UN TORERO A CABALLO

UNICO

Cartel
Estadistícas en esta plaza
FESTEJOS
5
TOROS LIDIADOS
10
TROFEOS
11 orejas y 1 rabo
PUERTAS GRANDES
4

 

La tradición taurina cacereña viene de tiempos sumamente remotos. Hay que citar al ilustre Publio Hurtado y su libro Ayuntamiento y familias cacereñas, que recoge el acta de la sesión que celebró la corporación municipal de Cáceres el 16 de junio de 1675. En ella se hizo constar que desde tiempo inmemorial se celebran en Cáceres fiestas de toros, coincidiendo con las fechas de San Jorge, Corpus Christi, San Juan, Santiago y la Virgen de agosto.

De todas formas, la fiesta de toros no comienza a regularizarse en Cáceres hasta la segunda década del siglo XIX, cuando actúo en la ciudad un torero importante de aquella época: Juan León y su cuadrilla. Aquello ocurrió en junio de 1820. Poco a poco se fue haciendo más solida la afición a los toros, y prendió la idea de construir una plaza fija, desempolvando un proyecto de 1793. Se pusieron manos a la obra, y con aportaciones de todo tipo se logró el objetivo, como se ha descrito anteriormente.

Por la primavera de 1844 surgió la idea de construir una plaza de toros en Cáceres, para lo cual se organizó una sociedad en la que se suscribieron acciones de 500 pesetas, nombrándose al ingeniero Secundino Padilla como director técnico de la misma. Las obras concluyeron en julio de 1846. Su importe total fue de 237.000 pesetas, ocupando una extensión de 4.073 metros.

La Comisión Directiva nombrada para la construcción de la plaza, que al mismo tiempo fue la organizadora de las tres primeras corridas que se celebraron los días 6, 7 y 8 de agosto de 1846, estaba presidida por el marqués del Reino.  El primer cartel mural fue editado en la Imprenta de Concha y Compañía, de Cáceres, el año de 1846. La entrada más cara, palcos de sombra, costaba 200 reales de vellón; el más barato, para el centrro de tendido, 6 reales de vellón.

La Plaza de toros de Cáceres se inauguró el 6 de agosto de 1846, con toros de Gaspar Muñoz y de Veragua, estoqueados por José Redondo El Chiclanero y Lavi.

El ruedo mide 45 metros de diámetro. Tiene un aforo de 8.000 localidades. Cuenta con tres pisos. Actualmente conserva sus muros originales, la característica mole de cantería y el peculiar graderío estrecho y empinado. 




FUENTE: Portal Taurino


Pablo Hermoso de Mendoza se presentó en el coso de Cáceres el día 30 de mayo de 1997, lidiando toros de Luis Albarrán y compartiendo cartel con Fermín Bohórquez, Paco Ojeda y Andy Cartagena, siendo ovacionado en su actuación en solitario y obteniendo dos orejas en la collera con el jerezano. Basó ambas faenas en la monta de cuatro caballos, para más señas hermanos, MARTINCHO, CAGANCHO, ALBAICIN y CHICUELO.

La segunda de sus tardes en la Feria de Cáceres, debería haberse producido el día 29 de mayo de 1998, pero la lluvia dejó con las ganas, tanto a los aficionados, como a los actuantes, los mismos que habían compuesto el cartel la temporada anterior. Dicho festejo quedó aplazado y se trató de celebrar en el mes de septiembre, pero de nuevo la lluvia suspendió definitivamente el festejo.

Más suerte climatológica hubo el 27 de mayo de 1999, cuando de nuevo los mismo actuantes (Bohórquez, Hermoso, Ojeda y Cartagena) lidiaron cuatro toros del Marques de Albaserrada y dos en colleras de La Laguna. En segundo lugar de lidia, Pablo, lidió un toro del Marqués, al que desorejo por partida doble y en sexto lugar, junto a Paco Ojeda, uno de La Laguna, con el que fueron ovacionados y montando esa tarde, a caballos como CAGANCHO, FUSILERO o ALDEBARAN.

Ese año 1999, Pablo Hermoso de Mendoza fue elegido, por mayoría absoluta, ganador del Trofeo "Cáceres Patrimonio de la Humanidad" como triunfador de los festejos taurinos celebrados por la Feria de San Fernando 1999 y que concede el Club Taurino Cultural Cacereño.

Tras dos años de ausencia, Pablo Hermoso de Mendoza volvía al coso cacereño el 31 de mayo de 2002 y montando a RONCAL, MONTERREY, CHICUELO, ALBAICIN (en la primerab foto), CAMPOGRANDE, MARIACHI y MAZANTINI (en la imagen siguiente) obtuvo una oreja de un toro de Jaralta y dos de otro de Martín Arranz, saliendo a hombros de la plaza, y compartiendo cartel aquella tarde con Leonardo Hernández y el portugués Rui Fernándes.

Al año siguiente, 2003, regresaría el navarro a este escenario, el día 30 de mayo, alternando con Joao Moura y Sergio Domínguez, en la lidia de astados de Diego Puerta y Puerta Hermanos. Pablo tuvo otra actuación sobresaliente para terminar llevándose el triunfo del festejo, obteniendo una oreja de su primero y los máximos trofeos de su segundo. COYOTE, ALBAICIN, NATIVO, CERVANTES, MISTRAL. GAYARRE y CHICUELO vieron acción esa tarde en el escenario cacereño.

FECHA 1 de Junio de 2014
LUGAR Plaza de toros de Cáceres, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y ovación)
Enrique Ponce (silencio y silencio)
Alejandro Talavante (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS Primer toro de la Ganadería de Luís Terrón, número 41, 450 Kg,; De salida JANUCÁ (1 rejón de castigo); en banderillas DISPARATE (2 banderillas) y VIRIATO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (dos cortas y un rejón de muerte y dos descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de Luís Terrón, número 20, 490 Kg: De salida NAPOLEON (2 rejones de castigo); en banderillas DALI (2 banderillas) y DUENDE (2 banderillas); y PIRATA (dos cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte tras pinchazo).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CHURUMAY y BELUGA


Cartel de lujo en la ciudad de Cáceres con una corrida mixta que consiguió llenar los tendidos hasta la bandera y hacer que la ciudad respirase un ambiente taurino sin precedentes próximos en esta capital extremeña.

Tres figuras del toreo actual, una a caballo, Hermoso de Mendoza, dos a pie, Ponce y Talavante, cerraban una miniferia que ha elevado increíblemente los baremos de esta plaza cacereña.

Abría la soleada tarde, Hermoso de Mendoza y lo hizo montando a JANUCÁ (nombre definitivo para el canterano FO) y que pronto pudo disfrutar de la suave embestida del toro de Luís Terrón. Con suavidad, sin aspavientos y midiendo muy bien el galope del toro, el joven JANUCÁ fue templándolo y llevándolo toreado con la cola, aprovechando el buen son y el buen galope del toro. Rejón de castigo llegando con el pecho por delante y que fue suficiente para cerrar tercio y que entrase DISPARATE a continuar la labor de templanza. Toro a medida para el espectáculo del caballo que una vez más volvió a deleitar con todo su repertorio variado y torero y que ya se va haciendo muy conocido entre el público, sobre todo por esa “hermosina” que esta tarde volvió a bordar. En su haber una primera banderilla al sesgo con mucha justeza y precisión y sobre todo una segunda, atacando desde la puerta de caballos, en la que el caballo se hizo un auténtico arco en el momento de la reunión y cuajó una perfecta elaboración.

Reforzó su actuación el jinete dando entrada a VIRIATO y con un toro que todavía tenía gas, el caballo lo fue llevando pegado al estribo, metido en la cincha y aguantando perfectamente la distancia, dando una nueva lección de valor y de torería de este picazo cada día más importante en la cuadra del estellés. Otras dos banderillas, estas colocadas más en los medios y la segunda arrancando de muy cerca fueron el cierre a los palitroques largos. Después continuó con PIRATA, con el toro ya más parado y con el que colocó dos cortas, realizó desplantes y entro a matar, dejando un rejón entero, pero hacia afuera que necesitó de dos golpes de descabello. Obtuvo una merecida oreja, que una vez más quedó corta por tener que descabellar, pero que no impide que en la retina de los asistentes quede otra gran obra de Hermoso de Mendoza.

El cuarto de la tarde tuvo más complicaciones y sobre todo mucha menos transmisión. Lo paró con NAPOLEON y tuvo que templar las bruscas y desacompasadas embestidas del burel, que acudía como si tuviera algún problema de vista, aunque no era así. Lo mejor en este tercio vino con la reunión en el rejón de castigo, impecable y en el pecho de NAPOLEON con el astado. DALI comenzó el tercio de banderillas y llegaba mucho a la cara del astado, pero luego no encontraba su colaboración para piruetas ni para poderlo citar con la cola. Esto reducía la brillantez a la labor de DALI.

Cerró tercio con DUENDE destacando en la preparación y ejecución de dos banderillas, pero también con poca vibración. Cerró PIRATA ante un toro totalmente rajado y aquerenciado en tablas, de donde el caballo tiraba una y otra vez para sacarlo y poder colocar así las banderillas a una y dos manos y los posteriores rejones de muerte. Ovación final.








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