CARTEL

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

ESTADISTICAS EN ESTA PLAZA

FESTEJOS
6
TOROS LIDIADOS
12
TROFEOS
8 orejas
y 0 rabos
PUERTAS GRANDES
3

INFORMACION RELACIONADA

Todos los años, en los últimos días del mes de junio, la ciudad de Burgos celebra su feria de honor a San Pedro y San Pablo, convirtiéndose así en el abono grande que inaugura la temporada del norte de España.

  El recinto, con capacidad para algo más de doce mil espectadores, se levantó en terrenos de El Plantío, de donde adopta su nombre, y fue inaugurado la tarde del 28 de junio de 1967. En aquella primera ocasión se lidiaron cinco toros de Pío Tabernero y un sobrero de Los Campillones, que fueron estoqueados por Jaime Ostos, El Cordobés y Tinín. En esa misma feria se concedió la primera alternativa: la del madrileño Ángel Teruel, que cortó tres orejas y un rabo. Tras el toreo de Embajadores han sido bastantes los novilleros que llegaron a Burgos para convertirse en matadores de toros, entre los más significativos cabe destacar a José Cubero "Yiyo", que tomó la alternativa en 1981, precisamente, de manos de Teruel, y a Morante de la Puebla en 1997, con César Rincón como padrino.

A lo largo de sus cuatro décadas de existencia han sido muchos los acontecimientos que han vivido en este ruedo burgalés, pero hubo uno en la feria de 1999 que ocupa un lugar destacado en la historia de El Plantío. El 2 de julio del mencionado año, Enrique Ponce indultó al toro "Gamarro" de la ganadería local de Antonio Bañuelos. Del acontecimiento se guarda memoria con una placa situada en la puerta principal del coso.

La actual plaza vino a sustituir a otra que se levantaba en las proximidades de la carretera de Santander, y que fue inaugurada el 14 de septiembre de 1862. Se lidiaron toros de Justo Hernández, que fueron estoqueados, mano a mano, por El Salamanquino y Manuel Domínguez. Sus puertas permanecieron abiertas más de un siglo, hasta que en la citada feria de 1967 el sevillano Jaime Ostos mató el primer toro en el ruedo de El Plantío.

FUENTE: Alfonso Santiago (6TOROS6)

Solamente en cinco ocasiones Pablo Hermoso de Mendoza ha realizado el paseíllo en la plaza de toros de Burgos, además muy distanciadas en el tiempo, porque entre la primera y la segunda pasaron cinco años.

El debut se produjo el 24 de junio de 1995, cuando un joven Hermoso de Mendoza compartía paseíllo con Javier Buendía, Ginés Cartagena y Fermín Bohórquez, lidiando toros de Paco Ojeda y en la que Pablo dio la única vuelta al ruedo de la tarde, montando a caballos como GIRALDA, CANDELA, CAGANCHO o GARBANCITO. 

La segunda tarde burgalesa de Pablo, fue el 4 de julio de 2000, junto a Fermín Bohórquez y Rui Fernández (en la foto del paseíllo) y toros de Peñajara, obteniendo una oreja de cada uno de sus toros, lidiados sobre LABRIT, MAGRITAS, CHICUELO, ALBAICIN y MAZANTINI.

Y la tercera aconteció el 30 de junio de 2002, y fue una corrida mixta, junto a los matadores Víctor Puerto y Miguel Abellán, lidiaron todos toros de José Luis Marca de pésimo juego. Este fue uno de los escasos festejos de ese año en los que Pablo no tocó pelo, saludando en su primero y siendo silenciado en su segundo. Este día se toparon con el mal juego del ganado RONCAL, MONTERREY, CHICUELO (en la foto), DANUBIO, ALBAICIN, CAMPOGRANDE y MARIACHI.

Pero la corrida no fue la única mala noticia del día, porque uno de los caballos desplazados a Burgos, MUSICO, hermano de NATIVO y GAYARRE, no pudo actuar por un fuerte cólico producido en la misma mañana de la corrida y que resultó fatal, porque pese a los intentos de veterinarios y mozos por mantenerlo con vida, el caballo murió en el camión, cuando era trasladado a Acedo, por la noche.

Al año siguiente, el 26 de junio de 2003, Pablo se erigió como máximo triunfador del festejo de rejones que prologó el serial de San Pedro y San Pablo. El estellés obtuvo tres orejas de una floja corrida de Benítez Cubero, luciendo al montar a CHACAL, CHICUELO, CREVANTES, LABRIT y CAMPOGRANDE. Joao Moura y Andy Cartagena fueron los compañeros del navarro en este cartel burgalés. Tendrían que transcurrir cinco años para que el jinete navarro pisase de nuevo el Plantío burgalés, lo cual tuvo lugar el 1 de julio 2008, tomando parte en un atractivo cartel mixto que abarrotó la plaza, al lado de José María Manzanares y Cayetano, en la lidia de bureles de Castilblanco para rejones y de Hermanos García Jiménez para los de a pie. La corrida de expectación terminó en desilusión por el mal juego del ganado en general, obteniendo Pablo una oreja en el que abrió plaza, siendo silenciado en su segundo. MANZANA, RONDEÑO, SILVETI, PIRATA, CURRO, CHENEL y FUSILERO fueron los protagonistas equinos en dicha tarde.

FECHA 4 de Julio de 2009
LUGAR Plaza de toros El Plantío, Burgos, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (silencio y silencio)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y ovación)
Diego Ventura (oreja y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 51, 530 Kg: De  salida TOMATITO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) e ICARO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Pallarés, número 76, 510 Kg: De salida ESTELLA (1 rejón de castigo); en banderillas CAVIAR (3 banderillas) y TIZIANO (1 banderilla); y para el último tercio PIRATA (3 cortas y un rejón de muerte, tras pinchazo y un descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

DALI, VAN GOGH y SILVETI

Corrida de rejones celebrada en Burgos y que inexplicablemente, la empresa la colocó fuera del abono de la Feria y a pesar de lo cual, el público respondió en buena medida a la llamada del espectáculo.

Pablo comenzó a "revientacalderas" desde el primer momento y con el primer toro ya había conseguido los méritos suficientes para abrir la puerta grande. Méritos que obtuvo naturalmente apoyado en una formidable forma de sus caballos, en una ejemplar entrega y en un toro que fue el cómplice ideal del triunfo. Emotividad en las primeras embestidas sobre TOMATITO, que con la cola y en círculos pequeños lo enceló y lo templó con dos rejones de castigo. El toro no se amilanó y siguió embistiendo con buen son a CHENEL, formidables y templado en los galopes, llevando al toro metido bajo la cola y rematando con muletazos por los adentros con los aires de su cola. Las reuniones, venía de lejos el caballo y con mucha suavidad cambiaba la embestida del Cubero para clavar en todo lo alto. Está CHENEL en un momento dulce de la temporada y eso se nota. ICARO remató el tercio de banderillas toreando con el pecho, siempre con la cara entre los pitones desafiando las embestidas de un toro que ya acusaba el esfuerzo, pero que todavía tenía raza para embestir. Dos banderillas y mucho toreo circular de ICARO, que dio paso a PIRATA, espectacular en las dos primeras banderillas cortas y valiente en la tercera, sin apenas terrenos y en los arrimones para que Pablo ejecutara el teléfono. En el centro del ruedo hundió Pablo la totalidad del rejón de muerte, dando paso a la euforia en los tendidos y a las primeras orejas de la tarde que abrían de par en par la Puerta Grande de El Plantío.

Al quinto de la tarde Pablo lo esperó montando a DALI, pero cuando el toro piso el ruedo, la cadenilla del bocado de DALI se partió y Hermoso tuvo que cambiar de cabalgadura, dando entrada a ESTELLA. Con la yegua aprovechó las escasas fuerzas y ánimos que el toro castaño tenía. Con la cola envolviendo los pitones dio una vuelta al ruedo y parecía que el astado iba a colaborar y a dar más de sí. Pero fue lo único, porque a partir de aquí y con un solo rejón de castigo en el lomo, el toro se rajó y se refugió en su querencia. CAVIAR puso todo y más de su parte para sacar algo del toro, llegó muy cerca de los pitones, lo provocó y lo sacaba una y otra vez de tablas para clavar las banderillas. Pero después de la reunión, el toro volvía a huir a su refugio. TIZIANO colocó una banderilla con el toro en su contraquerencia y así luego pudo arrancarle un galope muy cercano a favor de querencia. Con PIRATA, el toro ya era totalmente estático y restó lucidez a las banderillas cortas y añadió complicaciones al rejón de muerte, con el que Pablo pinchó una vez, dejó medio en buen sitio y tuvo que descabellar pie a tierra. La gente le agradeció el esfuerzo con una ovación que el navarro recogió en los medios de la plaza.