La ciudad zaragozana de Calatayud no ha sido hasta ahora muy prolífica en actuaciones para Pablo Hermoso de Mendoza. Dos has sido las ocasiones en las que el torero de Estella ha efectuado el paseíllo y su plaza de toros, y en ninguna de ellas ha conseguido salir a hombros por la puerta grande.

La única oreja obtenida por Hermoso de Mendoza en esta plaza, le fue concedida el 7 de septiembre de 1996 y fue de un astado de Luís Terrón. Compartió cartel con Joao Moura y Fermín Bohórquez. En el otro novillo fue silenciado. A pesar de este silencio la crónica de Paco Apaolaza para el Diario Vasco, destacaba la actuación de Gallo y lo hacía de esta manera: “En Calatayud no hay que preguntar por la Dolores, sino por lo que hicieron Gallo y Pablo al sexto toro de Terrón. Salió Gallo tan como es él, elegante, tranquilo, y empezó a torear pero a torear desmayado como sintiendo lo que hacía; mirando al toro, relajado en su sosiego dejando llegar al toro pero despidiéndolo como con pesar, como retrasando el adiós lo máximo posible. En una banderilla, casi en tablas, Pablo clavó arriba y levemente apoyado en ella como pivote fueron rotando con el toro encelado y Gallo gustándose tranquilo para salir de la suerte con el toro confuso. Verdad que yo lo vi….”

En su regreso a Calatayud, el 8 de septiembre de 1999, todavía tendría peor suerte que en la primera. La corrida era de Joaquín Buendía y los compañeros de cartel Fermín Bohórquez y Paco Ojeda. A su primer toro lo recibió con MARTINCHO y lo paró de forma fenomenal, incluso se permitió galoparlo de costado debido al buen tranco que tenía un toro que apuntaba excelente comportamiento. Pero lo malo suerte vino al colocar al segundo rejón de castigo, porque acabaría descordando al buen toro y dando por finalizada una faena que naturalmente fue silenciada por la grada. Al segundo lo toreó bien montando a QUECHUA de salida, a BATISTA en banderillas y a un caballo que había obtenido pocos días antes del rejoneador Guillén Romeo, para matar y con el que se vio falto de acoplamiento, necesitando tres pinchazos y esfumándose las posibilidades de trofeos. Además en este toro Pablo sufrió un pitonazo en su pierna derecha, debajo de la rodilla, que le produjo una herida de ocho centímetros de apertura, que necesitó de cinco puntos de sutura y le privó de torear los tres siguientes festejos: Arles, Cintruénigo y Tarancón.

 
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FECHA 9 de Septiembre de 2006
LUGAR Plaza de toros de Calatayud, Zaragoza, España
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Antonio Ribeiro Télles (silencio y vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y dos orejas y rabo)
Mariano Rojo (silencio y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Jódar y Ruchena, número 65: De salida CURRO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y NAPOLEON (1 banderilla); y para el último tercio SARMATA (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Jódar y Ruchena, número 12: De salida RONDEÑO (2 rejones de castigo); en banderillas GALLITO (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos rosas, un par de largas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

PELLEN y LABRIT

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Triunfal reaparición del navarro Pablo Hermoso de Mendoza en la plaza aragonesa de Calatayud, en la que a la tercera consiguió abrir la puerta grande. Atrás quedaron ocho días de recuperación de la lesión de hombros y de descanso que tanto al jinete como a su cuadra, le han venido muy bien, si nos guiamos por el comportamiento de todos ellos en esta reaparición.

El triunfo lo comenzó a cimentar el navarro en su primer toro, berrendo de la ganadería de Jódar y Ruchena, de bonitas hechuras y al que pronto Pablo le adivinó sus buenas condiciones. Salió de chiqueros con mucha fuerza y pronto estaba embebido en la cola de CURRO, dando pequeños giros por donde el caballo le mandaba y marcando el inicio de lo que sería una gran faena. Tras los giros en redondo, Pablo atacó de lejos para colocar un rejón de castigo, a la postre único que colocó en este toro y que fue la medida perfecta para un toro que rebosaba calidad. No lo castigó más, pero no por eso dejó de torear. Primero con la bandera, en dos ocasiones, pegando auténticos muletazos y el último con el sombrero, rematado con un “olé” de admiración desde los tendidos. Naturalmente se adivinaba que CHENEL vendría después y que con él y con ese toro, el espectáculo sería casi completo. Templados galopes de costado, casi a cámara lenta, colocaban al toro en una o en otra parte del ruedo, pero siempre donde Pablo mandaba. Una vez allí, se reunía con él y le dejaba la banderilla en el morrillo. Tres fueron los palos, todos al estribo, todos en lo alto y entre todos, torero del bueno. Ante tal avalancha taurina, no le resultó fácil a NAPOLEON rematar el tercio, pero el caballo se sobrepuso, citó balanceando, atacó y se metió en los terrenos del toro para dejar la cuarta de las banderillas largas. Luego vendría otro espectáculo, el de SARMATA, primero con tres cortas, casi en los medios, luego con un perfecto rejón de muerte y sobre todo, con la posterior exhibición de valor, ante un toro de pie, pero herido de muerte, en la que el caballo con las riendas sueltas giraba alrededor del astado mirándole amenazadoramente, cara  a cara, e incluso atacando a morder al toro en el testuz. El toro, como decimos herido de muerte, pero eso el caballo no lo sabe y eso es lo que se llama valor y de eso SARMATA tiene un montón.

Nuevamente en el quinto, SARMATA volvió a ser el principal protagonista, con otra nueva actuación sorprendente de torería y valor. En esta ocasión fueron dos rosas, un ajustado par a dos manos, dando siempre las ventajas al toro, en esta ocasión el de más presencia de la corrida y fulminante con el rejón de muerte. Incluso una vez descabalgado Pablo, el caballo se fue hacia el patio y de allí emprendió una alegre galopada, intercambiando cozes, saltos y cabriolas, como si fuese un futbolista y  hubiera marcado el gol de su vida. SARMATA en Calatayud fue todo un espectáculo, pero no el único. La primera parte de la lidia de este bueno, pero parado toro de Jódar y al que Pablo lo inventó en muchos momentos de la faena, estuvo basada en dos jóvenes caballos. El primer tercio fue de RONDEÑO que estuvo elegante como es él, sin un mal gesto y ante un toro que en este tercio presentó las mayores dificultades. El otro caballo joven destacado fue GALLITO que colocó dos soberbias banderillas y que llevó al toro encelado en el segundo tercio, clavando con magisterio y sobre todo elegancia. Es sorprendente que dos caballos tan jóvenes y tan poco rodados y ante un toro con una presencia tan importante, estén tan tranquilos y con tanta elegancia. El punto de veteranía lo puso FUSILERO que cerró a la perfección el tercio de banderillas largas con su esperadas piruetas, en las que tuvo que poner él casi todo, porque el toro se quedaba muy parado después de la reunión. Todo esto fueron razones suficientes para que Pablo demostrará que está totalmente recuperado del hombro, que a los caballos les ha venido muy bien el descanso y para que se obtuviera el rabo número trece de una temporada que pasará a los anales del toreo a caballo.

 
ACTUACIONES
3
TOROS
LIDIADOS
6
TROFEOS
OBTENIDOS
5 orejas
y 1 rabo
PUERTAS
GRANDES
1
 
 

 

   
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