PAMPLONA CASI SIEMPRE

Resumen

En este tiempo de encierro abrimos una sección temporal para desempolvar antiguas fotos con historia, o anécdotas, o entrevistas que nos acerque un poco más al genio estellés.

Autor  |  Medio

Juan Andrés Hermoso de Mendoza  |  pablohermoso.net

Fecha

14 de Abril de 2020

País

España

PAMPLONA CASI SIEMPRE

Esta fuerte pandemia de COVI-19 que está padeciendo el mundo en la actualidad hace que todos estemos pendientes de la salud del mundo en unos momentos de noticias realmente preocupantes. Un virus que ha paralizado el mundo en casi todos sus extractos y nos ha confinado a una cuarentena que parece va a ser más larga de lo que a todos nos gustaría. Naturalmente el mundo de la tauromaquia no ha sido ajeno a este parón y la actividad en ruedos del mundo se ha reducido a cero, o sea a “nada de nada”. Ante tal ausencia de festejos y por lo tanto de noticias, desde este sitio de Casa Hermoso, vamos a tratar de seguir manteniendo el interés de los aficionados desempolvando antiguas fotos con historia, o historias con fotos, o anécdotas, o entrevistas o cualquier otra circunstancias que nos acerque un poco más al principal protagonista de esta página y nos sirva de entretenimiento aunque sea un poquito en este tiempo de encierro que sufrimos.

Para comenzar nos vamos a desplazar en el tiempo a 1993, la única ausencia de Pablo Hermoso de Mendoza en la Feria de San Fermín de Pamplona desde su debut el 14 de julio de 1.990. Era un año en el que Pablo apostaba más por hacer una temporada fuera de Navarra y limitar más sus actuaciones por el viejo Reyno. Pablo venía de una temporada 1992, donde había firmado veintiséis actuaciones y  ¡¡¡ 14 de ellas habían sido en plazas de Navarra!!!.

En otro orden de cosas, la constante evolución de Pablo y ese tirón que estaba dando al rejoneo en Navarra, hizo que durante el invierno se comentase la posibilidad de incorporar un festejo de rejones al abono sanferminero, siempre dentro de un horario matinal.

Al final, el festejo de rejones matinal se hizo esperar un año más y ese fue un factor que influyó en la decisión del estellés para no torear en Pamplona. No obstante, la verdadera razón, y así lo reconocería después, fue la muerte durante el mes de mayo de su caballo “Byron”.

“Byron” era un caballo pura sangre inglés, negro morcillo. Pablo lo adquirió en el hipódromo de Pau (Francia), siendo un equino de los considerados de desecho para el hipódromo y al que Pablo le vio muy buenas condiciones físicas. Cuando lo llevó a Acedo y lo trabajó, el caballo dio una dimensión para el toreo impropia de su raza y así, el caballo debutaría en la plaza de toros de Corella el 31 de marzo de 1.992 en un festejo a puerta cerrada donde Pablo lidió y dio muerte a dos toros.

La temporada 1993 comenzaba para Pablo con dos metas en la cabeza. Deputar en Portugal con sus propios caballos (antes no lo había podido hacer por el problema de Peste Equina) y dar el salto al otro lado de los Pirineos, a Francia. Ambas cosas las conseguiría, pero la que nos importa es el compromiso en Portugal, concretamente en Monforte, cuna de la dinastía Moura. Joao Moura, Paulo Caetano, Vasco Taborda, José Luís Cochicho, Pedro Franco y José Francisco Cortes componían un cartel donde Pablo se enfrentó a un astado desrazado y aquerenciado. Esto no fue ápice para que los asistentes (el Portugal taurino es muy pequeño en cuanto a la extensión y por lo tanto el boca a boca corre como la pólvora) y no asistentes, quedaron prendados de la labor del joven jinete de Estella que montando al citado “Byron” de salida y a un todavía desconocido “Cagancho”, en banderillas, marcó un toreo que ya apenas se veía. Especialmente caló el concepto con que “Byron” realizó el tercio de salida, suave, cadencioso, dejándose llegar mucho al toro, pero sobre todo dando una frontalidad a las farpas que ya no se prodigaba, y todo ello realizado con verdad y sin una caballada para la galería.

Este festejo y uno posterior en Barcarrota (Badajoz), muy cerquita de Portugal y con muchos aficionados de este país, pusieron a Pablo en la órbita del aficionado lusitano, pero sobre todo, el triunfador de ambos festejos era ese pura sangre inglés que respondía al nombre de “Byron” y que tenía a Portugal metido en el bolsillo.

Esto hizo que Pablo estará exultante de felicidad y con la moral por las nubes para afrontar la temporada. Tenía pilares más que sobrados para enfrentarse a ella: “Byron”, “Indio”, “Cubano”, “Cagancho”, “Zíngaro”, “Cafetero¨”, “Borba”…..Todos iban a ser importantes, pero en esos momentos Pablo tenía a una estrella en la cabeza: “Byron”.

Unas ilusiones y unos proyectos que se vinieron abajo el día 20 de mayo, cuando en un entrenamiento en las instalaciones de Acedo (Navarra), y mientras se le daba cuerda a “Byron”, el caballo de alzó de manos y cayó hacia atrás golpeándose la nuca contra el suelo y muriendo en el acto. Un golpe fatal que acabó con la vida del pura sangre y con muchas de las ilusiones de Pablo para esta temporada.

Por eso, cuando Pablo fue requerido por la Casa de Misericordia de Pamplona, para torear en los sanfermines de 1993 dentro de una corrida mixta y dentro del horario habitual de tarde, el navarro sintió el compromiso mucho más duro que si se tratara de una matinal de rejones y la sombra de “Byron” le pesó demasiado para afrontar en tan poco espacio de tiempo una cita tan importante. Tenía que recomponer la cuadra, buscar un elemento de garantía que sustituyera a “Byron” y así, sí. Volvería a Pamplona aunque tuviera que pasar un año más, pero en plenas garantías.

Esta es la historia del porqué de la única ausencia de Pablo Hermoso de Mendoza de la principal Feria de su tierra en la temporada 1.993 y que por desgracia, y por motivos totalmente diferentes parece que va a  volver a repetirse en este año 2.020. Ahora, si nada ni nadie lo remedia, el motivo será el COVID-19.

A continuación dejamos constancia de una entrevista realizada el 30 de julio de 1.993, en vísperas de su actuación en su plaza de Estella, donde el periodista Luís M. Sanz para Diario de Navarra y en la que Hermoso de Mendoza desgrana algunos de los puntos abordados en el presente escrito.

PABLO HERMOSO DE MENDOZA: “NO QUIERO ABURRIR A LA GENTE TOREANDO TODAS LAS FERIAS DE NAVARRA”

 

En Acedo, un pequeño pueblo situado a 20 kilómetros de Estella, en dirección a Vitoria, vive el rejoneador Pablo Her­moso de Mendoza. Allí cuida y prepara a sus caballos en un trabajo constante y duro, con la ayuda de Ismael, porque sabe perfectamente que ahí re­siden gran parte de sus triun­fos en la plaza.

«No te puedes dejar a la vagancia porque entonces se te suben los caballos a las barbas. Los caballos al final son deportistas con una moral muy frágil, a los que hay que tenerlos muy a punto físicamente y cuidar mucho su moral. Tienen que acoplarse a ti, que confíen en ti, y hay que montarlos todos los días, para que cuando un toro les da un porrazo no se desmoralicen. Y aparte de eso, hay que enseñarles la técnica, que como mínimo te lleva de cada caballo dos años».

 

Habla de sus caballos como de las personas, y es que convive con ellos las 24 horas del día.

En vísperas de fiestas de Es­tella, en las que Pablo Hermoso de Mendoza volverá a ser protagonista en la corrida del lunes, el rejoneador estellés prepara en la coqueta plaza que ha construido en la finca a los Cafetero, Cagancho, Zíngaro y compañía.

«Hay gente que funciona con muy pocos caballos, pero yo como tuve bastantes desgracias con ellos al principio de mi carrera -aparte de que son mi afición y en cuanto tienes una pesetilla ya estás loco por comprar un caballo más-, me he juntado con muchos y me dan muchísimo trabajo. Tienes que estar de la mañana a la noche y no acabas».

La temporada

 

-Esta temporada es quizás una de las que menos se está escuchando el nombre de Pablo Hermoso de Mendoza.

-He toreado más que otros años. La gente piensa que estoy toreando menos porque no me ve por Navarra. Menos un festival que he toreado en Tudela, he estado por la zona de Madrid, en Portugal y en Francia. Llevo nueve festejos. Y ahora toreo en Estella, luego en Tafalla, Peralta y unas cuantas corridas en la zona de Madrid, Toledo, Salamanca... Tengo ya firmadas unas 14 funciones, pero casi todas por ahí, en Navarra este año sólo voy a torear cuatro corridas.

 

-Este año no se le vio en la feria sanferminera.

-La verdad es que la Casa de Misericordia se puso en contacto conmigo para ofrecerme una corrida como otros años, con un toro por delante en una corrida de toreros a pie, lo cual yo agradezco mucho, pero yo me había hecho la ilusión de que iba a ser una corrida por la mañana con un cartel completo de rejoneadores... No me sentí con el tirón necesario para ir a Pamplona. Entonces preferí esperar este año, no aburrir a la gente, y otro año quizás pueda ir después de haber toreado en otros sitios con más fuerza y con mejor cartel.

 

-A pesar de reconocerse a nivel nacional el rejoneo de Pablo Hermoso de Mendoza, le está costando llegar a las plazas importantes.

-Ahora mismo el rejoneo está en el momento más difícil. Precisamente al haber un número elevado de rejoneadores es difícil llegar a esas plazas, porque eso supondría quitar a rejoneadores de renombre para meterte a ti. Ahora mismo hay diez o doce rejoneadores de primera línea que van a Madrid, a Sevi­lla y a otras ferias. Y es difícil quitar a esas personas que tienen nombre y que además andan bien, que todo hay que decirlo. Es una pena porque hay una serie de gente, ya preparada para subir el pel­daño, pero no hay huecos.

 

Portugal y Francia

-Este año se le está viendo más en Portugal y en Francia que en su propia tierra.

-Es un poco lo que quería esta temporada, darme a co­nocer fuera. Porque no quiero aburrir a la gente de aquí, acudiendo a todas las ferias de Navarra. Este año tenía una corrida en Lisboa, el 8 de julio, para la confirmación, pero he perdido uno de mis caballos más importantes, «Byron», especialmente para Portugal, que era un caballo que toreaba como la gente de allí exige. Y al faltar este ca­ballo preferí no ir y esperar a otro año, porque creo que las cosas hay que hacerlas bien y en condiciones.

 

-La muerte de «Byron» le ha supuesto un duro golpe, a pe­sar de contar con una amplia cuadra.

-Sí, ha sido un golpe sicoló­gico fuerte. En mi carrera no se va a notar porque tengo muchos caballos preparados. Pero era un caballo que en­candilaba en Portugal. Este caballo era el mejor que te­nía, aunque aquí no lo valo­raba la gente demasiado. En Portugal el público es más en­tendido y selecto, que no bus­ca la espectacularidad sino la pureza y el clasicismo, que sea un toreo medido, con tem­ple. Y «Byron» era un caballo de salida que para eso era un fuera de serie.

 

-¿Piensa que en España, en Navarra, no se aprecia lo que se debe el arte del rejoneo?

-La verdad es que la gente va entrando cada vez más. Aquí en Navarra vas notando una evolución terrible en el públi­co, que cada vez entiende más y a la vez exige. Pero como es normal, no está al nivel de Portugal que es una afición de muchos años.

 

-Los especialistas en esto del toreo dicen que le falta un buen caballo para matar.

-Ya no sé si me falta un caballo o a mí el sitio para matar. No sé. En Estella voy a sacar un caballo nuevo que llevo preparando hace me­ses... Si no mato con ese pues ya no sé que tendré que ha­cer. Habrá que pensárselo, si ir a Portugal que no hay que matar. Es mi talón de Aquiles, porque si hubiera matado todos los toros que he conse­guido hacerles una faena im­portante pues me hubiese ido mucho mejor. La verdad que en el rejoneo hay poquita gen­te regular a la hora de matar, yo quizás más que ninguno. Pero por muy bueno que sea el rejoneador, por muy bien co­gido que tenga el sitio, no eres tú sólo, sino tú y el caballo.

 

Luis M. Sanz

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