CARTEL

ESTADISTICAS EN ESTA PLAZA

FESTEJOS
10
TOROS LIDIADOS
22
TROFEOS
29 orejas
y 4 rabos
PUERTAS GRANDES
10

INFORMACION RELACIONADA

La Monumental de Morelia volverá este martes a ser el escenario de la tradicional corrida nocturna programada con motivo de los tradicionales festejos mexicanos del día 2 de noviembre “día de los muertos”, y tras una ausencia de dos años, Pablo Hermoso de Mendoza vuelve a tomar parte en este festjo, que con toda seguridad es el más importante del calendario taurino michoacano.

La bella y colonial capital del estado de Michoacán cuenta con dos plaza de toros, la ya citada monumental y otra más moderna y funcional, “El Palacio del Arte”. Siendo precisamente en este escenario donde se produjo el debut de Pablo Hermoso de Mendoza ante la entusiasta afición moreliana, el día 29 de Enero del año 2000, en una corrida de rejones donde alternó con los mexicanos Gerardo Trueba, Antonino López y Lorenzo Cué, en la lidia de astados de Real de Valladolid. Aunque originalmente estaba previsto que cada rejoneador lidiaría un toro de forma individual y los dos restantes serían bajo la formula de colleras, a final de cuentas debido a un percance sufrido por Gerardo Trueba, Hermoso de Mendoza se encargó de lidiar dos toros; a su primero le cortó una oreja, y a su circunstancial segundo le armó un verdadero lío para terminar tumbándole las dos orejas y el rabo.

La segunda actuación del navarro en Morelia, el 2 de noviembre de 2000, tuvo lugar en la Monumental, con un lleno hasta la bandera, y junto a los matadores Mauricio Portillo y Jerónimo, lidiando toros de Javier Garfias, escuchando palmas en su primero y cortando las dos orejas a su segundo, pese a pincharlo, en la que se recuerda como una de las mejores faenas del rejoneador navarro en tierras mexicanas y en la que montó a LABRIT, MAGRITAS, CAGANCHO, CHICUELO, DANUBIO y BORBA.

La siguiente actuación de Hermoso de Mendoza en la antigua Valladolid se dio el día 17 de febrero de 2001, ahora en el palacio del Arte, donde Hermoso alternó otra vez con el diestro mexicano Mauricio Portillo, cerrando la tercia el novel matador Cirilo Bernal. El resultado para el navarro fue nuevamente de excepción: tres orejas y un rabo.

El jinete español regresó a la Monumental nuevamente un 2 de noviembre, ahora de 2001, teniendo a Jorge Gutiérrez y Paco González como compañeros lidiando un toro de El Junco y otro de Mariano Ramírez, que dieron un pésimo juego, por lo que Pablo regaló un sobrero, también de El Junco, al que pudo cortarle las orejas, antes había obtenido una oreja en su primero y escuchó palmas en el segundo, utilizando en los tres toros los siguientes caballos: LABRIT, TABASCO, CAGANCHO (en la fotografía templando de costado), CHICUELO, ALBAICIN, DANUBIO y MARIACHI.

Pablo regresaría a Morelia el 16 de febrero de 2002, al palacio del Arte, alternando ahora con los diestros Leopoldo Casasola e Israel Tellez y lidiando astados de Luis Felipe Ordaz. Hermoso de Mendoza tuvo otra tarde para el recuerdo, llevándose cuatro orejas y perdiendo el rabo por un leve defecto de colocación en el rejón de muerte de su segundo astado al que había bordado con LABRIT, CHICUELO, VITI (foto izquierda) y MARIACHI; también tuvieron participación RONCAL, FUSILERO y DANUBIO.

En ese mismo año, 2002, el coloso español tomaría de nuevo parte en el festejo del 2 de noviembre en la Monumental moreliana, con otro lleno hasta la bandera, haciendo el paseíllo al lado de los matadores aztecas Mauricio Portillo y Fernando Ochoa en la lidia de astados de Luis Felipe Ordaz. Antes de la corrida cayó una pertinaz lluvia que dejó el ruedo en malas condiciones por lo que Pablo debió batallar para poder remontar una noche que se ponía cuesta arriba. Pero a final de cuentas se impuso la raza del navarro que abrió la Puerta Grande al llevarse las dos orejas de su segundo, en un festejo donde tuvieron llamado EBANO, CAMPO GRANDE, MARIACHI, LABRIT, CHICUELO y MAZZANTINI.

La siguiente actuación del estellés en suelo moreliano se llevó a cabo en el Palacio del Arte, el 8 de febrero de 2003 , de nuevo ante bureles de Luis Felipe Ordaz y un cartel completado por el niño torero Juanito Chávez y los diestros Jerónimo e Israel Téllez. Esa tarde el centauro español obtuvo la más copiosa cosecha de trofeos que ha logrado en este ruedo: cuatro orejas y un rabo merced a dos buenas faenas en donde contó con la colaboración de COYOTE, NATIVO, DANUBIO, CERVANTES, CHACAL, FUSILERO y GAYARRE, logrando así continuar con su marca perfecta de salidas a hombros de esta plaza, cuatro de cuatro.

Para la fecha del 2 de noviembre de 2003, Pablo estaba de nuevo anunciado en el festejo nocturno de la Monumental moreliana, pero el percance sufrido días antes en Juriquilla le impidió al navarro cumplir con este compromiso. La estima que el estellés guarda por esta tierra le llevo a decidir que sería en Morelia donde reaparecería una vez superada la lesión y así aconteció doce días después, el 14 de noviembre, en un festejo donde el diestro local Jacobo Gálvez tomó la alternativa de manos de Mauricio Portillo teniendo como testigo al jinete español y ante toros de Luis Felipe Ordaz. El centauro navarro se sobrepuso a las limitaciones físicas y absolutamente entregado logró desorejar a su segundo para mantener su marca perfecta de Puertas Grandes en los dos cosos de la capital michoacana.

Y para el 2004 el torero a caballo de Estella regresó al tradicional festejo del 2 de noviembre, actuando al lado de los diestros Jorge Gutieérrez y Omar Villaseñor, en la lidia de astados de Luis Felipe Ordaz. El coloso español brindó una noche memorable, pletórica en emociones, volcando su inigualable arte taurino para estructurar dos grandes obras, esta vez coronadas perfectamente por sendos rejonazos que cerraron brillantemente un nuevo capítulo escrito por el de Estella en suelo michoacano. Dos orejas en su primero y las dos y el rabo de su segundo fue la importante cosecha que obtuvo el navarro, dando una sinfonía de toreo a caballo con los siguientes tenores: SAMURAI, CHENEL, FUSILERO, CERVANTES, SULTAN, CURRO y CHICUELO.

FECHA 2 de Noviembre de 2007
LUGAR Monumental plaza de toros de Morelia, Michoacán, México
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA

Pepe López (oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (palmas)
Fernando Ochoa (oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (ovación)
Fernando Ochoa (palmas)
Pepe López (palmas)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas en el sobrero que regaló)

CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Montecristo, número 196, de nombre Monarca, 460 kilos de peso. De salida ESTELLA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y MERLIN (2 banderillas); y para el último tercio ORO VIEJO (3 cortas, 1 par de cortas a dos manos y un rejón de muerte tras 2 pinchazos y 3 golpes de descabello).

Segundo toro de la Ganadería de Refugio Peña, número 22, de nombre Caminito, 470 kilos de peso. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas SILVETI (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio ORO VIEJO (3 cortas, y 2 rosas).

Tercer toro de la Ganadería de Montecristo, número 202, de nombre Gacho, 460 kilos de peso. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas SILVETI (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio ORO VIEJO (3 cortas, 1 par de largas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

RONDEÑO y CHABOLA

Un entradón presentó esta noche la Monumental de Morelia para atestiguar el tradicional festejo del 2 de noviembre, fecha en que se celebra con especial fervor en estas tierras el mundialmente famoso “Día de los muertos”. El coso se llenó hasta en su azotea, con un evidente sobrecupo ya que en las zonas de acceso a las gradas se quedaron de pie numerosas personas. En suma la plaza presentó una imagen que no se le había visto desde hace tres años, precisamente un 2 de noviembre de 2004, cuando al conjuro también de la figura del torero a caballo de Estella se acabó igualmente el papel en las taquillas. Con ello se evidencia a plenitud el insuperable poder de convocatoria que Pablo mantiene en tierras mexicanas.

Por eso, cuando súbitamente se echó el segundo de su lote, y no hubo manera de finiquitar una faena que era de dos orejas, el navarro, sin pensárselo anunció de inmediato que regalaría el sobrero, intentando así corresponder el cariño de una afición que en su gran mayoría fue a verlo a él y que no se movió de sus asientos hasta que el estellés terminó de dar la vuelta al ruedo con las dos orejas del séptimo en sus manos, ya bastante entrada la noche. Para lograrlo debió de esforzarse al máximo ya que el ejemplar de Montecristo embestía con cierto son pero le falta alegría y transmisión, alegría y transmisión que Hermoso de Mendoza derrochó sobre la arena, primero montando a CURRO en dos meritorios rejones de castigo, ante un burel que iba al paso, enterándose. Después un emocionantísimo tercio de banderillas que abrió SILVETI, galopando primero de costado y rematando con su toreo de caras, de total autenticidad, que desbordó las pasiones en el tendido. El nivel de la faena se incrementó con la expresión felina de FUSILERO al atacar muy en corto para clavar las banderillas y con lo cerca que se dejó llegar al burel en las piruetas, casi rozándole los pitones la barriga. Luego ORO VIEJO brindaría lo que será un recordado par de banderillas a dos manos, para finalmente sepultar con acierto el rejón de muerte, de inmediatos efectos, que le permitió a Pablo, ahora sí, rubricar el triunfo con las dos orejas que le fueron concedidas, siendo sacado en hombros por un grupo de entusiastas aficionados michoacanos.

Con su primero el centauro español brindó una faena para paladares exquisitos ante un buen ejemplar colorado de Montecristo, al que ESTELLA le paró magistralmente las patas, dejándolo con el quebranto necesario para que CHENEL nos regalara con otra gran actuación. Insuperable templando a dos pistas, dominador y poderoso al consumar los embroques y genial rematando por los adentros. Todavía MERLIN provocaría asombro en los tendidos con esa manera tan peculiar de ir preparando la batida, quebrando en la cara misma y rematando también con piruetas. Con las cortas y un par de ellas a dos manos se confirmó que estábamos en la antesala de otro rabo para Hermoso de Mendoza, pero el rejón se negó a entrar y para colmo se requirió de tres golpes de descabello para cerrar la lidia, evaporándose cualquier posibilidad de trofeos.

Con el berrendo, cuarto de la noche, parecía que llegaría el triunfo. El de Cuco Peña salió como exhalación de chiqueros y con celo fue pronto en pos de CURRO, pero comenzó a evidenciar signos de debilidad. La faena fue a más en banderillas con la dupla SILVETI-FUSILERO cuajándolo lucidamente, y con ESTELLA llegaron cortas y rosas, pero aquí fue cuando el toro se echó y no hubo forma de levantarlo, ordenando la autoridad en consecuencia que fuera apuntillado, perdiéndose así la posibilidad de que el caballero en plaza tocase pelo, como finalmente sucedió con el sobrero. A pesar de lo extendido del festejo la gente salió contenta de la plaza, hablando en especial de la noche que les brindó el centauro navarro.