CARTEL

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ESTADISTICAS EN ESTA PLAZA

FESTEJOS
8
TOROS LIDIADOS
16
TROFEOS
20 orejas
y 4 rabos
PUERTAS GRANDES
7

INFORMACION RELACIONADA

Joselito El Gallo sentenció: "Quien no ha visto toros en El Puerto, no sabe lo que es un día de toros". Y puede que así sea, sobre todo por el extraordinario sabor que tiene unas de las plazas más señeras de Andalucía.

En la ciudad han existido varias plazas hasta desembocar en la que hoy conocemos. La primera se inauguró en 1768. Luego hubo otra hasta 1813, y una tercera que permaneció abierta hasta 1842, año en el que comenzaron las obras de restauración del inmueble, lo que permitió que se pudieran seguir celebrando corridas hasta 1876. Dos años después se colocó la primera piedra del coso que hoy conocemos, que fue inaugurado el 5 de junio de 1880 por El Gordito y Lagartijo, con toros de Anastasio Martín.

Ese fue el punto de arranque de una plaza de gran importancia en el orbe taurino. Considerada de segunda categoría, han sido muchos los acontecimientos que a lo largo de sus ciento veintisiete años de existencia ha albergado. La primera oreja que se paseó en su ruedo la cortó Rodolfo Gaona en 1910, y la última pata, trofeo muy habitual hasta la década de los sesenta, la paseo Litri en 1956. El día en que el coso cumplió cien años se anunció una corrida extraordinaria, en la que se lidiaron toros de Manuel Camacho, a cargo de Dámaso González, José María Manzanares y Niño de la Capea. Y desde hace unos años, el pasillo de la puerta grande se adorna con las cabezas de los seis toros ensabanados de José Luís Osborne que Manolo Vázquez, José Luís Galloso y Paco Ojeda estoquearon en 1982.

Con capacidad para cerca de trece mil espectadores, la plaza Real de El Puerto tiene tres pisos y cuenta con uno de los ruedos más grandes, de 60 metros de diámetro, lo que da la posibilidad de celebrar corridas a plaza partida, una práctica que fue habitual en este coso. La sensibilidad y el gusto por el toreo bueno son datos de identidad de una afición que confiere personalidad y sello a esta plaza de toros.

FUENTE: Alfonso Santiago (6TOROS6)

Muy curiosa ha sido la historia de Pablo Hermoso de Mendoza en la Plaza de Toros de El Puerto de Santa María (Cádiz), una de las más emblemáticas del circuito hispano; ya que cada vez que el de Estella obtenía un rabo en ese coso, en las temporadas siguientes, se quedaba castigado sin actuar en el coso gaditano. Esta circunstancia, por demás especial, quedó atrás precisamente durante la temporada 2006, ya que como recordaremos en este previo, el año anterior Pablo cortó un rabo y la mencionada costumbre se rompió al ser acartelado nuevamente, y para hacer todavía más destacada la efeméride debemos consignar que para esa fecha, 18 de agosto de 2006, el torero de Estella de nuevo cortó un rabo, sumando ya cuatro de estos trofeos en el albero gaditano. Acartelado con Antonio Ribeiro Telles y Andy Cartagena, el navarro se llevó la noche, obteniendo un claro triunfo de cuatro orejas y un rabo ante los astados de Benítez Cubero. CURRO, CHENEL, NAPOLEON, SARMATA, RONDEÑO, SILVETI y FUSILERO colaboraron de forma extraordinaria para el triunfo de su propietario y jinete.

La primera vez que esto ocurrió fue el 22 de agosto de 1998, en el que el único pecado que cometió fue cortar dos orejas y rabo de un toro de Fermín Bohórquez y armar un alboroto en los tendidos que seguramente todavía se recuerda. Fue una noche intensa, porque el navarro llegaba de torear por la tarde en Antequera (Málaga), el festejo comenzaba a las once de la noche, y a esa hora todavía él y sus caballos no habían aparecido. Se demoró cinco minutos el comienzo y por lo menos apareció Pablo, que montado sobre un caballo prestado por Paco Ojeda y con el sombrero del mayoral (el suyo viajaba en el camión con los caballos), pudo efectuar el paseíllo. Como el cartel estaba compuesto por Javier Buendía, Fermín Bohórquez, los hermanos Domecq y Paco Ojeda, a Pablo le tocaba actuar en cuarto lugar y dio tiempo para que llegaran los caballos y pudieran torear LABRIT, CAGANCHO, CHICUELO y MAZANTINI. Todo ello debió contribuir, a juicio de la empresa, para que Pablo no volviera a El Puerto en los cuatro años siguientes.

Rectificó la empresa y volvió a contratar a Pablo el 22 de agosto de 2003, actuando en una terna compuesta por Luis Domecq, Hermoso de Mendoza y Andy Cartagena, lidiando toros de Fermín Bohórquez y colocando por primera vez en muchos años en una corrida de rejones el cartel de “No hay billetes”. Nuevamente los aromas de El Puerto fueron favorables a Pablo, que montando a MISTRAL, GAYARRE, CHICUELO y CERVANTES hizo templar los cimientos del ruedo más grande de España y obtuvo nuevamente las dos orejas y rabo de un toro en esta plaza. En el segundo toro, ahora montando a MISTRAL, LABRIT, DANUBIO y CERVANTES, también obtuvo una oreja.

De nuevo, este triunfo sirvió a Pablo para que al año siguiente, la empresa lo volviera a dejar fuera de los carteles de una de las plazas con más solera del circuito hispano, regresando hasta el 19 de agosto de 2005, fecha en que como ya se mencionó, el torero de Estella volvió a cortar un rabo, en una tarde cumbre que le deparó además otras cuatro orejas. Los alternantes de Pablo en esta oportunidad fueron Fermín Bohórquez y Antonio Domecq y los astados provenían de las dehesas de Benítez Cubero. Para este triunfo mucho tuvieron que ver FUSILERO, CHENEL, MONTERREY, FOSFORO, ZAPATA, CHICUELO y SILVETI.

Pero la historia de Pablo en El Puerto no comenzó con estos festejos, lo hizo el 22 de agosto de 1996, también con toros de Bohórquez y junto a Joao Moura, Javier Buendía y Fermín Bohórquez. Precisamente esa tarde Pablo reaparecía del percance sufrido en la plaza de Vitoria veinte días antes, que le supuso la rotura de una costilla. Todavía maltrecho, no pudo torear con los zahones, al no poder soportar su presión en la zona pulmonar, Pablo consiguió obtener una oreja en su toro y dos orejas en collera junto al jerezano Bohórquez. También ese día destacaron CAGANCHO y CHICUELO.

Un año después, el 21 de agosto de 1997, fue la única ocasión en que Pablo no salió por la Puerta Grande del Puerto, en la que posiblemente haya sido su mejor faena en esta Plaza. El mal uso del rejón de muerte, le privó de un triunfo más que merecido. El cartel fue el mismo que en la temporada 1998, esto es, Javier Buendía, Fermín Bohórquez, los hermanos Domecq, Pablo Hermoso de Mendoza y Paco Ojeda, y dos de los caballos que Pablo montó fueron CAGANCHO y
VENTURA.

Cerramos este previo haciendo mención con la que hasta el momento es la última presentación del estellés en el coso gaditano, misma que tuvo lugar el 27 de julio de 2007, alternando con Fermín Bohórquez y Andy Cartagena, en la lidia de bureles de Bohórquez.  Esta fecha afirmó la gran comunión de Pablo con la afición de El Puerto, y si no cortó un rabo en su segundo fue por la falta de fuerzas del burel al que mandó sin orejas al rastro. Previamente había sido fuertemente ovacionado en su primero.  CURRO, SILVETI, PRINCIPE, LAGARTIJO, CHENEL, FUSILERO y SARMATA aportaron su esfuerzo para el triunfo de su jinete.

FECHA 6 de Agosto de 2009
LUGAR Plaza de toros de El Puerto de Santa María, Cádiz, España
ENTRADA Tres cuartos
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (ovación y ovación)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Diego Ventura (oreja y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 62, de nombre Abreojos, 485 Kg: De  salida DALI (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) e ICARO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (tres cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 80, de nombre Roquero, 520 Kg; De salida ESTELLA (1 rejón de castigo); en banderillas CAVIAR (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (tres cortas, un par a dos manos de cortas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CURRO, TIZIANO y ESPARTANO

Noche mágica de Pablo Hermoso de Mendoza en la bonita noche de El Puerto, donde se viven los toros de otra manera al resto del mundo y donde la gente disfruta de una forma especial del festejo. El navarro volvió a abrir una puerta grande, en un mes de agosto en el que lleva tres de tres.

Fue una lástima que el primer toro de Pablo se parara en medio del tercio de banderillas. Había tenido un excelente comportamiento, tanto de salida, como en la actuación de CHENEL, pero con ICARO y PIRATA, el astado acuso el enorme esfuerzo realizado ante CHENEL y las enormes dimensiones del ruedo portuense y se le agotó el crédito. De salida estuvo enorme DALI, enroscándose con el toro y pegando unos espectaculares y muy jaleados doblones toreando con la cola. Un solo rejón al bravo toro de Bohórquez y entrada para CHENEL que dio un recital de toreo ante un toro que humillaba debajo de su cola o debajo de su pecho en las reuniones. La primera fue una pasada sin clavar en la que marcó los tiempos de la reunión y se vació en la embestida: perfecta. Más de una vuelta al ruedo con el toro encelado en su cola y con varios remates por los adentros intercalando la vuelta. Eso el toro lo sintió y con ICARO ya estaba muy estático, teniendo que hacer todo el navarro y el caballo. Se arrimó ICARO y se arrimaría luego PIRATA en las cortas y ante la quietud del toro, Pablo optó por no intentar los desplantes y abreviar con el rejón de muerte. Pinchazo y rejón entero con premio de una oreja y petición de una segunda, no concedida.

Aguantó mucho más el quinto de la noche, a pesar de que no tuvo la embestida tan clara como los inicios del segundo. De cualquier forma galopó bien y mucho detrás de ESTELLA que lo templó en largo y lo corrió por las rayas del tercio. Pablo eligió en esta ocasión a CAVIAR ara el comienzo del tercio y el caballo, como viene siendo habitual, puso la plaza boca abajo. Las banderillas fueron ajustadas, pero fue en las piruetas donde los pitones llegaron incluso a tocar su piel de la cercanía que había entre ambos animales. SILVETI colocó dos banderillas antes de llevar al toro cosido a su estribo y metido en su propio cuerpo en unos alardes muy toreros y muy templados. En el centro de la plaza colocó tres cortas con PIRATA, antes de reunirse para dejar un gran par a dos manos de las cortas. No se podía escapar el triunfo, y PIRATA se echó literalmente encima del astado para que Pablo enterrara un rejonazo que acabó rápidamente con "Roquero" e hizo que los tendidos se llenaran de pañuelos casi al instante.