La presentación de Pablo Hermoso de Mendoza en el coso lisboeta de Campo Pequenho tuvo lugar un 14 de julio de 1994 en una corrida mixta, titulada “doble confrontación hispano-lusitana”. Pedro Franco y Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y Víctor Mendes y Javier Vázquez, que sustituyó en el cartel a Vicente Ruiz “El Soro”, a pie, se enfrentaron a siete toros de Hermanos Oliveira. Comenzó la noche con la collera formada por los dos rejoneadores y donde Pablo, montó de salida a INDIO y en banderillas a CHICUELO, estando poco afortunado en este tercio y acusando la bisoñez del caballo ante un toro muy complicado. Al final dio la vuelta al ruedo junto al cavaleiro portugués. Donde sí daría la verdadera medida de sus posibilidades fue en el toro que lidió de forma individual. Este sí fue un gran toro y Pablo lo aprovechó desde las primeras farpas, de plaza a plaza, colocadas sobre GIRALDA y convenció a todos de su calidad a lomos de CAGANCHO, con el que incluso después de dar por terminada la lidia por el presidente, fue obligado por el público, puesto en pie, a colocar dos banderillas más. Pablo había dejado su sello en la capital del toreo ecuestre y la prensa ya comenzaba a hablar de “Sorpresa para nosotros la exhibición del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que no tiene que ver –por lo menos esta noche así lo demostró- con sus colegas españoles.” (A Capital, por José Antonio Lázaro) o bien destacaban que “Una tercera parte de su actuación utilizó un caballo que presta una cierta emotividad en los lances y que, junto con un buen sentido del espectáculo, obtuvieron para el caballero los más fuertes aplausos de la noche”.

Un fastuoso y largo protocolo, dianas floreadas, carrozas, muchas ceremonias en el ruedo y Televisión Española en Directo desde la catedral del toreo a caballo, fueron las notas destacadas el 20 de julio de 1995 en la segunda presentación lisboeta del navarro. Fue un grandioso espectáculo, con los tendidos abarrotados para ver otro nuevo duelo hispano-luos, pero ahora todos a caballos: de una parte, los hermanos Joao y Antonio Ribeiro Télles y de la otra Fermín Bohórquez y Pablo Hermoso de Mendoza, con toros del hierro de Vinhas, que dieron buen juego, salvo el que lidió Hermoso de Mendoza en solitario y que tuvo un “extraño” comportamiento, no permitiendo el lucimiento, ni de Pablo, ni de GALLO. Esto añadido a que Pablo resultó cogido por el primero de la tarde, que saltó de salida al callejón, cayendo encima del navarro. Afortunadamente, todo quedó en magulladuras y algunos pequeños golpes, sin mayores consecuencias, pero que mermaron la primera de las actuaciones de Pablo en esa noche. Tras esa primera pequeña decepción de Pablo, salió a lidiar su segundo toro, ahora en collera con Bohórquez, y lo cierto es que volvieron a volver loco al público lisboeta, ahora apoyado en CAGANCHO y CHICUELO, en el tercio de banderillas. La prensa hacia hincapié en el juego del primer toro: “…tenía grandes problemas de visión. Manso hasta decir basta. Se defendía y se tapaba siempre…” (AR por Eduardo Leonardo” o “Manso, huidizo, sin clase, provocó el desconcierto en la arena, enfadó al caballero…….el toro fue retirado a cuerda” (Correo da manha. Por José Manuel Severino). Y también se hacía eco de la buena labor de los hispanos en el toro de duo: “clavaron hierros de gran emotividad e hicieron que sus caballos prestasen auténtico espectáculo de emotividad constante. Un final para, también, recordar durante mucho tiempo” (Correo da manha. Por José Manuel Severino).

El año 1996, Pablo fue contratado para actuar en Lisboa en dos ocasiones y ambas tuvieron muy diferente color. La primera fue el 8 de agosto y fue el total reconocimiento del estellés como ídolo en Portugal. Era la corrida de la Radio en su 21 edición, una de las más importantes del calendario portugués y en la que Pablo alternó con Joao Moura y Rui Salvador, lidiando toros de Antonio Charrua. Esa fue otra gran noche de ALDABICA, CAGANCHO y CHICUELO y la actuación de Pablo, conmocionó la cuna del toreo a caballo y si no, basta leer titulares como los siguientes: “El baño ese” (Sector 7. Por Manuel Vieira), “Lisboa se rinde a Pablo Mendoza” (O Crime, por Eduardo Leonardo), “El “hermoso” toreo a caballo” (Rincón Taurino, por Luís de Castro), “El gran baño” (Novo Burladero, por Joao Quiroz), “El toreo a caballo perdió la patria” (Farpas, por Miguel Alvarenga).

Así apreciaba la prensa el baño que Pablo estaba dando a los cavaleiros lusitanos, o la entrega del público lisboeta, ya totalmente entregado al hermoso torero del estellés y que había conseguido arrebatar la patria del toreo a caballo y llevarla hasta tierras navarras.

Esto debió enfadar a algunos de los propios cavaleiros y sobre todo de sus más fanáticos seguidores, porque en el regreso de Pablo a Campo Pequenho el día 6 de septiembre del mismo año el ambiente era muy hostil hacia el navarro. Eso hizo que Pablo actuase un tanto nervioso ante el primer toro de Los Espartales, destacando en la monta a CAGANCHO, pero no al nivel que había demostrado. Ese nerviosismo fue a más en al quinto, éste de Luis Terrón, e incluso se lo transmitió al propio CHICUELO, con el que no consiguió sino que la “clá” perfectamente manipulada, le abuchease más. Entonces Pablo tomó una decisión extraña, como fue bajarse del caballo, agarrar una muleta y salir a torear a pie. Eso dividió más todavía al público: unos veían como un gesto de agradecer porque Pablo quería seguir dando espectáculo, pero otros lo tomaron como una falta de respeto hacia los Forcados. El caso es que con un alboroto tremendo, Pablo se retiró al callejón, sin apenas dar un pase a un toro que lo tenía por ningún lado. “Censuramos su pretensión de torear de muleta. El consentimiento dado por el Director de la Corrida, Etelvino Laureano, si bien es discutible, no va contra el Reglamento. Lo que está mal es que Pablo tome tal actitud en una corrida en que sabe que sus alternantes no tienen por hábito tal práctica. Su iniciativa, felizmente abortada por el propio toro que lo desarmó, por insólita y poco elegante, suscito polémica. Aplausos y pitos.” (Festa Brava, por Chaubet). Esa noche compartieron cartel con Pablo, los lusitanos Joao Moura y Antonio Ribeiro Telles.

Tras esa amarga noche, Pablo volvía a presentarse el 19 de junio de 1997, ahora con motivo de la alternativa de Tulio de Portugal de manos de Joao Moura, con el navarro y Rui Fernándes de testigos y toros de Cabral Ascensao. Aunque fueron cuatro caballeros, no hubo colleras, porque el festejo fue de ocho toros. La reconciliación de Pablo con el público fue total, y si bien en el primer toro, soso y entablerado, no ayudó en nada a ALDEBARAN, CHICUELO ni a GALLO, el segundo de mejor comportamiento colaboró con MARTINCHO y permitió el recital en banderillas de CAGANCHO y del que fue testigo de excepción el propio presidente de la República, Dr. Jorge Sampaio. El semanario Farpas, en letra de su director Miguel Alvarenga, describía así la labor de Pablo: “Pablo Hermoso de Mendoza demostró en la arena de Campo Pequenho la evidente superioridad de su arte y la clase inmensa de su toreo. Es sin lugar a dudas el mejor cavaleiro de la actualidad. Eximio equitador, extraordinariamente bien montado, dio cátedra, bordó el toreo y salió triunfador de una noche de toros que fue también una noche de emociones y de constantes presiones. La lucha no era fácil, pero Pablo Hermoso venció con la calma que lo caracteriza, bregando, citando, clavando y recreándose a la salida de las suertes con mando y temple, casi a convencernos que todo lo que hace es fácil. Si en su primer toro que lidió estuvo por encima de las medidas exigidas, en el segundo acabó con el cuadro, puso la plaza en delirio y volvió a decir que es el número uno del toreo a caballo de todo el mundo………”

Pablo había vuelto a triunfar y sobre todo, había vuelto a disfrutar en las arenas de Campo Pequenho de ese entendido público, que tanto valora las cosas buenas que se hacen delante de los toros. Por eso más tranquilo, aunque también más responsabilidado volvía el 6 de agosto de 1998, a lidiar una corrida de Luís Passanha en la que sería la alternativa de Rui Fernándes, que recogió los trastos del maestro Joao Moura. En una noche con tanto aliciente, lo triste fue que el protagonismo lo acapararon los toros y no precisamente por su buen juego. No ayudaron en nada a los cavaleiros y hicieron que el espectáculo fuese solo discreto. Pablo se presentaba sin su máxima estrella CAGANCHO, herido pocos días antes en Valencia y con la base fundamental cimentada en GALLO y CHICUELO. “Como sin huevos no puede haber tortilla, Joao Moura y Pablo Hermoso de Mendoza brillaron por la maestría que impusieron a la lidia, más faltó siempre el deseado movimiento que se espera ver en una corrida de toros y que aquí estuvo siempre ausente porque los bueyes no andaban, no daban un paso….” (Farpas, por Miguel Alvarenga).

Y así llegamos a 5 de agosto de 1999 y otra vez con un gran triunfo del rejoneador de Estella, ahora con toros de Vinhas, de excelente comportamiento, y junto a Joao MOura y Joao Salgueiro. Precisamente un caballo que había sido propiedad de este último torero fue la estrella en la lidia del segundo toro: FUSILERO. Sorprendió el caballo tordo con una lidia total, toreando de costado, clavando de plaza a plaza, haciendo piruetas…Lo que en el primer toro habían hecho en banderillas CAGANCHO y CHICUELO, FUSILERO lo hizo en el segundo tercio del sexto de la noche. Antes, a ambos toros los había parado un torerísimo LABRIT. De nuevo unanimidad en la prensa al elogiar la noche del jinete estellés con titulares tan expresivos como el de Farpas: “El gran show de Pablo”. O el de Diario de Noticias: “Pablo Hermoso de Mendoza en grande”. O Vida Ribatejana: “Pablo Hermoso, actuación de lujo en Campo Pequenho”. O más de Farpas: “Pablo Hermoso llegó a Lisboa y rubrió el toreo como hace mucho que no se veía en Portugal”.

Luego vendría el cierre de Campo Pequenho por las obras de reforma y que se alargarían hasta su reinauguración el 18 de mayo de 2006. Anunciándose a Pablo siete días después de esta fecha, en un cartel de máxima expectación al lado de Víctor Mendes y Julian López "El Juli", para lidiar astados de José Rosa Rodríguez para rejones y de Ortigao Costa para la lidia ordinaria. A pesar de dar su máximo esfuerzo Hermoso de Mendoza el torero de Estella no pudo cosechar el gran triunfo que deseaba, siendo fuertemente ovacionado en la vuelta al ruedo de su primero, saliendo a saludar al tercio en su segundo. VILLA, MERLIN, SILVETI, CURRO, CHENEL y SARMATA vieron acción esa noche en la arena portuguesa.

 
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FECHA 3 de Mayo de 2007
LUGAR Plaza de toros de Campo Pequeño, Lisboa, Portugal
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Joao Moura Jr (vuelta)
Joao Moura (vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (vuelta)
Joao Moura (vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos vueltas)
Joao Moura Jr (vuelta)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Francisco Romao Tenorio, número 155, 536 Kg, de nombre Andino: De salida VITI (2 farpas); en banderillas RONDEÑO (5 banderillas).

Segundo toro de la Ganadería de Francisco Romao Tenorio, número 130, 602 Kg, de nombre Boleto: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (5 banderillas).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CHABOLA, LAGARTIJO, LABRITFUSILERO, SILVETI y SARMATA

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Vaya noche espectacular y emotiva la que se vivió en el mítico coso de Campo Pequeño, cuna del toreo a caballo y donde las sensaciones y emociones estuvieron a flor de piel desde el primer instante.

Comenzó bien la noche con la asistencia de público que casi abarrotó los tendidos. Apenas ochenta y nueve quedaron en taquilla y que impidieron colocar el ansiado cartel de “no hay billetes”, pero que no impedían que la plaza, majestuosa y señorial, presentase un aspecto impresionante.

Luego las emociones en el ruedo se sucedían con la alternativa portuguesa de Joao Moura hijo de manos de su padre y con su gran amigo, Pablo Hermoso de Mendoza, como testigo.
Emoción para la familia Moura, pero también emoción en las filas de la cuadra del centauro navarro que en esta ocasión pudo rememorar sus grandes noches lisboetas, se reencontró con una afición, que a su vez se reencontró con el navarro y ese idilio que se vivió en los años noventa volvió hoy a su punto más álgido.

Y si la alternativa de los Mouras fue un plato fuerte en la noche, también se produjo una alternativa, aunque en esta ocasión fue equina, en las filas de Hermoso de Mendoza. El jinete de Estella utilizó para los dos toros a cuatro caballos, que bien podían haber tomado la alternativa de sus gloriosos padres. Si en este festejo hubiesen estado CHICUELO, CAGANCHO y GALLO, seguro que hubiesen derramado alguna lágrima viendo las evoluciones de sus hijos, precisamente en la plaza donde ellos escribieron tantas tardes de gloria. Emotivo hubiese sido para los caballos y emotivo resultó otro detalle para Pablo que vio cumplido uno de sus sueños: Torear una corrida completa con caballos de su hierro, con caballos nacidos todos en su finca de Estella y con caballos con un futuro espectacular, porque los mayores tienes seis años.

Emocionante fue ver a Campo Pequeño puesto en pie, impidiendo que Pablo se retirara al callejón después de dar la vuelta al ruedo en el quinto y obligándole literalmente a dar una segunda vuelta. Y es que lo que Hermoso había firmado sobre CURRO y CHENEL había sido una obra de arte, ante un buen toro del hierro de Tenorio, también familia de los Moura y que también se unió a la fiesta con una gran corrida de toros. El toreo de costado de CHENEL y sobre todo los tres trincherazos que pegó estarán ahora en la memoria de los asistentes. Hubo uno, el primero de ellos, en que el caballo pasó por un espacio entre toro y tablas, menor que los que ocupa su anatomía. Salió limpio, toreando y con la gente preguntando “qué y como lo había hecho”. Con esto Pablo acabó de meterse en el bolsillo a un público que siempre le exige mucho más que a los demás y le mide con otra vara que al resto de participantes. Es el precio de ser el número uno mundial.

Antes, en el toro que hacía tercero de la corrida, el menos bueno del festejo, Pablo se la jugó toreando con VITI (nombre definitivo para CHICUELIN) con el que nunca había parado un toro de salida. Estuvo bien el caballo, sereno y sin dejarse imponer por un toro con mucho volumen y sin castigar, porque en Portugal no se colocan rejones de castigo. Incluso remató la última suerte con una pirueta que la hubiese firmado su propio padre. En banderillas el recital fue de RONDEÑO, otro caballo que se ha consagrado como un importante pilar en la cuadra de Pablo y que en esta ocasión mostró su saber hacer, su saber llegar a la cara del toro y como salir de ella siempre compuesto, siempre toreando y siempre rematando la suerte.

Dos faenas medidas, perfectas y que acabaron por volver a poner de acuerdo a dos elementos muy importantes en la fiesta: la afición lisboeta y el torero de Estella.
Al final apoteosis, los tres caballeros a hombros por la Puerta Grande y con Pablo Hermoso de Mendoza haciendo de nuevo historia al convertirse en el primer torero español en salir a hombros en la nueva etapa de la Plaza de Campo Pequeño.

 
ACTUACIONES
9
TOROS
LIDIADOS
18
TROFEOS
OBTENIDOS
8
PUERTAS
GRANDES
4
 
 

 

   
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