiores, que aumenta con el movimiento y mejora con reposo".

Ante estas circunstancias, Pablo no podrá actuar este domingo 27 en la plaza de toros de Palencia, siendo más que dudosa su participación del lunes en Cuéllar.

La intención del navarro es probarse a lo largo de este día, para tratar de actuar en Cuéllar, aunque las indicaciones de la doctora, le aconsejan guardar reposo entre dos o tres días.

Hermoso de Mendoza comentó a la doctora la posibilidad de actuar en Palencia bajo medicamentos, al igual que como lo hizo en Calahorra, pero estos extremos fueron desaconsejados rotundamente, ya que de hacerlo se podría producir un pinzamiento mucho más serio y esto podía obligar al rejoneador a un reposo mucho más largo.

Por lo anterior, el jinete navarro desea disculparse expresamente con la afición palentina, ya que esta circunstancia, totalmente ajena a su voluntad, le impedirá por este año cumplir con el compromiso en la tradicional Feria de San Antolín. Cita que siempre es esperada con agrado e ilusión por el centauro estellés, ya que en ella ha obtenido grandes triunfos, contando para ello en todo momento con el aliciente del cariño y el respaldo que le ha brindado la afición de Palencia.