El 8 de octubre de 1995 se presentaba Pablo Hermoso de Mendoza en la plaza de toros de Zafra por primera vez y lo hacía antes un toro de María Olea, del que obtuvo una oreja montando a BUENAVENTURA, CAGANCHO, CHICUELO y BORBA. Era un cartel compuesto por Joao Moura, Javier Buendía, Leonardo Hernández, que sustituía a última hora al lesionado Luis Domecq, Ginés Cartagena y Antonio Domecq.

No debió entusiasmar la labor de Hermoso de Mendoza en su presentación, porque al año siguiente se prescindió de su presencia, regresando a Zafra el 3 de octubre de 1997, ahora ya con un currículo mucho más fuerte, aunque con una cuadra muy parecida a dos años antes. MARTINCHO (fotografía izquierda), GALLO (imagen derecha)y CHICUELO fueron su equipo fundamental para obtener dos orejas de un toro de herederos del Conde de la Corte. También para el cartel se prefirió la modalidad de seis para seis con Joao Moura, Leonardo Hernández, Fermín Bohórquez, Ricardo Murillo, Pablo Hermoso de Mendoza y Andy Cartagena. La prensa destacó la labor del navarro con los siguiente comentarios: “De salida Pablo Hermoso de Mendoza marcó al del Conde de la Corte el ritmo que debía llevar. Clavó bien el primero de castigo y despegadito el segundo, para seguir templándolo. El toro y la lidia del jinete fueron excelentes. En banderillas, clavó siempre en medios, yendo de frente y quebrando en la cara para salir con limpieza o adornándose con piruetas.” Esto lo escribía Juan Angel en el diario HOY. En el semanario APLAUSOS, el corresponsal Jesús Ortiz constataba lo siguiente: “Hermoso de Mendoza constató que sin “Cagancho” también triunfa. Montado sobre “Gallo” clavó banderillas y toreó con gusto, para después con “Chicuelo” hacer piruetas. El navarro tuvo delante un buen toro que encontró su contrapartida en el torero”.

Pese al triunfo, tampoco Pablo repitió la temporada siguiente y tuvo que esperar al 3 de octubre de 1999 para volver a triunfar en Zafra, esta vez por todo lo alto, obteniendo dos orejas en solitario y dos orejas en collera con Joao Moura, ambas actuaciones ante toros del hierro de María Olea. Pablo esta tarde culminaba su temporada europea y preparaba ya su segunda incursión en América. En el toro que lidió de forma individual montó a LABRIT, CAGANCHO, CHICUELO y MAZZANTINI y el dúo con Moura empleó a QUECHUA, ALDEBARAN y de nuevo MAZZANTINI. “Fue un broche de oro a una gran feria, como también fue un final feliz a una sobresaliente campaña, la del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, que terminó con cuatro orejas su temporada. El navarro encandiló al público con “Cagancho” y sus ajustados cambios por los adentros, pero cuando alcanzó los momentos más vibrantes fue montando a “Chicuelo”, que estuvo pletórico esta tarde. Hasta cuatro piruetas ceñidísimas hizo en la cara del cuarto y puso al público en pie. Fue otra gran actuación de este gran torero y su cuadra". Así resumía Jesús Ortiz, en la revista taurina APLAUSOS la actuación del centauro de Estella. Como colofón a la temporada y a la tarde, Pablo abandonó el coso a hombros de su cuadrilla, concretamente de su banderillero Pepe Cotán.

En esta ocasión sí hubo continuidad y el 1 de octubre de 2000, Pablo volvió a anunciarse en Zafra y en esta ocasión fue la tarde más amarga del navarro a pesar de ser ovacionado en su primero y obtener dos orejas del sexto, saliendo a hombros de nuevo sobre uno de sus banderilleros, en este caso Luis Leal. Si decimos que fue una tarde amarga, no lo fue por el triunfo evidentemente, sino por la fuerte cornada sufrida por el caballo FUSILERO que apunto estuvo de perder la vida en el ruedo pacense. Todo ocurrió al parar al tercer toro de la tarde que como todos era de Puerta Hermanos. Cuando FUSILERO llevaba al toro templado en la grupa, éste le tocó en los cuartos traseros y lo giró, dejándolo a su merced para en la segunda embestida hundirle el pitón derecho en su costado, justo delante de la cincha de la montura. El caballo cuando sintió el pitón quedó afligido y el toro elevó la cara sujetándolo en el aire. Fueron momentos de gran angustia en los que varios auxiliadores tiraban del toro, pero este no soltaba al caballo. El astado no obedecía ni a capotes, ni a los tirones del rabo, ni a nada. Había hecho presa y no la iba a soltar tan fácil. En esto Pablo todavía montado sobre FUSILERO reaccionó y con el rejón de castigo todavía en su mano derecha, clavó casi “al violín” el mismo en el morrillo del toro, que al sentir el hierro reaccionó y soltó a FUSILERO. Rápidamente el caballo fue conducido al patio de caballos donde se le hizo la primera cura. Luego fue trasladado a la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, sobre se le apreció que la cornada había alcanzado el abdomen, afectando a la pleura del pulmón izquierdo. Más de seis meses de recuperación necesitó FUSILERO para volver a los ruedos. Los caballos que completaron la tarde con Pablo y que corrieron mejor suerte que el citado FUSILERO, fueron MAGRITAS, ALBAICIN, CHICUELO y BORBA. En esta ocasión el cartel, por fin, fue de una terna compuesta, además de por el navarro, por Joao Moura y por Leonardo Hernández. Naturalmente que la cornada de FUSILERO marcó la actuación de Hermoso de Mendoza, como reconocía Mauricio Berho en 6 TOROS 6: “Hermoso de Mendoza se la jugó de salida con “Fusilero” que fue prendido de forma espectacular recibiendo una grave cornada. Afectado el torero navarro, éste no pudo levantar vuelo en una faena discreta. Fue en sexto donde sacó su raza de primera figua y levantó al público de sus asientos con sus piruetas montando a “Chicuelo”. También Jesús Ortiz en APLAUSOS hacía referencia al incidente: “Pablo Hermoso de Mendoza vio como el tercero de la tarde hirió a su caballo “Fusilero”. Fueron unos segundos angustiosos con caballero y caballo colgados del pitón del toro. Después de este suceso, el rejoneador hizo una faena de trámite, preocupado por la posible gravedad de su equino. Pero en el sexto, Pablo volvió a ser el de siempre y formó un lío montado sobre “Chicuelo” en una faena intensa y vibrante. Demostró porque es el número uno, al sacar su casta motivado por los triunfos de sus compañeros, y cerrar así, con éxito, esta feria de Zafra y su temporada particular”.

Tras esta actuación tuvieron que pasar cinco largos años para que Pablo regresase al coso pacense, teniendo de nuevo la oportunidad de hacer el paseíllo el 2 de octubre de 2005, en lo que sería también la penúltima corrida de esa temporada. actuando al lado de los Moura, Joao padre e hijo, en la lidia de bureles de los Espartales. El festejo fue por demás triunfal y el estellés acabó imponiéndose al obtener dos orejas de su primero y los máximos trofeos en su segundo. EXCALIBUR, CHENEL, FOSFORO, CURRO, FUSILERO y LABRIT fueron los caballos que lucieron enormidades y contribuyeron para el notable éxito de su jinete.

FECHA 30 de Septiembre de 2007
LUGAR Plaza de toros de Zafra, Badajoz, España
ENTRADA Casi lleno
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (ovación y dos orejas)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y oreja)
Joao Moura Jr (silencio y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Luís Terrón, número 61: De salida RONDEÑO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio NATIVO (tres cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Luís Terrón, número 1; De salida ESTELLA (2 rejones de castigo); en banderillas SILVETI (2 banderillas) y VITI (2 banderillas); y para el último tercio NATIVO (tres cortas y rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, CURRO y DOMINGUIN

El  mal tiempo reinante en la provincia de Badajoz y que era agua en casi toda la provincia, salvo en Zafra, impidió que la plaza se llenara hasta la bandera como ha sido siempre la tónica en las actuaciones de Pablo Hermoso de Mendoza. Durante la corrida incluso se escapó alguna gota aislada, pero que no impidieron la celebración del festejo ni dificultaron la labor de los caballeros.

Con el primer toro que lidió el navarro se pudo comprobar como se transforma un toro, como se le enseña a embestir, como se vuelve un toro violento y desinteresado en un astado con temple y encelado. Y es que las perspectivas del primer astado de Hermoso de Mendoza no eran buenas ni halagüeñas. No se interesaba para nada en RONDEÑO, que trataba de cruzarse en su camino pero ni por esas el toro se interesaba, salvo en algún arreón violento. En el primer encuentro entre caballo y toro, de plaza a plaza, no pudo Pablo clavar porque el toro no se empleó a fondo. No importó, RONDEÑO se volvió a ir a por el toro y ahora sí que Pablo acertó en todo lo alto. En el segundo rejón de castigo, otra vez en lo alto, otra vez en los medios y otra vez ejecutando la suerte a la perfección. El toro todavía no estaba lo que se dice templado, seguía violento y con nada de temple. Esa violencia la fue absorbiendo poco a poco CHENEL y su poderoso galope de costado. Era emocionante, pero como decimos, sin temple. Tras la primera carrera, una banderilla al sesgo y otra carrera de costado, ahora ya algo más sueva y que el caballo pudo rematar pasando por los adentros arrancando el primero y profundo gran olé de la tarde. Otra banderilla ahora en el tercio y el toro que se acaba por entregar. Lo que vino después ya fue un toro entregado, templado, suave, metido en la poderosa muleta de la cola de CHENEL y convencido de ir a donde el caballo le mandara. Ahora vino el final del recital torero del caballo con otra banderilla, ahora en los medios y con su despedida con Pablo abrazado a su cuello. En el último tercio NATIVO se gustó en tres banderillas cortas en las que siempre miró al toro y que remató con un par de las cortas muy reunido y en el mismo estribo. También con el rejón de muerte acertó el navarro en su pletórica faena y el toro que dobló en la misma cara del estellés que no pudo reprimirse y darle un beso en el testuz en su agonía.

Su segundo toro fue un manso de libro. Sólo dos carreras de salida tras ESTELLA que se enroscó muy bien en los primeros envites y luego, nada de nada. No hizo más que dolerse en los rejones de castigo y huir siempre de los caballos. SILVETI colocó dos banderillas llegando encima del toro y arrancó pequeñas carreras, más de manso que de toro bravo. VITI destacó más en las piruetas que en las banderillas, donde desconfió de la espera del astado. Luego vinieron las cortas con NATIVO y un rejón casi entero que acabó con el toro en la arena y otorgó a Pablo su tercer trofeo de la tarde y una fuerte petición de otro más, pero que en vista del juego del astado, creemos que está bien pagado como está.

 
 
ACTUACIONES
6
TOROS
LIDIADOS
10
TROFEOS
OBTENIDOS
16 orejas
y 1 rabo
PUERTAS
GRANDES
5
 
   
 
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