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¡SE LLEVÓ LA NOCHE INSURGENTE!

San Miguel de Allende siempre ha estado muy presente en la todavía corta vida de Guillermo Hermoso de Mendoza. El joven rejoneador se crío entre esta ciudad mexicana y su Estella natal y aquí fue donde en abril del año pasado se dio a conocer como rejoneador en tierras mexicanas. En esta fría, casi helada noche sanmiguelense, el jinete volvía a “su” ciudad haciendo historia, ya que se convirtió en el primer torero a caballo además de el primer torero español encartelado dentro de una fecha tan mexicana como esta de la Corrida de la Insurgencia, donde todos los actuantes y empleados del coso van vestidos a la usanza de aquella histórica fecha. Antes del festejo, los toreros y cuadrillas visitaron la casa de Allende, ………….y desde allí fueron conducidos al coso en tres preciosas calandrias siendo paseados por el centro histórico e San Miguel de Allende.

Además, Guillermo se permitió el lujo de triunfar con rotundidad y ya en su primer novillo obtener dos orejas, merced a una faena en la que tuvo que porfiar mucho con un toro despistado de salida y muy cambiante en su lidia y al que pasaportó de un extraordinario rejonazo. Muy despistado saltó al ruedo el novillo, lo que hacía que Guillermo interpusiera a NAPOLEON para tratar de dominarlo. El astado se encelaba, pero solo por instantes para volver a salir suelto a tablas. Después de mucho preparar la suerte, NAPOLEON dejó un primer rejón de mucho mérito en cuanto a preparación, reunión y colocación. Con ello el toro ya cambió y comenzó a ceñirse más al caballo que pudo lucir toreando con la bandera y con otro segundo rejón de igual preparación. Comenzó el tercio de banderillas sobre BRINDIS y aguantando los envites de un toro que se venía arriba por momentos y que estaba sustituyendo su buen galope por arreones y brusquedades. Dos buenas banderillas en las que el caballo aguantó mucho porque el novillo le cortaba el paso, tapando siempre la salida de la suerte. DECO cerró tercio con otras dos banderillas en las que tuvo que estar atento a ese ventaja que tomaba el astado y que el caballo solventó con limpieza, pudiendo rematar ambas banderillas con piruetas a las que les faltó algo de ajuste porque ya el toro estaba muy parado. Quedaba la suerte final, y antes dos rosas reunidas en lo alto del lomo montando a un redondo BACANO y que fueron el prologo perfecto para la suerte final, donde Guillermo estuvo muy certero dejando un rejonazo en todo lo alto al primer intento y haciendo doblar al toro de forma instantánea y espectacular para obtener las dos primeras orejas de la noche.

Se superó en el sexto, un gran novillo que mereció la vuelta al ruedo y que de no haberlo pinchado en un primer intento con la hoja de peral, estaríamos hablando de el primer rabo de su carrera. No pudo ser pero sí obtuvo otras dos orejas merecidas merced a una lidia muy templada y ajustada y sobre todo llena de buen gusto y de una sapiencia extraña en un caballero tan bisoño. Desde los inicios donde toreó por primera vez a lomos de AGORA II y donde templó con limpieza los primeros embroques con la res, hasta que le recetó dos rejones de castigo cuarteando y cuadrando muy bien las reuniones. Con DISPARATE la actuación fue un cúmulo de grandes instantes. Con un buen contrincante, caballo y caballero pudieron hacer las delicias de un público que parecía olvidarse del frío ambiental y se metían en los galopes de costado de DISPARATE, vibraban con las reuniones y con la forma con la que ambos animales se enroscaban entre sí y sobre todo explotaban con las esperadas hermosinas. Sensacional DISPARATE y paso para un veterano que no toreaba desde la corrida antes mencionada aquí en San Miguel de Allende. ICARO volvió a pisar un ruedo en una apuesta personal de Guillermo y volvió a dejar esas pinceladas, ese toreo redondo con la cara siempre metida en los pitones y sobre todo esa expresión de torero de coraje que lo hace único y le da carácter de caballo de leyenda. Quedaba la actuación de BACANO y este no fue menos, dando la cara en las banderillas cortas y ciñéndose en un par a dos manos en el centro del ruedo que fue la firma perfecta para un tercio de banderillas excelente. Quedaba matar y Guillermo realizó la serte perfectamente para pinchar en lo alto y en hueso y ver como ese posible primer rabo de su carrera de esfumaba, pero no el triunfo, porque al siguiente intento rejonazo en todo lo alto para que el toro doblase casi sin dar tiempo al propio jinete a descabalgar.