UN TORERO A CABALLO

UNICO

Cartel
Estadistícas en esta plaza
FESTEJOS
20
TOROS LIDIADOS
40
PUERTAS GRANDES
3

 

La Plaza de Lisboa, conocida como Campo Pequeño, vive en la actualidad un gran momento. Tras su reinauguración en 2006, el coso vuelve a contar en el panorama mundial.

Este magnífico recinto comenzó a forjarse tras la desaparición de la muy conocida plaza del Campo de Santa Ana, coso que permaneció abierto hasta 1889. Esa misma temporada se presentó el proyecto de la nueva plaza, iniciándose las obras en 1891, sobre unos terrenos del barrio de Campo Pequeño, bajo la dirección del arquitecto Dias de Silva. La corrida inaugural tuvo lugar el 18 de agosto de 1.892, fecha en la que actuaron los cavaleiros Alfredo Tinoco y Fernando de Oliveira, que años después murió a consecuencia de una cogida en esta misma plaza. Los toros de la inauguración fueron de Emilio Infante. El cartel lo completaron los banderilleros Vicente Roberto, Roberto da Fonseca, José Joaquín, Juan Calabaza, Peixinho, Juan Roberto, Minuto y Pescadero.

Desde esa fecha, Campo Pequeño se convirtió en un referente para el toreo de Portugal. La presencia de figuras míticas del rejoneo, como Simao de Veiga y Joao Branco Nuncio, marcaron grandes hitos en tan importante escenario. Lo mismo que la del español Antonio Cañero, cuya presencia suscitó pasión y polémica. A lo largo de su existencia, muchas de las figuras del toreo de a pie también tuvieron la oportunidad de triunfar en tan importante escenario. Pero siempre fue el gran torero portugués Manolo dos Santos el ídolo del público lisboeta.

Ese gran ambiente fue perdiendo nivel, hasta que el año 2000 la plaza cerró sus puertas para ser sometida a una importantísima obra que afectó tanto a su entorno como a su interior, hasta su reinauguración del 18 de mayo de 2006. Reformada y cubierta, pero sin alterar los elementos de su fachada neomudéjar, la plaza acoge en sus bajos un centro comercial y un gran aparcamiento. En el festejo que reanudó sus actividad se lidiaron toros de Irmaos Vinhas,a  cargo de los cavaleiros Joao Moura, Antonio Ribeiro Telles y Rui Fernándes.

FUENTE: Alfonso Santiago (6TOROS6)


La presentación de Pablo Hermoso de Mendoza en el coso lisboeta de Campo Pequenho tuvo lugar un 14 de julio de 1994 en una corrida mixta, titulada “doble confrontación hispano-lusitana”. Pedro Franco y Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y Víctor Mendes y Javier Vázquez, que sustituyó en el cartel a Vicente Ruiz “El Soro”, a pie, se enfrentaron a siete toros de Hermanos Oliveira. Comenzó la noche con la collera formada por los dos rejoneadores y donde Pablo, montó de salida a INDIO y en banderillas a CHICUELO, estando poco afortunado en este tercio y acusando la bisoñez del caballo ante un toro muy complicado. Al final dio la vuelta al ruedo junto al cavaleiro portugués. Donde sí daría la verdadera medida de sus posibilidades fue en el toro que lidió de forma individual. Este sí fue un gran toro y Pablo lo aprovechó desde las primeras farpas, de plaza a plaza, colocadas sobre GIRALDA y convenció a todos de su calidad a lomos de CAGANCHO, con el que incluso después de dar por terminada la lidia por el presidente, fue obligado por el público, puesto en pie, a colocar dos banderillas más. Pablo había dejado su sello en la capital del toreo ecuestre y la prensa ya comenzaba a hablar de “Sorpresa para nosotros la exhibición del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que no tiene que ver –por lo menos esta noche así lo demostró- con sus colegas españoles.” (A Capital, por José Antonio Lázaro) o bien destacaban que “Una tercera parte de su actuación utilizó un caballo que presta una cierta emotividad en los lances y que, junto con un buen sentido del espectáculo, obtuvieron para el caballero los más fuertes aplausos de la noche”.

Un fastuoso y largo protocolo, dianas floreadas, carrozas, muchas ceremonias en el ruedo y Televisión Española en Directo desde la catedral del toreo a caballo, fueron las notas destacadas el 20 de julio de 1995 en la segunda presentación lisboeta del navarro. Fue un grandioso espectáculo, con los tendidos abarrotados para ver otro nuevo duelo hispano-luso, pero ahora todos a caballos: de una parte, los hermanos Joao y Antonio Ribeiro Télles y de la otra Fermín Bohórquez y Pablo Hermoso de Mendoza, con toros del hierro de Vinhas, que dieron buen juego, salvo el que lidió Hermoso de Mendoza en solitario y que tuvo un “extraño” comportamiento, no permitiendo el lucimiento, ni de Pablo, ni de GALLO. Esto añadido a que Pablo resultó cogido por el primero de la tarde, que saltó de salida al callejón, cayendo encima del navarro. Afortunadamente, todo quedó en magulladuras y algunos pequeños golpes, sin mayores consecuencias, pero que mermaron la primera de las actuaciones de Pablo en esa noche. Tras esa primera pequeña decepción de Pablo, salió a lidiar su segundo toro, ahora en collera con Bohórquez, y lo cierto es que volvieron a volver loco al público lisboeta, ahora apoyado en CAGANCHO y CHICUELO, en el tercio de banderillas. La prensa hacia hincapié en el juego del primer toro: “…tenía grandes problemas de visión. Manso hasta decir basta. Se defendía y se tapaba siempre…” (AR por Eduardo Leonardo” o “Manso, huidizo, sin clase, provocó el desconcierto en la arena, enfadó al caballero…….el toro fue retirado a cuerda” (Correo da manha. Por José Manuel Severino). Y también se hacía eco de la buena labor de los hispanos en el toro de duo: “clavaron hierros de gran emotividad e hicieron que sus caballos prestasen auténtico espectáculo de emotividad constante. Un final para, también, recordar durante mucho tiempo” (Correo da manha. Por José Manuel Severino).

El año 1996, Pablo fue contratado para actuar en Lisboa en dos ocasiones y ambas tuvieron muy diferente color. La primera fue el 8 de agosto y fue el total reconocimiento del estellés como ídolo en Portugal. Era la corrida de la Radio en su 21 edición, una de las más importantes del calendario portugués y en la que Pablo alternó con Joao Moura y Rui Salvador, lidiando toros de Antonio Charrua. Esa fue otra gran noche de ALDABICA, CAGANCHO y CHICUELO y la actuación de Pablo, conmocionó la cuna del toreo a caballo y si no, basta leer titulares como los siguientes: “El baño ese” (Sector 7. Por Manuel Vieira), “Lisboa se rinde a Pablo Mendoza” (O Crime, por Eduardo Leonardo), “El “hermoso” toreo a caballo” (Rincón Taurino, por Luís de Castro), “El gran baño” (Novo Burladero, por Joao Quiroz), “El toreo a caballo perdió la patria” (Farpas, por Miguel Alvarenga). Así apreciaba la prensa el baño que Pablo estaba dando a los cavaleiros lusitanos, o la entrega del público lisboeta, ya totalmente entregado al hermoso torero del estellés y que había conseguido arrebatar la patria del toreo a caballo y llevarla hasta tierras navarras.

Esto debió enfadar a algunos de los propios cavaleiros y sobre todo de sus más fanáticos seguidores, porque en el regreso de Pablo a Campo Pequenho el día 6 de septiembre del mismo año el ambiente era muy hostil hacia el navarro. Eso hizo que Pablo actuase un tanto nervioso ante el primer toro de Los Espartales, destacando en la monta a CAGANCHO, pero no al nivel que había demostrado. Ese nerviosismo fue a más en al quinto, éste de Luis Terrón, e incluso se lo transmitió al propio CHICUELO, con el que no consiguió sino que la “clá” perfectamente manipulada, le abuchease más. Entonces Pablo tomó una decisión extraña, como fue bajarse del caballo, agarrar una muleta y salir a torear a pie. Eso dividió más todavía al público: unos veían como un gesto de agradecer porque Pablo quería seguir dando espectáculo, pero otros lo tomaron como una falta de respeto hacia los Forcados. El caso es que con un alboroto tremendo, Pablo se retiró al callejón, sin apenas dar un pase a un toro que lo tenía por ningún lado. “Censuramos su pretensión de torear de muleta. El consentimiento dado por el Director de la Corrida, Etelvino Laureano, si bien es discutible, no va contra el Reglamento. Lo que está mal es que Pablo tome tal actitud en una corrida en que sabe que sus alternantes no tienen por hábito tal práctica. Su iniciativa, felizmente abortada por el propio toro que lo desarmó, por insólita y poco elegante, suscito polémica. Aplausos y pitos.” (Festa Brava, por Chaubet). Esa noche compartieron cartel con Pablo, los lusitanos Joao Moura y Antonio Ribeiro Telles.

Tras esa amarga noche, Pablo volvía a presentarse el 19 de junio de 1997, ahora con motivo de la alternativa de Tulio de Portugal de manos de Joao Moura, con el navarro y Rui Fernándes de testigos y toros de Cabral Ascensao. Aunque fueron cuatro caballeros, no hubo colleras, porque el festejo fue de ocho toros. La reconciliación de Pablo con el público fue total, y si bien en el primer toro, soso y entablerado, no ayudó en nada a ALDEBARAN, CHICUELO ni a GALLO, el segundo de mejor comportamiento colaboró con MARTINCHO y permitió el recital en banderillas de CAGANCHO y del que fue testigo de excepción el propio presidente de la República, Dr. Jorge Sampaio. El semanario Farpas, en letra de su director Miguel Alvarenga, describía así la labor de Pablo: “Pablo Hermoso de Mendoza demostró en la arena de Campo Pequenho la evidente superioridad de su arte y la clase inmensa de su toreo. Es sin lugar a dudas el mejor cavaleiro de la actualidad. Eximio equitador, extraordinariamente bien montado, dio cátedra, bordó el toreo y salió triunfador de una noche de toros que fue también una noche de emociones y de constantes presiones. La lucha no era fácil, pero Pablo Hermoso venció con la calma que lo caracteriza, bregando, citando, clavando y recreándose a la salida de las suertes con mando y temple, casi a convencernos que todo lo que hace es fácil. Si en su primer toro que lidió estuvo por encima de las medidas exigidas, en el segundo acabó con el cuadro, puso la plaza en delirio y volvió a decir que es el número uno del toreo a caballo de todo el mundo………” Pablo había vuelto a triunfar y sobre todo, había vuelto a disfrutar en las arenas de Campo Pequenho de ese entendido público, que tanto valora las cosas buenas que se hacen delante de los toros.

Por eso más tranquilo, aunque también más responsabilidado volvía el 6 de agosto de 1998, a lidiar una corrida de Luís Passanha en la que sería la alternativa de Rui Fernándes, que recogió los trastos del maestro Joao Moura. En una noche con tanto aliciente, lo triste fue que el protagonismo lo acapararon los toros y no precisamente por su buen juego. No ayudaron en nada a los cavaleiros y hicieron que el espectáculo fuese solo discreto. Pablo se presentaba sin su máxima estrella CAGANCHO, herido pocos días antes en Valencia y con la base fundamental cimentada en GALLO y CHICUELO. “Como sin huevos no puede haber tortilla, Joao Moura y Pablo Hermoso de Mendoza brillaron por la maestría que impusieron a la lidia, más faltó siempre el deseado movimiento que se espera ver en una corrida de toros y que aquí estuvo siempre ausente porque los bueyes no andaban, no daban un paso….” (Farpas, por Miguel Alvarenga).

Y así llegamos a 5 de agosto de 1999 y otra vez con un gran triunfo del rejoneador de Estella, ahora con toros de Vinhas, de excelente comportamiento, y junto a Joao Moura y Joao Salgueiro. Precisamente un caballo que había sido propiedad de este último torero fue la estrella en la lidia del segundo toro: FUSILERO. Sorprendió el caballo tordo con una lidia total, toreando de costado, clavando de plaza a plaza, haciendo piruetas…Lo que en el primer toro habían hecho en banderillas CAGANCHO y CHICUELO, FUSILERO lo hizo en el segundo tercio del sexto de la noche. Antes, a ambos toros los había parado un torerísimo LABRIT. De nuevo unanimidad en la prensa al elogiar la noche del jinete estellés con titulares tan expresivos como el de Farpas: “El gran show de Pablo”. O el de Diario de Noticias: “Pablo Hermoso de Mendoza en grande”. O Vida Ribatejana: “Pablo Hermoso, actuación de lujo en Campo Pequenho”. O más de Farpas: “Pablo Hermoso llegó a Lisboa y rubrió el toreo como hace mucho que no se veía en Portugal”.

Luego vendría el cierre de Campo Pequenho por las obras de reforma y que se alargarían hasta su reinauguración el 18 de mayo de 2006. Anunciándose a Pablo siete días después de esta fecha, en un cartel de máxima expectación al lado de Víctor Mendes y Julian López "El Juli", para lidiar astados de José Rosa Rodríguez para rejones y de Ortigao Costa para la lidia ordinaria. A pesar de dar su máximo esfuerzo Hermoso de Mendoza el torero de Estella no pudo cosechar el gran triunfo que deseaba, siendo fuertemente ovacionado en la vuelta al ruedo de su primero, saliendo a saludar al tercio en su segundo. VILLA, MERLIN, SILVETI, CURRO, CHENEL y SARMATA vieron acción esa noche en la arena portuguesa.

Para el 2007
el jinete navarro volvería a pisar el apreciado albero lisboeta, el día 3 de mayo, en otro cartel de máxima expectación, ahora al lado de los Moura, Joao padre e hijo, en la lidia de astados de Francisco Romao Tenorio. Pablo tuvo una actuación cumbre en la cátedral del rejoneo, toreando exclusivamente con caballos de su hierro y realizando dos auténticas obrad de arte taurino, una con VITI y RONDEÑO, y la otra con CURRO y CHENEL. Tan alto caló esta última en la afición lusa que obligaron a Hermoso de Mendoza a dar dos vueltas al ruedo, para salir posteriormente en hombros de la plaza, todo un acontecimiento ya que como se recordará en Portugal no se matan los toros y por ende no hay corte de trofeos.

Para el 2008 la cita fue el 17 de abril, alternando ahora con Luis Rouxinol y Joao Moura hijo en la lidia de un pesado encierro de Francisco Romao Tenorio. El caballista navarro tuvo que pechar primero con el pésimo estado del suelo, que estuvo a punto de costar más de un desaguisado, sortenado además el peor lote de la noche. Pablo intentó todo pero sus esfuerzos se estrellaron ante la nula colaboración de sus oponentes. Dos ovaciones cosechó en una noche donde sudaron la papeleta CURRO, SILVETI, RONDEÑO, CHENEL y NATIVO.

Y para el 2009 dos citas, la primera de ellas el 7 de mayo fecha en la que Pablo brindó en la capital lusitana una noche mágica con aromas de gran toreo, reventando Lisboa con dos faenas poderosas, técnicas y muy de verdad, muy del gusto del aficionado lusitano, mismas que le valieron cuatro vueltas al ruedo y una histórica salida en hombros por la Puerta Grande. Antonio Ribeiro telles y Vitor Ribeiro alternaron con el navarro en la lidia de astados de Passanha. DALI, CAVIAR, MANZANA, CHENEL e ICARO llevaron en sus lomos el protagonismo de tan especial noche.

Su segunda comparecencia fue diametralmente distinta por el pésimo juegos de los dos mastodontes de Passanha que le tocó enfrentar como parte de un cartel mixto al lado de Víctor Mendes y Pedrito de Portugal, quienes por su parte lidiaron bureles de Ortigao Costa. Hermoso de Mendoza lo intentó todo pero no había tela de donde cortar por lo que solo cosechó una vuelta al ruedo en su primero y una fuerte ovación en su segundo. CURRO, CHENEL, ICARO, DALI y CAVIAR llevaron en sus lomos el protagonismo de esa noche del día 16 de julio de 2009.

Para el 2010 Pablo actuó de nuevo en dos ocasiones en la arena lisboeta; la primera de ellas la noche del jueves 6 de mayo, en un festejo de máxima expectación que provocó un llenazo en Campo Pequeño. Joaquim Bastinhas y Tiago Carreira compartieron cartel con la figura navarra, lidiándose astados españoles de Fermín Bohórquez, los cuales dieron la nota del festejo, especialmente el pésimo lote que correspondió a Hermoso de Mendoza y que esfumó cualquier posibilidad de éxito. DALI, CHENEL, ICARO, CURRO, SILVETI y BAROJA hicieron todo lo posible pero en definitiva no hubo tela de donde cortar, dando el estellés una vuelta al ruedo para recibir la cariñosa entrega de una afición que le tiene en un lugar especial.

Su segunda comparecencia fue diametralmente distinta al cuajar a plenitud a dos toros de Passanha, realizando dos faenas sublimes por las que dió un total de cuatro vueltas al ruedo, siendo sacado en hombros y en olor de multitud por el conocedor público lisboeta. Esa noche del 15 de julio Pablo compartió cartel con Antonio y Joao Ribeiro Telles. DALI, CHENEL, CURRO, SILVETI e ICARO encandilaron con su actuar a la afición que hizo un llenazo en Campo Pequeño.

En el 2011 Hermoso de Mendoza hizo el paseíllo en campo Pequeño el 5 de Mayo, alternando con Antonio Ribeiro Telles y Joao Moura Jr., en la lidia de astados de Passanha. Con el cartel de ESGOTADO en la fachada del emblemático coso lusitano el centauro navarro brindó una borrachera de buen toreo a su primero, al que le realizó una magistral faena a lomos de MACHADO, CHENEL e ICARO, sacudiendo los cimientos de la plaza para dar finalmente dos vueltas al ruedo apoteósico. Con su segundo tuvo que esforzarse al máximo para hacerle la fiesta con TURRONERO, MANOLETE y PATA NEGRA a un burel deslucido y muy parado, labor por la que fue ovacionada.

Para el 2012 el genio estellés compareció en dos oportunidades ante el cónclave liboeta, la primera de ellas el 17 de mayo de 2012, alternando con Antonio Ribeiro Telles y Manuel Bastos Telles, en la lidia de bureles de los Herederos de Vinhas. En una noche que sirvió para ratificar el pundonor y entrega del centauro navarro que con un lote por demás complicado, especialmente su primero, vino a ratificar esa condición de figurón del toreo, valorada por el público luso que le aplaudió con fuerza en las dos vueltas al ruedo, una en cada toro, que dió. GARIBALDI, VAN GOGH, ICARO, VILLA, CHENEL, DALI y PIRATA volvieron a demostrar su clase en la cátedral del toreo a caballo.

Para el 2013 Hermoso de Mendoza agendó de nuevo dos compromisos en la cátedral lisboeta. Su primer comparecencia ante el exigente cónclave fue el 16 de mayo, actuando al lado de Joaquim Bastinhas y José maría Branco, que tomaba la alternativa, en la lidia de bureles de Passanha. Sin contar con materia prima adecuada, el navarro brindó una actuación de total entrega que de nueva cuenta impactó al público de Campo Pequeño, dando una vuelta al ruedo en cada astado, si bien en el segundo la afición le exigía una más, la cual declinó por el propio respeto que el estellés le tiene a la catedral del toreo a caballo. Esa noche actuaron bajo la rienda del centauro de Navarra los siguientes caballos: DANTE, DISPARATE, ICARO, VAN GOGH y MANZANA.

En su segundo compromiso de nuevo una gran expectación y una gran entrada, la mejor de la temporada, la noche del 5 de spetiembre, fecha en la que el estellés alternó con Antonio Ribeiro Telles y Miguel Moura, lidiándose astados de Passanha. lamentablemente fueron precisamente los astados los que dieron al traste con el festejo, especialmente el lote del navarro que fue totalmente infumable y anti-espectáculo. Aún con ello Pablo renovó su gran comunión con esta afición que le hizo dar una vuelta al ruedo en su segundo, siendo fuertemente ovacionado en su primero. NAPOLEON, MANOLETE, DISPARATE y PIRATA brindaron su mayor esfuerzo en el espectacular escenario portugués.

FECHA 15 de Mayo de 2014
LUGAR Plaza de toros de Campo Pequeño, Lisboa, Portugal
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA Rui Salvador (vuelta y vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos vueltas y vuelta)
Joao Moura Jr (vuelta y vuelta)
CABALLOS UTILIZADOS Primer toro de la Ganadería de Santa María, número 189, 491 Kg, de nombre Jeriguilho; De salida NAPOLEON (2 farpas); en banderillas DISPARATE (5 banderillas).

Segundo toro de la Ganadería de Santa María, número 142, 530 Kg, de nombre Boquilho: De salida NAPOLEON (3 farpas); en banderillas CICUTA (4 banderillas), VIRIATO (2 banderillas); y PIRATA (un par de cortas a dos manos).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS VAN GOGH, FO y BELUGA

Ambiente de gala en la capital del toreo a caballo para asistir a una nueva actuación de su torero consentido Pablo Hermoso de Mendoza, que consiguió dos temporadas después que el cartel de “esgotado” (no hay billetes) se volviera a colgar en la fachada de la Monumental lisboeta.

 Cariño y responsabilidad para el centauro estellés, que está viviendo unas fechas complicadas con la llegada de los caballos de América y que algunos están acusando el duro viaje y causan baja en estos inicio.

No obstante, una vez más se demostró que la cuadra es importante, pero el que maneja lo hilos es vital en este equipo y esta noche volvió a llenar de magia y de toreo innovador y sorpresivo para un público que ya acude como una cita obligada a estas presentaciones del jinete español.

Pronto se pudo comprobar con su primer toro que aquello iba a ser algo especial porque la forma de parar al toro que utilizó con NAPOLEON hacía presagiar algo grande. Porque fue en el espacio de una moneda donde NAPOLEON se enroscó con el buen toro de Santamaría y donde le fue dando la cola y la medida justa para el toro acudiera y se rebosara en la grupa del caballo. Se fue a las tablas para reunirse de lejos y cuadrar perfectamente la suerte, aunque la farpa pegó en la divisa. Si quedó prendida en lo alto el segundo intento y también de plaza a plaza, dando el pecho en todos los momentos de la suerte y saliendo toreando con la cara. Gran tercio de NAPOLEON y entrada en el ruedo de DISPARATE, que pronto comenzó a tantear al toro. Este se había quedado un tanto parado y embestía detrás del caballo, pero se frenaba pronto y los primeros golpes de “hermosinas” quedaban un tanto inacabados. Pero a puro de medir y de insistir, Pablo y DISPARATE fueron metiéndose en los terrenos del toro, donde este sí embestía y comenzaron a escribir una sinfonía taurina como hace tiempo no se recordaba.

No hubo ni una sola banderilla en que el caballo se aliviara y no buscara rematar la suerte, saliendo siempre toreando de la misma, metiendo el pecho en el testuz en cada embroque y templando con la cola y la grupa en algo que parecía por momentos cámara lenta. Pero si parecía que ya se había visto todo, DISPARATE cambió de registro y comenzó a realizar piruetas en la cara del toro, con espacios muy ajustados a tablas y siempre con los pitones del toro rozando su grupa. El público salía de las suertes en pie y coreaba los movimientos de caballo y caballero y pedía más y más, obligándole a repetir una quinta banderilla, tras la cual todavía DISPARATE realizó la hermosina más perfecta de la noche y remató su actuación con una pirueta. Abrazado a su cuello se fue Hermoso de Mendoza de la arena de Campo Pequeño con el público en pie y no sin antes agradecer al caballo con un cariñoso aplauso el esfuerzo y la colaboración recibida, todo ello antes de que el navarro diera dos triunfales vueltas al ruedo en compañía del Forcado de Moita.

Con el quinto de la tarde, Pablo realizó una lidia a la portuguesa, a la antigua usanza, con un toro bravo, complicado y que nunca se entregó y ante el que Hermoso y su cuadra tuvieron que dar todo y más para paliar sus derrotes continuos y siempre arriba. Ya de salida mostró muy distinta condición que su hermano precedente y con este no hubo manera humana de enroscarse y meterlo en la grupa. Con este el toreo fue largo, galopes largos y aguantando los derrotes. Eso daba una enorme emoción a todo lo que hacía NAPOLEON y sobre todo a las tres farpas que colocó muy de frente y con un toro que venía como un tren. No bajó la intensidad ni el toro ni la lidia y ahora la gran prueba le vino al joven CICUTA que saldó con una nota muy alta. Apenas el toro le dejaba colocarse para la suerte porque se arrancaba demasiado pronto, pero el caballo no dudó nunca y tocando al pitón contrario colocó cuatro banderillas de gran mérito y de mucho calado en el entendido público lisboeta. Aguantó lo indecible cuando trataba de templar los derrotes que lanzaba el murubeño, pero siempre salía limpio y compuesto.

El público tras las cuatro banderillas quería más y Pablo cambió de montura, dando entrada a VIRIATO, recién llegado de América apenas hace veinticuatro horas y que se lío a un toreo frontal con el toro en el que parecían dos toros bravos luchando en el campo. Cara a cara, pecho por delante, VIRIATO se enroscaba librando los tornillazos del toro que por momentos salían por encima de su grupa. También con VIRIATO tuvo que colocar una banderilla bis y tras la cual, la plaza en pie todavía pedía que Pablo continuara la lidia. Nuevamente cambió de caballo el jinete y sacó a PIRATA para colocar un par de cortas a dos manos que reunió en el mismo estribo y en la puerta de chiqueros, con un toro que todavía no daba un atisbo de entregarse o de rendirse a pesar que ya la faena había durado tres farpas y nueve banderillas. Una lucha titánica la de este quinto de la tarde, complicado para torear, pero también de los toros que marcan la calidad de los toreros. Vuelta triunfal y petición de una segunda vuelta, pero que Hermoso de Mendoza no considero, a pesar que la faena creemos fue mucho más meritoria que la de su primero, sobre todo por la dificultad que tuvo el toro.


COBERTURA DE PRENSA