CARTEL

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ESTADISTICAS EN ESTA PLAZA

FESTEJOS
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TOROS LIDIADOS
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INFORMACION RELACIONADA

La Plaza de Lisboa, conocida como Campo Pequeño, vive en la actualidad un gran momento. Tras su reinauguración en 2006, el coso vuelve a contar en el panorama mundial.

Este magnífico recinto comenzó a forjarse tras la desaparición de la muy conocida plaza del Campo de Santa Ana, coso que permaneció abierto hasta 1889. Esa misma temporada se presentó el proyecto de la nueva plaza, iniciándose las obras en 1891, sobre unos terrenos del barrio de Campo Pequeño, bajo la dirección del arquitecto Dias de Silva. La corrida inaugural tuvo lugar el 18 de agosto de 1.892, fecha en la que actuaron los cavaleiros Alfredo Tinoco y Fernando de Oliveira, que años después murió a consecuencia de una cogida en esta misma plaza. Los toros de la inauguración fueron de Emilio Infante. El cartel lo completaron los banderilleros Vicente Roberto, Roberto da Fonseca, José Joaquín, Juan Calabaza, Peixinho, Juan Roberto, Minuto y Pescadero.

Desde esa fecha, Campo Pequeño se convirtió en un referente para el toreo de Portugal. La presencia de figuras míticas del rejoneo, como Simao de Veiga y Joao Branco Nuncio, marcaron grandes hitos en tan importante escenario. Lo mismo que la del español Antonio Cañero, cuya presencia suscitó pasión y polémica. A lo largo de su existencia, muchas de las figuras del toreo de a pie también tuvieron la oportunidad de triunfar en tan importante escenario. Pero siempre fue el gran torero portugués Manolo dos Santos el ídolo del público lisboeta.

Ese gran ambiente fue perdiendo nivel, hasta que el año 2000 la plaza cerró sus puertas para ser sometida a una importantísima obra que afectó tanto a su entorno como a su interior, hasta su reinauguración del 18 de mayo de 2006. Reformada y cubierta, pero sin alterar los elementos de su fachada neomudéjar, la plaza acoge en sus bajos un centro comercial y un gran aparcamiento. En el festejo que reanudó sus actividad se lidiaron toros de Irmaos Vinhas,a  cargo de los cavaleiros Joao Moura, Antonio Ribeiro Telles y Rui Fernándes.

FUENTE: Alfonso Santiago (6TOROS6)

La presentación de Pablo Hermoso de Mendoza en el coso lisboeta de Campo Pequenho tuvo lugar un 14 de julio de 1994 en una corrida mixta, titulada “doble confrontación hispano-lusitana”. Pedro Franco y Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y Víctor Mendes y Javier Vázquez, que sustituyó en el cartel a Vicente Ruiz “El Soro”, a pie, se enfrentaron a siete toros de Hermanos Oliveira. Comenzó la noche con la collera formada por los dos rejoneadores y donde Pablo, montó de salida a INDIO y en banderillas a CHICUELO, estando poco afortunado en este tercio y acusando la bisoñez del caballo ante un toro muy complicado. Al final dio la vuelta al ruedo junto al cavaleiro portugués. Donde sí daría la verdadera medida de sus posibilidades fue en el toro que lidió de forma individual. Este sí fue un gran toro y Pablo lo aprovechó desde las primeras farpas, de plaza a plaza, colocadas sobre GIRALDA y convenció a todos de su calidad a lomos de CAGANCHO, con el que incluso después de dar por terminada la lidia por el presidente, fue obligado por el público, puesto en pie, a colocar dos banderillas más. Pablo había dejado su sello en la capital del toreo ecuestre y la prensa ya comenzaba a hablar de “Sorpresa para nosotros la exhibición del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que no tiene que ver –por lo menos esta noche así lo demostró- con sus colegas españoles.” (A Capital, por José Antonio Lázaro) o bien destacaban que “Una tercera parte de su actuación utilizó un caballo que presta una cierta emotividad en los lances y que, junto con un buen sentido del espectáculo, obtuvieron para el caballero los más fuertes aplausos de la noche”.

Un fastuoso y largo protocolo, dianas floreadas, carrozas, muchas ceremonias en el ruedo y Televisión Española en Directo desde la catedral del toreo a caballo, fueron las notas destacadas el 20 de julio de 1995 en la segunda presentación lisboeta del navarro. Fue un grandioso espectáculo, con los tendidos abarrotados para ver otro nuevo duelo hispano-luso, pero ahora todos a caballos: de una parte, los hermanos Joao y Antonio Ribeiro Télles y de la otra Fermín Bohórquez y Pablo Hermoso de Mendoza, con toros del hierro de Vinhas, que dieron buen juego, salvo el que lidió Hermoso de Mendoza en solitario y que tuvo un “extraño” comportamiento, no permitiendo el lucimiento, ni de Pablo, ni de GALLO. Esto añadido a que Pablo resultó cogido por el primero de la tarde, que saltó de salida al callejón, cayendo encima del navarro. Afortunadamente, todo quedó en magulladuras y algunos pequeños golpes, sin mayores consecuencias, pero que mermaron la primera de las actuaciones de Pablo en esa noche. Tras esa primera pequeña decepción de Pablo, salió a lidiar su segundo toro, ahora en collera con Bohórquez, y lo cierto es que volvieron a volver loco al público lisboeta, ahora apoyado en CAGANCHO y CHICUELO, en el tercio de banderillas. La prensa hacia hincapié en el juego del primer toro: “…tenía grandes problemas de visión. Manso hasta decir basta. Se defendía y se tapaba siempre…” (AR por Eduardo Leonardo” o “Manso, huidizo, sin clase, provocó el desconcierto en la arena, enfadó al caballero…….el toro fue retirado a cuerda” (Correo da manha. Por José Manuel Severino). Y también se hacía eco de la buena labor de los hispanos en el toro de duo: “clavaron hierros de gran emotividad e hicieron que sus caballos prestasen auténtico espectáculo de emotividad constante. Un final para, también, recordar durante mucho tiempo” (Correo da manha. Por José Manuel Severino).

El año 1996, Pablo fue contratado para actuar en Lisboa en dos ocasiones y ambas tuvieron muy diferente color. La primera fue el 8 de agosto y fue el total reconocimiento del estellés como ídolo en Portugal. Era la corrida de la Radio en su 21 edición, una de las más importantes del calendario portugués y en la que Pablo alternó con Joao Moura y Rui Salvador, lidiando toros de Antonio Charrua. Esa fue otra gran noche de ALDABICA, CAGANCHO y CHICUELO y la actuación de Pablo, conmocionó la cuna del toreo a caballo y si no, basta leer titulares como los siguientes: “El baño ese” (Sector 7. Por Manuel Vieira), “Lisboa se rinde a Pablo Mendoza” (O Crime, por Eduardo Leonardo), “El “hermoso” toreo a caballo” (Rincón Taurino, por Luís de Castro), “El gran baño” (Novo Burladero, por Joao Quiroz), “El toreo a caballo perdió la patria” (Farpas, por Miguel Alvarenga). Así apreciaba la prensa el baño que Pablo estaba dando a los cavaleiros lusitanos, o la entrega del público lisboeta, ya totalmente entregado al hermoso torero del estellés y que había conseguido arrebatar la patria del toreo a caballo y llevarla hasta tierras navarras.

Esto debió enfadar a algunos de los propios cavaleiros y sobre todo de sus más fanáticos seguidores, porque en el regreso de Pablo a Campo Pequenho el día 6 de septiembre del mismo año el ambiente era muy hostil hacia el navarro. Eso hizo que Pablo actuase un tanto nervioso ante el primer toro de Los Espartales, destacando en la monta a CAGANCHO, pero no al nivel que había demostrado. Ese nerviosismo fue a más en al quinto, éste de Luis Terrón, e incluso se lo transmitió al propio CHICUELO, con el que no consiguió sino que la “clá” perfectamente manipulada, le abuchease más. Entonces Pablo tomó una decisión extraña, como fue bajarse del caballo, agarrar una muleta y salir a torear a pie. Eso dividió más todavía al público: unos veían como un gesto de agradecer porque Pablo quería seguir dando espectáculo, pero otros lo tomaron como una falta de respeto hacia los Forcados. El caso es que con un alboroto tremendo, Pablo se retiró al callejón, sin apenas dar un pase a un toro que lo tenía por ningún lado. “Censuramos su pretensión de torear de muleta. El consentimiento dado por el Director de la Corrida, Etelvino Laureano, si bien es discutible, no va contra el Reglamento. Lo que está mal es que Pablo tome tal actitud en una corrida en que sabe que sus alternantes no tienen por hábito tal práctica. Su iniciativa, felizmente abortada por el propio toro que lo desarmó, por insólita y poco elegante, suscito polémica. Aplausos y pitos.” (Festa Brava, por Chaubet). Esa noche compartieron cartel con Pablo, los lusitanos Joao Moura y Antonio Ribeiro Telles.

Tras esa amarga noche, Pablo volvía a presentarse el 19 de junio de 1997, ahora con motivo de la alternativa de Tulio de Portugal de manos de Joao Moura, con el navarro y Rui Fernándes de testigos y toros de Cabral Ascensao. Aunque fueron cuatro caballeros, no hubo colleras, porque el festejo fue de ocho toros. La reconciliación de Pablo con el público fue total, y si bien en el primer toro, soso y entablerado, no ayudó en nada a ALDEBARAN, CHICUELO ni a GALLO, el segundo de mejor comportamiento colaboró con MARTINCHO y permitió el recital en banderillas de CAGANCHO y del que fue testigo de excepción el propio presidente de la República, Dr. Jorge Sampaio. El semanario Farpas, en letra de su director Miguel Alvarenga, describía así la labor de Pablo: “Pablo Hermoso de Mendoza demostró en la arena de Campo Pequenho la evidente superioridad de su arte y la clase inmensa de su toreo. Es sin lugar a dudas el mejor cavaleiro de la actualidad. Eximio equitador, extraordinariamente bien montado, dio cátedra, bordó el toreo y salió triunfador de una noche de toros que fue también una noche de emociones y de constantes presiones. La lucha no era fácil, pero Pablo Hermoso venció con la calma que lo caracteriza, bregando, citando, clavando y recreándose a la salida de las suertes con mando y temple, casi a convencernos que todo lo que hace es fácil. Si en su primer toro que lidió estuvo por encima de las medidas exigidas, en el segundo acabó con el cuadro, puso la plaza en delirio y volvió a decir que es el número uno del toreo a caballo de todo el mundo………” Pablo había vuelto a triunfar y sobre todo, había vuelto a disfrutar en las arenas de Campo Pequenho de ese entendido público, que tanto valora las cosas buenas que se hacen delante de los toros.

Por eso más tranquilo, aunque también más responsabilidado volvía el 6 de agosto de 1998, a lidiar una corrida de Luís Passanha en la que sería la alternativa de Rui Fernándes, que recogió los trastos del maestro Joao Moura. En una noche con tanto aliciente, lo triste fue que el protagonismo lo acapararon los toros y no precisamente por su buen juego. No ayudaron en nada a los cavaleiros y hicieron que el espectáculo fuese solo discreto. Pablo se presentaba sin su máxima estrella CAGANCHO, herido pocos días antes en Valencia y con la base fundamental cimentada en GALLO y CHICUELO. “Como sin huevos no puede haber tortilla, Joao Moura y Pablo Hermoso de Mendoza brillaron por la maestría que impusieron a la lidia, más faltó siempre el deseado movimiento que se espera ver en una corrida de toros y que aquí estuvo siempre ausente porque los bueyes no andaban, no daban un paso….” (Farpas, por Miguel Alvarenga).

Y así llegamos a 5 de agosto de 1999 y otra vez con un gran triunfo del rejoneador de Estella, ahora con toros de Vinhas, de excelente comportamiento, y junto a Joao Moura y Joao Salgueiro. Precisamente un caballo que había sido propiedad de este último torero fue la estrella en la lidia del segundo toro: FUSILERO. Sorprendió el caballo tordo con una lidia total, toreando de costado, clavando de plaza a plaza, haciendo piruetas…Lo que en el primer toro habían hecho en banderillas CAGANCHO y CHICUELO, FUSILERO lo hizo en el segundo tercio del sexto de la noche. Antes, a ambos toros los había parado un torerísimo LABRIT. De nuevo unanimidad en la prensa al elogiar la noche del jinete estellés con titulares tan expresivos como el de Farpas: “El gran show de Pablo”. O el de Diario de Noticias: “Pablo Hermoso de Mendoza en grande”. O Vida Ribatejana: “Pablo Hermoso, actuación de lujo en Campo Pequenho”. O más de Farpas: “Pablo Hermoso llegó a Lisboa y rubrió el toreo como hace mucho que no se veía en Portugal”.

Luego vendría el cierre de Campo Pequenho por las obras de reforma y que se alargarían hasta su reinauguración el 18 de mayo de 2006. Anunciándose a Pablo siete días después de esta fecha, en un cartel de máxima expectación al lado de Víctor Mendes y Julian López "El Juli", para lidiar astados de José Rosa Rodríguez para rejones y de Ortigao Costa para la lidia ordinaria. A pesar de dar su máximo esfuerzo Hermoso de Mendoza el torero de Estella no pudo cosechar el gran triunfo que deseaba, siendo fuertemente ovacionado en la vuelta al ruedo de su primero, saliendo a saludar al tercio en su segundo. VILLA, MERLIN, SILVETI, CURRO, CHENEL y SARMATA vieron acción esa noche en la arena portuguesa.

Para el 2007
el jinete navarro volvería a pisar el apreciado albero lisboeta en otro cartel de máxima expectación, ahora al lado de los Moura, Joao padre e hijo, en la lidia de astados de Francisco Romao Tenorio. Pablo tuvo una actuación cumbre en la cátedral del rejoneo, toreando exclusivamente con caballos de su hierro y realizando dos auténticas obrad de arte taurino, una con VITI y RONDEÑO, y la otra con CURRO y CHENEL. Tan alto caló esta última en la afición lusa que obligaron a Hermoso de Mendoza a dar dos vueltas al ruedo, para salir posteriormente en hombros de la plaza, todo un acontecimiento ya que como se recordará en Portugal no se matan los toros y por ende no hay corte de trofeos.

Para el 2008 la cita fue el 17 de abril, alternando ahora con Luis Rouxinol y Joao Moura hijo en la lidia de un pesado encierro de Francisco Romao Tenorio. El caballista navarro tuvo que pechar primero con el pésimo estado del suelo, que estuvo a punto de costar más de un desaguisado, sortenado además el peor lote de la noche. Pablo intentó todo pero sus esfuerzos se estrellaron ante la nula colaboración de sus oponentes. Dos ovaciones cosechó en una noche donde sudaron la papeleta CURRO, SILVETI, RONDEÑO, CHENEL y NATIVO.

FECHA 7 de Mayo de 2009
LUGAR Plaza de toros de Campo Pequenho, Lisboa, Portugal
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Antonio Ribeiro Télles (vuelta y vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos vueltas y dos vueltas)
Vitor Ribeiro (vuelta y palmas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Pasanha, número 511, 564 Kg, de nombre Cómodo: De salida DALI (2 farpas); en banderillas CAVIAR (4 banderillas).

Segundo toro de la Ganadería de Pasanha, número 506, 632 Kg, de nombre Escuderillo: De salida MANZANA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) e ICARO (3 banderillas).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

ESPARTANO, TIZIANO y SILVETI

Noche mágica de Pablo Hermoso de Mendoza en la catedral del toreo a caballo. La plaza de Campo Pequeño, abría sus puertas para un nuevo ciclo, el de 2009 y lo hacía con los tendidos llenos casi en su totalidad para ver al torero más esperado en dicho coso: el navarro Pablo Hermoso de Mendoza.

Pablo traía la expectación de un rabo cortado en la Plaza México, de cuatro orejas en el Coliseo de Arles y de una lección magistral en la Real Maestranza de Caballería, de Sevilla. Tres tardes mágicas que se vieron todavía superadas, si cabe, por esta noche con aromas de gran toreo. Y el genio estellés reventó Lisboa con dos faenas poderosas, técnicas y muy de verdad, muy del gusto del aficionado lusitano. Los toros de Pasanha, dieron buen juego, pero el primero siempre buscaba la querencia a tablas y el segundo, parecía tener algún defecto en la vista, sobre todo en los primeros compases de la lidia (también la luz artificial nocturna pudo afectarle).

Hermoso salió al coso de Lisboa tranquilo, pausado y muy seguro de sí mismo y sobre todo de una cuadra, joven, pero con una calidad impresionante. DALI paró al primero y con los primeros doblones ya consiguió arrancar las primeras ovaciones. Eran capotazos lo que daba el alazán con sus cuartos traseros y que servían para retener a un toro que quería salir suelto a su querencia de tablas. Vertical en los envites para la colocación de las farpas se fue DALI al toro por dos ocasiones. El tercio de banderillas fue la consagración de CAVIAR. Llevaba varios días avisando de sus cualidades y esta noche, el público ya tiene un nuevo ídolo en la cuadra del navarro. Es un espectáculo la reunión con el toro en la que casi toca el suelo con el pecho; la habilidad natural para salir de la suerte, y sobre toda, esa facilidad lidiadora para colocar al toro en el sitio oportuno o para llevarlo a los terrenos adecuados. Es un caballo total que tiene además un gran repertorio y que podíamos definir como una mezcla de todas las facetas y suertes de FUSILERO, con el nervio, brío y habilidad de su padre, CHICUELO. Terminó la lidia y la plaza estaba puesta en pie despidiendo al caballo y haciendo que el jinete diese dos ovacionadísimas vueltas al ruedo.

El quinto no embestía con fijeza a MANZANA, caballo del hierro del propio rejoneador, hijo de MAZZANTINI y que el navarro comparte y alterna con Manuel Manzanares. Pablo decidió apostar por él y acertó. El caballo estuvo sobrio, muy bien parando al toro por detrás y efectivo y firme en la colocación de las farpas. Una vez más, sería CHENEL el encargado de encender la chispa en los tendidos. Cada vez que CHENEL se reunía con el toro, era un espectáculo de plasticidad. Nunca salió descompuesto, con un mal gesto. Siempre marcó los tiempos y ejecutó las suertes a la perfección. El toro no era de muy largo recorrido, pero aún así lo enceló, lo ligó, lo llevó y consiguió meterse por los adentros, rematando en espectacular trincherazo. Nuevamente el público despidió en pie a CHENEL cuando daba paso a ICARO.

El caballo bayo fue otras de las grandes sorpresas para el público lisboeta. Debutaba en esta plaza y terminó de forma grandiosa una gran faena. No tuvo falta ni de medir al toro. En cuanto Pablo le solicitó que fuese a la cara del astado, el caballo agachó las orejas en tono desafiante y se metió entre los pitones, girando una y otra vez, aguantando los derrotes del astado, que pasaban rozando su cuerpo, pero que nunca llegaban a tocarle. Dos banderillas en todo lo alto antes de tratar de retirarse al patio. Digo tratar porque nuevamente la plaza puesta en pie, solicitaba que el binomio Pablo-ICARO siguiese en el ruedo otro palitroque más. Así fue y una tercera banderilla dio paso a que Pablo descabalgara en el ruedo y ovacionara la despedida del mismo de ICARO. Otras dos vueltas al ruedo para el navarro, al que incluso el público le pidió con sus ovaciones que diese una tercera, pero que Hermoso, prefirió no alargar la gloria y eso sí, muy emocionado, se agachó agarró un puñado de arena del suelo y la beso en forma de agradecimiento a una plaza que es sin duda la catedral mundial del toreo a caballo.

Campo Pequeño, al ser una plaza en la que no se cortan trofeos, no tenía regulada la salida a hombros en los años anteriores. Para esta nueva temporada, se reglamentó que para que la Puerta Grande se abra, un torero tiene que obtener cuatro vueltas al ruedo, si lidia dos toros (dos en cada toro) o tres vueltas, si lidia un solo toro. Pues bien, Pablo ya ha hecho leyenda en Lisboa, porque se ha convertido en el primer y único torero, de momento, en abrir la puerta grande con la nueva reglamentación.

Otra noticia de la que también podemos alegrarnos es que el paseíllo, Pablo lo efectuó montado en SILVETI, ya casi totalmente restablecido del percance de Sevilla.