El domingo 22 de abril Pablo Hermoso de Mendoza hizo por vez primera el paseíllo en el moderno y funcional coso de Vitoria, el cual fue inaugurado apenas el año pasado. Este festejo, presentado como la primera corrida de San Prudencio en la capital alavesa, sirvió también como marco para el estreno de la cubierta retráctil que permitirá cerrar el recinto cuando se requiera. El cartel lo integraban además Julian López "El Juli" y Sebastián Castella, lidiándose astados de Murube para rejones y de Zalduendo para los de a pie. El jinete navarro tuvo dos participaciones destacadas, obteniendo una oreja de cada uno de sus toros. LAGARTIJO, CHENEL, SARMATA, CHICUELIN y FUSILERO fueron los protagonistas del festejo.

Más sin embargo la historia de Pablo en Vitoria, muy cercana a Acedo, donde tantos años residió el navarro; se remonta varios años atrás, ya que en la antigua plaza se pudo contemplar las evoluciones del navarro en doce ocasiones, tres dentro del tradicional día del Blusa, otra en una corrida mixta especial celebrada en otoño y las otras ocho dentro de la Feria de la Blanca.

La primera ocasión en que visitó la Feria de la Blanca fue el 9 de agosto de 1991, en una corrida mixta y comenzó con cierta polémica. Por la mañana en el sorteo y en vista del tiempo que amenazaba lluvia se decidió que Pablo actuase en último lugar. Como por la tarde se pudo comprobar que no había llovido y que el suelo estaba en perfectas condiciones, el representante de Pablo, solicitó ir en primer lugar o en medio, a lo que la representación de los matadores, Emilio Oliva y Juan Cuéllar, accedieron; pero llegó el tercer matador Pepe Luis Martín, por medio de su representante, el banderillero y "hermanísimo" Alfonso Ordóñez, y se negó, relegando a Pablo al séptimo lugar de una tarde que luego resultaría tediosa para los aficionados. Menos mal que la espera mereció la pena, porque Pablo cuajó de forma sensacional a un toro de Alipio Pérez Tabernero, montando a GIRALDA, ALBAICIN I, CAFETERO y un CAGANCHO en su primera temporada como caballo de matar, que como casi todo el año estuvo fatal, y no ayudó a que Pablo acertara con el rejón de muerte. El resultado final fue de palmas, pero al día siguiente la prensa nacional se volcaba en elogios a Hermoso, como los que siguen: "El caballero Pablo Hermoso de Mendoza, lo mejor de la tarde" (EL INDEPENDIENTE), "El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza armó un "taco" de padre y muy señor mío, con un toro deslucido por manso y aquerenciado en tablas" (APLAUSOS), "Las únicas notas destacables a la grisácea tarde fueron el intensísimo frío y la buena impresión que dejó el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza en el toro que cerró plaza" (EL PAIS), "Hermoso de Mendoza puso la plaza en pie" (EL CORREO ESPAÑOL), Pablo Hermoso de Mendoza apunta a lo más alto de la lidia ecuestre" (DEIA), "Un torero....a caballo (EL DIARIO VASCO).

Volvería ese mismo año Hermoso de Mendoza a actuar en el coso alavés, el día 6 de octubre, en una gélida tarde de otoño y con un cartel mixto formado por el matador de toros Jeromo Santamaría, el novillero Francisco Javier Chacón, y el rejoneador de Estella. Pablo volvió a brillar con luz propia, montando prácticamente los mismos caballos que en mes de agosto, pero ahora ya con CAGANCHO en banderillas. Escuchó un aviso y una ovación en su primero y obtuvo una oreja con fuerte petición de la segunda en el segundo, ambos astados de Domingo Hernández Barrena. 

Estas dos buenas tardes, le hicieron volver a la Feria de la Blanca el día 9 de agosto de 1992, con un toro de Cernuño, ahora sí, abrió la tarde junto a Tomás Campuzano, Emilio Oliva y José Pedro Prados "El Fundi", dando una vuelta al ruedo tras su actuación con BYRON, CAGANCHO (imagen izquierda), ZINGARO y EVORA.

No tuvo su tarde el 7 de agosto de 1994, donde fue silenciado por su labor ante un toro de Carlos Nuñez, posiblemente el peor que Pablo ha lidiado en Vitoria. Fueron testigos aquella tarde los matadores Luis Francisco Esplá, José Nelo "Morenito del Maracay" y José Ignacio Ramos.

Quizás por ese motivo, tardaría dos años en volver a Vitoria, y lo haría, por primera vez, en una corrida completa de rejones, junto a Javier Buendía, Fermín Bohórquez y María Sara (en la foto el paseíllo) y lidiando una mansada monumental de Luis Albarrán. A su primero lo lidió con BUENAVENTURA, GALLO, CHICUELO y PRINCIPE y fue ovacionado. El segundo lo debía lidiar en collera con María Sara, pero cuando montaba a ALDABICA y trataba de encelar al toro de salida, el caballo perdió las manos y fue a parar al suelo.

Pablo lo relataba así a Radio Nacional de España: "Ha sido de salida, el toro ha salido un poco distraído y cuando de repente se ha encelado con el caballo me he querido dobla con él, y el caballo ha perdido las manos y he caído al suelo, entonces el toro ha hecho por mí y me ha dado con el pitón en la espalda a la altura de la paletilla, me ha pegado contra el suelo y la verdad es que he sentido como si me aplastase, como si me quisiera juntar la espalda con el pecho, me he levantado un poco conmocionado y con problemas respiratorios, luego me han llegado al hospital. Tenía la quinta costilla rota y el pulmón en la parte baja un poco tocado." Este percance tuvo a Pablo apartado de los ruedos doce días, reapareciendo el día 22 de agosto en El Puerto de Santa María (Cádiz).

Ya totalmente recuperado y con ganas de abrir de una vez la Puerta Grande, se presentó el 9 de agosto de 1997, también con rejoneadores, ahora los alternantes eran Luis Domecq, Antonio Domecq y Andy Cartagena, con toros de Ricardo García Sánchez y algunos de los caballos que Pablo utilizó fueron CAGANCHO y BORBA. Por fin consiguió cortar dos orejas del toro que lidió en solitario y fue ovacionado en la collera junto a Cartagena. Pese a las dos orejas obtenidas, Pablo no quedó contento con su actuación y se negó a abandonar el coso en hombros, saliendo a pie junto a sus compañeros Luis Domecq y Andy Cartagena.

El 25 de julio de 1998, la corrida de rejones se celebró en el popular día de la Blusa, fuera de la Feria de la Blanca, y con un cartel compuesto por Joao Moura, Fermín Bohórquez y Pablo Hermoso de Mendoza, con toros de Barcial y Pablo obtuvo una oreja de cada ejemplar, apoyado en la monta de CHICUELO, CAGANCHO y MAZANTINI. Tampoco en esta ocasión abandonaría el coso en hombros, porque el reglamento del País Vasco exige dos trofeos en un solo toro para poder hacerlo.

Volvería a los carteles mixtos el 9 de agosto de 1999, ahora con José Ignacio Ramos, José Ignacio Uceda Leal y Miguel Abellán y con caballos como LABRIT, ALDEBARAN (en la foto) MAZANTINI. Lidió un toro de Justo Nieto y otro de Andrés Ramos, ante los que fue ovacionado.

El siguiente cartel, también mixto, lo formaron el 8 de agosto de 2000, Pablo Hermoso de Mendoza, José Antonio "Morante de la Puebla" y Julián López "El Juli", con toros de rejones de Murube a los que se enfrentó junto LABRIT, MAGRITAS, CAGANCHO, ALBAICIN, ALDEBARAN y BORBA. Vuelta al ruedo en su primero y una oreja del que hacía quinto fue el bagaje final.

En seguida llegamos a la segunda actuación de Pablo dentro del cartel del Día de Blusa tendría lugar el 25 de julio de 2003 y ahora con toros de Castilblanco, ante los que tampoco el estellés, pese a obtener una oreja del quinto, consiguió triunfar plenamente. Antes, en su primero, había sido silenciado. MISTRAL, MONTERREY, CHICUELO, GAYARRE, NATIVO, CAMPOGRANDE y CERVANTES ayudaron lo que pudieron al triunfo, que finalmente no llegó. El cartel lo completaron Leonardo Hernández y Andy Cartagena.

El 25 de julio de 2004 se producía la tercera intervención en el Día del Blusa, también en festejo de rejones junto a Leonardo Hernández y Sergio Galán. Los toros de Diego Puerta dieron un desigual juego y mientras al primero Pablo lo lidió muy bien con CURRO, CHENEL y FÓSFORO, fallando con el rejón de muerte; al segundo, un manso de libro, pegado a tablas toda la lidia y al que solamente colocó tres banderillas con NATIVO, todas al sesgo. Como decimos antes este manso se estrellaron SAMURAI y NATIVO. Sólo dos caballos intervinieron es esta tediosa lidia. Pablo fue silenciado en ambos toros y aumentaba su maleficio en la plaza alavesa.

Y en la última oportunidad posible se venció el maleficio, pudiendo por fin Hermoso de Mendoza descorrer el cerrojo del coso alaves, desorejando con una completa exhibición a los dos toros de su lote. FUSILERO, CHENEL, NATIVO, FOSFORO, EXCALIBUR, LABRIT y SILVETI fueron piezas claves para este anhelado triunfo, el cual tuvo lugar el día 7 de agosto de 2005, completando el cartel Leonardo Hernández y Alvaro Montes, siendo los toros procedentes de las dehesas de Castilblanco.
FECHA 7 de Agosto de 2007
LUGAR Plaza de toros de Vitoria, Alava, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (silencio y ovación)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y rabo y ovación)
Andy Cartagena (silencio y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Niño de la Capea, número 29, 575 Kg: De salida ESTELLA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos cortas, un par a dos manos y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería del Niño de la Capea, número 3, 665 Kg; De salida LAGARTIJO (2 rejones de castigo); en banderillas RONDEÑO (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio PRINCIPE (tres cortas) y SARMATA (un rejón de muerte, tras pinchazo y un descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CURRO

Cuando la nueva plaza de toros de Vitoria apenas cumple su primer año viendo de apertura, ya ha visto a un torero, en este caso a caballo, pasear su bisoño albero con dos orejas y un rabo en su mano. Pablo Hermoso de Mendoza ha pasado a la historia del coso vitoriano con los primeros máximos trofeos que se obtienen en él, pero además con la satisfacción de dejar una faena que perdurará en la memoria de los asistentes a este festejo por muchos años.

Faena que podemos calificar de memorable, ante un toro memorable y con un lleno en los tendidos, también memorable, porque como recordamos las asistencias a las corridas en Vitoria eran escasas, siendo de momento las dos actuaciones de Pablo este año, dos éxitos de taquilla.

Volviendo a la faena, tenemos que decir que en esta ocasión se encontraron el ruedo los dos ingredientes necesarios para hacer un buen cóctel taurino: un toro bravo y un torero con ganas de sacarle todo.

Salió de chiqueros el toro del Capea y lo hizo sin prestar mucha atención a la yegua ESTELLA que trataba de cruzarse en sus galopes, pero el toro abanto pasaba de ella. No obstante, no tardó apenas nada el toro en encelarse a la cola de la cabalgadura, quien con pequeños giros recortaba las primeras y ya codiciosa embestidas del toro. Dos rejones en todo lo alto y un precioso largo galope por todo el anillo, con la cola de la yegua apoyada en el testuz del toro, poniendo un elegante y preciso toque femenino. La calidad y bravura del toro hacia presagiar la apoteosis que podía acaecer con CHENEL, y éste, enseguida nos sacó de dudas. Apenas había pisado la nueva arena alavesa cuando el toro estaba embebido en la cola del caballo y galopando a lo largo del anillo. El primer envite fue de vuelta y media a la plaza. Cuando consiguió parar al toro, CHENEL se colocó, lo atacó y colocó el primer palitroque en lo alto, de afuera a dentro. Más galope de costado, vibrante por que el toro no se entregaba y galopaba y galopaba y CHENEL lo templaba y ahora a la derecha y luego hacia la izquierda y el tendido loco de emoción. Tras colocar la segunda banderilla y ante una nueva acometida del astado, CHENEL remató un galope de costado con un trincherazo, casi a cámara lenta, con el toro embistiendo abajo y los pitones pasando de nalga a nalga del caballo limpiamente que fue una obra de arte. La locura se desbordó, Pablo salió abrazado al cuello de CHENEL, la plaza puesta en pie y la emoción en su máxima cota. FUSILERO consiguió que aquello no bajase de tono y dio templanza a las banderillas clavando muy en corto, dando las ventajas para que el toro se viniera y cambiando levemente de pitón, todo ello intercalando piruetas emocionantes porque el toro seguía atendiendo a las llamadas del caballo y eso las hacía todavía más ajustadas. Si FUSILERO no permitió que el calor en los tendidos bajase, SARMATA si cabe, lo subió un poco más, porque aquí era bravo contra bravo. Los artistas habían hecho su papel y ahora le tocaba al valor, al cara a cara, al arrimismo del que SARMATA hace gala. Dos banderillas cortas en el mismo estribo con la cara del caballo metida entre los pitones dieron paso a un glorioso par a dos manos, sin ventajas para el caballero, siempre consintiendo a un toro que se merecía todo. La obra de arte estaba hecha y ahora había que poner la firma, y la firma de maestro, un rejón en todo lo alto que al principio parecía que iba a quedar en pinchazo pero que Pablo sin soltar y con la inestimable ayuda de SARMATA que no se despegó del toro, pudo empujarlo y clavarlo hasta la empuñadura. Luego vendría la brava muerte del toro, los aplausos del rejoneador a un toro excelente, su espectacular muerte, el delirio en los tendidos, la vuelta al ruedo para el toro y los máximos trofeos para el centauro de Estella que retomaba el camino de triunfo tras el paréntesis de la corrida de su tierra.

El segundo toro que tocó a Pablo poco tenía que ver con el que había salido antes. Era más parecido al segundo que lidió en Bayona hace pocos días. Muy despistado, sin fijeza en los caballos, pero cuando los tenía a tiro, sabía que hacer con los pitones. LAGARTIJO trató una y otra vez de encelarlo, pero el toro mostraba poco interés en el caballo y estaba siempre pendiente de lo que sucedía en el callejón. Tampoco RONDEÑO pudo poner más brillantez a un toro al que sólo cabía echarle valor. No se arrugó el joven caballo y siempre dio la cara, con calidad y torería, al igual que SILVETI que también se las tuvo serias con al res. Este alcanzó los momentos más brillantes de esta lidia, pero también pasó los mayores puros porque se arrimó demasiado para lo que era el toro. Para las cortas Pablo dio entrada a PRINCIPE y para entonces el toro ya estaba imposible por parado, porque giraba sobre sus patas sin dar un paso y esperaba al caballo. Tras colocar las cortas como pudo, prefirió cambiar de caballo y sacar a SARMATA con el que necesitó de dos rejonazos y tuvo que descabellar pie a tierra. Fuerte ovación para Pablo que a pesar del mal juego del toro, si hubiese acertado con el rejón de muerte también hubiese tocado pelo, sumando así otro trofeo más a la histórica obtención del primer rabo de la nueva multiusos de Vitoria y unos treinta y siete años después del último obtenido en esta capital.

 
 
ACTUACIONES
14
TOROS
LIDIADOS
25
TROFEOS
OBTENIDOS
15 orejas
y 1 rabo
PUERTAS
GRANDES
2
 
   
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