UN TORERO A CABALLO

UNICO

Cartel
Estadistícas en esta plaza
FESTEJOS
5
TOROS LIDIADOS
9
TROFEOS
5 orejas y 0 rabos
PUERTAS GRANDES
2

 

La hermosa Plaza de Toros de Acho, enclavada en el distrito del Rimac, declarada Monumento Histórico de Lima, hoy la tercera plaza por su antiguedad del mundo, después de la Maestranza de Sevilla y la de Zaragoza, se inauguró el año 1766 gracias a la iniciativa de don Agustin de Landaburu, quien consiguió el permiso para su construcción del Virrey don Manuel de Amat y Juniet. De esta manera se consolidaba el, entonces llamado, sitio del Hacho como escenario definitivo de la fiesta de toros en Lima, luego de 2 siglos en los que la lidia de toros se realizó en el marco de plazas públicas, entre ellas la Plaza Mayor, y otros lugares especialmente acondicionados para la ocasión, tiempo en el que las corridas de toros echaron raíces en la población nativa hasta convertirse en el mayor divertimento nacional.

 La primera corrida de toros efectuada en la Plaza firme del Hacho, como era denominada entonces, se realizó el 30 de Enero de 1766, de acuerdo a la investigación del Dr. Aurelio Miro Quesada Sosa, destacado intelectual peruano que fuera director del diario decano de la prensa nacional, "El Comercio", cuyo amplio y profundo trabajo al respecto expusiera con motivo de los actos celebratorios por el bicentenario de la inauguración del coso del Rimac el 9 de Febrero de 1966 en el Museo Taurino de Acho, e incluido en la recopilación de artículos de su autoría que con el título de "Temas Taurinos" fue publicado en 1997.

 El cartel de la corrida inaugural anunciaba a los espadas nacionales Pisi, Maestro de España y Gallipavo. El primer toro lidiado aquel día se nombró "Albañil Blanco", con divisa caña y rosado, de la hacienda Gomez de Cañete, propiedad del ilustre don Agustin Hipolito de Landaburu, quien quedó así vinculado a la plaza en la fecha de su inauguración, como constructor, asentista, ganadero e inclusive como Alcalde de la ciudad, cargo que ejercía entonces.

La historia señala también que a esta primera corrida de toros en Acho asistió el Virrey Manuel de Amat y Juniet, y que el festejo se realizó aún pendiente el permiso y autorización del Rey de España Carlos III. Desde entonces Acho ha sido mudo testigo de la evolución del toreo en el Perú. Desde aquella época, ya lejana, de apogeo de las figuras y suertes nacionales, pasando por la institución, gracias a la influencia de Bonarillo, de la corrida formal (finales del siglo XIX), hasta nuestros dias, luego de la reconstrucción de la plaza (1945) que redujo su ruedo de 90 a 60 mts. de diametro y amplio su aforo de 6300 a 13700 espectadores

En 1946 gracias a la primigenia idea del crítico del diario “El Comercio” don Fausto Gastañeta “Que se vaya” y la gestión de su sucesor, el no menos afamado crítico taurino Manuel Solari Swayne “Zeñó Manué”, se crea la importante Feria del Señor de los Milagros, que hasta la fecha existe, y que desde entonces han pasado por Lima, las principales figuras de la coleteria mundial, así como también las más prestigiosas ganaderías del planeta taurino. Dando por descontado el éxito de los torero peruanos y del ganado nacional.




FUENTE: Toronet Perú


Este domingo 1 de diciembre Pablo Hermoso de Mendoza retoma su periplo taurino, iniciando lo que será una tan intensa como completa temporada por los ruedos de América.  El centauro español regresa, tras 14 años de ausencia, al histórico coso de Acho, en la ciudad de Lima, Perú; tomando parte en la reconocida Feria del Señor de los Milagros.

El jinete estellés debutó en Acho el 1 de noviembre de 1998, en la que fue su primera incursión por plazas del nuevo continente. Enfrentando astados de Castilblanco y La Laguna Pablo tuvo una tarde de matices, siendo silenciado en su primero, para más tarde encandilar a la conocedora afición limeña en una intensa y emotiva faena que le deparó el corte de dos orejas, con las que salió en hombros por la Puerta Grande del imponente escenario peruano.

Una semana después regresaría a Acho, el 8 de noviembre, para cosechar ahora una fuerte ovación en una tarde en la que se lidiaron bureles de La Laguna y Alcurrucen.

La inolvidable campaña americana 99-00 la inició Pablo también en el ruedo de la capital peruana, el 24 de octubre de 1999, enfrentando ahora de El Casillón y El Ventorrillo, cuajando una extraordinaria faena a su segundo oponente, al que mandó sin orejas al rastro, escuchando además una ovación por su labor ante el primer ejemplar que enfrentó.

La historia del torero a caballo de Estella en Acho se cierra, hasta el momento, el 7 de noviembre de ese mismo año, en su segunda comparecencia ante el cónclave limeño, en una tarde en la que no pudo obtener trofeo alguno, habiendo escuchado palmas en su segundo. Esta ocasión alternó con los diestros españoles Raúl Gracia “El Tato” y Victor Puerto, lidiándose bureles de Antonio Arribas y El Ventorrillo.

FECHA 1 de Diciembre de 2013
LUGAR Plaza de toros de Acho, Lima, Perú
ENTRADA Tres cuartos
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y oreja)
Julián López “El Juli” (ovación y silencio)
Daniel Luque (ovación y silencio)
CABALLOS UTILIZADOS Primer toro de la Ganadería de Vistahermosa, número 193, 610 kilos, de nombre Trueno: De salida NAPOLEON (1 rejón de castigo); en banderillas DISPARATE (3 banderillas) y VIRIATO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (tres cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte tras dos pinchazos).

Segundo toro de la Ganadería de Agualuna, número 279, 492 kilos, de nombre Mezquino; De salida CHURUMAY (2 rejones de castigo); en banderillas MANOLETE (2 banderillas) y DISPARATE (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (tres cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

 


Mucha expectación en el regreso de Pablo Hermoso de Mendoza, catorce años después y como suele pasar con las tardes de expectación, se saldó con algo de decepción y es que ninguno de los toros que lidió el rejoneador dieron la más mínima colaboración al jinete estellés ni a sus caballos.

Comenzó la tarde torcida con un primer toro que se malogró sin llegar a acercarse a NAPOLEON. Apenas galopó unos metros por la plaza y comenzó a realizar movimientos convulsivos, muy descoordinados y tuvo que ser devuelto.

Se corrió turno y salió el que estaba destinado a cuarto de la tarde y que fue un marmolillo, nulo colaborador y preciso a la hora de llegar a los caballos. Todo, absolutamente todo lo tuvo que hacer el jinete y los caballos ante un astado que se refugió en tablas para defenderse y hacer trabajar al montado para sacarlo de allí. NAPOLEON apenas quedó inédito tras el rejón de castigo y fue con DISPARATE cuando Pablo se echó la faena a los lomos. No había toro para galopar en largo, así que comenzó a lidiarlo con el pecho, en banderillas y a dar muletazos con la cola tratando de subir el tono de la faena.

VIRIATO pisó unos terrenos muy comprometidos para  hacer embestir al toro. Lo consiguió porque se metió tanto con el toro que no le quedó otra que  pegar algún arreón. Finalizó PIRATA con las cortas a una y dos manos ante un toro que no ayudaba nada y al que pasaportó al tercer intento. Ovación al esfuerzo ante un nulo colaborador.

La única oreja de la tarde la obtuvo Pablo ante el sobrero de Agualuna, también muy complicado y que no embestía, sino arrollaba todo lo que se le ponía por delante. Muy desentendido de CHURUMAY en el primer tercio, solo embistió a oleadas violentas. MANOLETE fue quien obligó al astado a seguirle poniéndola la cola en la misma nariz para un largo galope de costado. Muy sincero en las dos banderillas, llegando muy cerca del toro y poniendo emoción en los embroques.

Después Pablo volvió a sacar a DISPARATE para ver si podía mostrar parte de la torería que atesora. Nuevamente apenas algún destello, aunque sí arrancó olés en cada embroque y cuando aguantó la violenta carrera del astado en un galope de costado con emoción, pero con mucho riesgo y poco temple y llegando mucho al tendido con unos leves toques de grupa, a modo de mendozina. Rueda de cortas con un PIRATA entregado y un Pablo descolgándose en los teléfonos sobre el testuz del toro y rematar el tercio con un buen par a dos manos de cortas que acabó por subir el calor en el tendido. Mató de un rejonazo en buen sitio que provocó vómito y eso no debió de gustar a la presidencia que solo concedió una oreja ante la fuerte y larga petición de la segunda.





COBERTURA DE PRENSA