UN TORERO A CABALLO

UNICO

Cartel
Estadistícas en esta plaza
FESTEJOS
8
TOROS LIDIADOS
18
TROFEOS
18 orejas y 2 rabos
PUERTAS GRANDES
7

 

Desde finales de enero, 70 familias de Villa de Álvarez, Colima, se alistan para poner a punto los troncos de árbol, tablas, mecates, otates y sobre todo petates, que generación tras generación se han ido heredando por tradición. Pues las fiestas charro-taurinas se acercan en los primeros días de febrero. Siendo dueños de la plaza cada una de ellas.

Una vez que todos se reúnen en el terreno de tierra de arcilla, en las afueras del pueblo, cada familia comienza a clavar los "horcones" -que son la base- para sostener, luego las vigas y travesaños, que luego van amarrando con mecates y afianzando con cuñas de madera. Todo con la técnica que los ancestros les enseñaron y que segun la historia desde 1850 iniciaron.

El espacio asignado a cada uno de "los petateros" -que así se llaman ellos mismos-, tiene por nombre "tablado" y mide 3 metros de ancho, donde se tienden los tablones que servirán de pasillo central; más arriba se siguen poniendo una tabla que serán los asientos y otras más delgadas para poner la gente los pies y no molestar a los de abajo.

Cada "tablado" se delimita con largas varas de árbol y otates, 2 al frente y 2 en medio, los que sostienen una hilera de 8 petates entretejidos desde la parte alta hasta el ruedo, siendo todo en coordinación con los vecinos. Pues sólo de esa manera se armará la singular y mundialmente histórica Plaza de Toros "La Petatera".

Así como cada familia es dueña y guardián de las maderas, también son cada una de ellas las que cobran la entrada a su tablado, y por ello cada uno tiene una puertita de petate y una escalera, identificadas con un número que va del 1 al 70. Radicando ahí la singularidad de la plaza porque no es de una empresa o persona sino de los "villalvarenses" y orgullo de toda Colima.

Única en el mundo de los toros es "La Petatera" por los materiales que se utilizan en la construcción, así como por tener el ruedo más grande del orbe taurino: 60 metros de diámetro, y por que cada año que es levantada y el aficionado que se acomoda en algún sitio, siente en el aspecto y el ambiente que lo transporta a 150 o mas años en el tiempo. Además por que en los palcos bajos de cada tablado se puede observar la corrida a ras de suelo. Y por si fuera poco desde cualquier lugar se aprecia el majestuoso volcàn de fuego de Colima y sus fumarolas.

Los corrales donde quedan los toros a lidiarse en esa legendaria plaza, también son todos de troncos amarrados con lazos y forrados con petates, los cajones para cada animal, igual, de maderas y petates y sólo una aldaba de acero; pero la forma en que se enchiqueran a los bureles es única: 2 hombres permanecen arriba de los chiqueros ordenando lo que se haga, mientras otros 4, con palos en mano, se alistan a empujar la puerta para evitar que el toro la abra, mientras los de arriba amarran con lazo.

Para orgullo de los colimenses, la famosa Plaza de Toros "La Petatera" ha sido propuesta para que sea considerada como un patrimonio de la humanidad. Y tienen razón en proponerla por que realmente es una joya; ingenio del mexicano y esfuerzo centenario de familias enteras y seguirá por otros 150 años o más.


FUENTE: OEM


La plaza de la Petatera, como se le conoce; es edificada año con año para estas fechas, con motivo de las festividades de la localidad, y en esa labor participan gran parte de los habitantes de la comunidad, que utilizan en su construcción solo petates, madera y cuerdas, dando forma a un escenario impactante que además posee el que se considera el ruedo taurino más grande de cuantos existen en la geografía mundial.

El debut del navarro en esta famosa plaza tuvo lugar el 13 de febrero de 2001, en un festejo mixto al lado de los diestros mexicanos Oscar San Román y Alberto Espinoza, ante reses procedentes de la ganadería de Mariano Ramírez. Pablo tuvo una presentación triunfal y se llevó una oreja de su primero, junto con las dos y el rabo de su segundo, saliendo en hombros por la Puerta Grande de esta rústica plaza.

Al año siguiente tendría lugar su segunda actuación en la Petatera, el día 20 de febrero de 2002, haciendo el paseíllo acompañado por Arturo Díaz “El Coyo” y Juan Salvador, despachando astados de Puerta Grande, Carranco y San Martín. El estellés malogró con el rejón de muerte la buena faena que le realizó a su primero, sacándose la espina con su segundo al que mando sin orejas al rastro. RONCAL, CAMPO GRANDE (imagen superior), TEXCOCO, EBANO, VITI, CHICUELO y MARIACHI (fotografia derecha) fueron los caballos que vieron acción esa tarde.

Tuvieron que transcurrir tres años para que Pablo volviera a pisar la arena colimense, lo cual sucedió el 15 de febrero de 2005, en un festejo de rejones del que también formaron parte los caballistas mexicanos Gerardo Trueba y Miguel Urquiza con astados de Puerta Grande. Hermoso de Mendoza tuvo otra actuación arrolladora obteniendo dos orejas de su primero y llevándose los máximos trofeos en su segundo. De esta manera el caballista navarro consiguió su tercera Puerta Grande en igual número de festejos en La Petatera. SILVETI, ROBLES, FUSILERO, TOSCANO, SAMURAI, CHAPULIN y FOSFORO fueron los caballos utilizados por el estellés para labrar ese triunfo.

Al año siguiente, el 21 de febrero de 2006, volvería a actuar el estellés en la Petatera, que lució un lleno imponente para presenciar un mano a mano mixto entre el jinete navarro y el diestro azteca Rafael Ortega, para lidiar astados de Garfias en rejones y de Cerro Viejo en la lidia ordinaria. Pablo enfrentó problemas con sus dos primeros, pero al último de su lote le armó un alboroto fenomenal, terminando por cortarle las dos orejas y llevándose el juez una bronca antológica al no conceder el merecido rabo. RONDEÑO, LABRIT, GALLITO, DOMINGUIN, ZAPATA, MERLIN, SILVETI y FUSILERO pisaron esa tarde el amplio ruedo colimense.

Tras dos años de ausencia el 17 de febrero de 2009 Pablo regresó al coso colimense acartelado ahora al lado de Enrique "El Cuate" Espinoza y Omar Villaseñor en la lidia de astados de Medina Ibarra. Esa tarde pasó a la historia por la escapada del toro INDIO, al que Hermoso de Mendoza logró regresar al ruedo antes de que sucediera un desaguisado mayor. En lo taurino el navarro desorejó al primero de su lote, escuchando palmas en su segundo al ponerse pesado con el acero de muerte. DALI, TIZIANO, VAN GOGH, PIRATA, PATA NEGRA, CAVIAR e ICARO desarrollaron esa tarde sus evoluciones en el amplio ruedo de La Petatera.

Para el 2010, el 23 de febrero, volvería el jinete estellés al incomparable marco que ofrece este escenario colimense, alternando ahora con Alfredo Ríos "El Conde" y Manolo Martínez, quienes despacharon bureles de Cerro Viejo. Pablo vio como el primero de su lote se lastimó una mano lo que dio al traste con la faena, siendo silenciada la labor del jinete en plaza, pero a su segundo le hizo una lidia prácticamente perfecta para desorejarlo, kuciendo su cuadra que en esa ocasión estuvo integrada por: HORMIGA, MARQUES, ESPARTANO, PIRATA, ESTELLA, SILVETI y CAVIAR.

Tras dos años de ausencia Pablo regresó a la Petatera el 19 de febrero de 2013, provocando de nuevo una gran entrada en este escenario artesanal y brinadndo otra actuacion de entrega total ante una afición que le consiente y admira. Hermoso de Mendoza pudo abrir de nuevo la Puerta Grande al desorejar a su primero, perdiendo cuando menos un trofeo de su segundo al acertar hasta en el segundo intento con el rejón de muerte. VILLA, DISPARATE, HABANERO, PIRATA, NAPOLEON, MANOLETE y VIRIATO integraron esa tarde la alineacion equina utilizada por el genio estellés que alternó con los diestros Alfredo Ríos "El Conde" y Joselito Adame, en la lidia de bureles de Rancho Seco.

FECHA 18 de Febrero de 2014
LUGAR Plaza de toros La Petatera, Villa de Alvarez, Colima, México
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (oreja, silencio y silencio)
Fermín Spínola (silencio y silencio)
Ernesto Javier “Calita” (silencio y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS Primer toro de la Ganadería de San Pablo, número 43, de nombre Pacho, 470 kilos de peso. De salida QUIJOTE (1 rejón de castigo); en banderillas DISPARATE (2 banderillas) y HABANERO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de San Pablo, número 45, de nombre Chinero, 485 kilos de peso. De salida NAPOLEON (2 rejones de castigo); en banderillas MANOLETE (2 banderillas) y VIRIATO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas, 2 pares de banderillas a dos manos y 2 rejones de muerte tras tres pinchazos).

Tercer toro de la Ganadería de San Pablo, número 50, de nombre Bombón, 550 kilos de peso. De salida NAPOLEON (2 rejones de castigo); en banderillas MANOLETE (2 banderillas) y HABANERO (4 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas, 1 par de banderillas a dos manos y 2 rejones de muerte tras tres pinchazos).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS  

La afición que llenó esta tarde el coso de La Petatera, presenció un derroche de entrega, esfuerzo y voluntad por parte de Pablo Hermoso de Mendoza, que se estrelló ante el pésimo juego que tuvo su lote.

Con un ambiente de lujo Pablo inició su participación debutando a QUIJOTE, un precioso tordo rodado de su hierro, de imponente alzada, que recibió al único de San Pablo que medió se dejó meter mano y solo de inicio, llevándolo muy bien por la amplia circunferencia del ruedo y consumando una reunión con limpieza y seguridad. El toro parecía que iba a ser un buen colaborador pero DISPARATE corroboró que tal premisa era mera ilusión y por tanto debió mostrar sus dotes lidiadoras, imponiéndose en todos los terrenos, ganándole siempre la cara con agilidad y precisión, pudiendo intercalar algún galope pero sin la continuidad deseada. El astado se había venido abajo y HABANERO le fue a pisar aún más sus dominios, sobándolo mucho para poder hacerle embestir y luego esperándole los pasos para pegarle las piruetas. Mucha emoción trae siempre consigo el bayo que se fue para dejar su sitio a PIRATA en las cortas y en un rejón de perfecta ejecución que le permitió cortar al jinete navarro su único trofeo de la tarde.

Su segundo fue un pésimo burel que salió de chiqueros a vender cara su existencia y a complicar, lejos de colaborar, cada una de las fases de la lidia. NAPOLEON batalló al venírsele su oponente con un trote descompasado e incierto que era muy difícil de medir, aún así el caballo resolvió con oficio la papeleta y le quebrantó en dos oportunidades. MANOLETE llegó para intentar mostrar su amplio repertorio pero solo pudo explayarse en su faceta de poderío, sometiendo a un toro que embestía por oleadas, con la cabeza por las nubes y que además se frenaba en el último tiempo de la reunión. El tordo le echo más valor que tipo y selló dos banderillas meritorias, siendo relevado por VIRIATO, que tuvo que echar el resto para poder hacer las suertes ante una res que ya solo embestía al paso y lo hacía cuando se sentía a tiro de prenderlo. Con PIRATA el de San Pablo estaba ya en plan imposible, pero sabiendo muy bien para que traía los pitones, en ese contexto lució enormidades el arrojo del corcel azteca, sorteando los cabezazos que se le venían encima, dándose el lujo, jinete y caballo, de sumar a la rueda de cortas dos pares de banderillas a dos manos, pasando serias dificultades para finiquitarlo ya que se tuvo prácticamente que sepultar el rejón a toro parado.

Habiendo hecho todo lo posible ante este deslucido y peligroso burel y teniendo ya una oreja en la espuerta, muchos en el lugar del estellés habrían dado por concluida su tarde, pero Pablo, en un afán de buscar a por todas el triunfo y así corresponder el cariño y la entrega de la afición villalvarense, decidió regalar el sobrero, esperando que este honrara la  sangre brava de su dehesa; pero ello no fue así y este sanpablino superó en dificultades a los anteriores, sumando que su tonelaje le hizo tener menos gas. NAPOLEON intentó limarle las asperezas y le marcó perfectamente los terrenos, pero el astado también embestía de forma descompuesta, por arreones, lo que hizo que MANOLETE de nueva cuenta tuviera que hacer un lado lo clásico para sacar la guerrero, plantándole cara a un toro que jamás se entregó y que tenía un peligro sordo en cada reunión. Hermoso de Mendoza lo intentó todo, incluso con HABANERO le dio gusto a la afición colocando cuatro palitroques, todo ellos con el sello de emoción que el veterano caballo ejecuta sin apenas despeinarse, trayendo de nuevo a PIRATA para calcar la escena del toro anterior, un burel desesperadamente parado y la dupla de jinete y caballo haciendo hasta lo imposible por rematar la faena. Así se cerró una tarde en la que el centauro español solo pudo cortar una oreja, pero manteniendo al alza sus bonos entre el público de La Petatera.

COBERTURA DE PRENSA