FECHA 8 de Octubre de 2006
LUGAR Plaza de toros La Misericordia, Zaragoza, España
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA Joao Moura (ovación y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Sergio Galán (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 30: De salida CURRO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio SARMATA ( dos cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 39, 565 Kg; De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos rosas y un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

GALLITO, KILATE, SILVETI y RONDEÑO

   
 

Reaparecía Hermoso de Mendoza recuperado ya casi totalmente de su lesión en el hombro y lo hacía sobre todo para despedir una temporada que ha sido posiblemente la más brillante de su exitosa carrera. No quería Pablo terminar esta temporada sin decir adiós a la afición en el propio ruedo y tras intentarlo la semana pasada en Zafra y ver que no estaba al cien por cien, en esta ocasión no quiso dejar pasar la oportunidad de Zaragoza y regresó a la capital maña, para cerrar taurinamente 2006 y además para celebrar con sus seguidores, que hicieron que se colocara el “no hay billetes”, este adiós temporal. Y que mejor forma de cerrar la temporada que con un triunfo y con una nueva lección de torear a caballo como la que nuevamente Pablo dictó sobre el coso de Pignatelli de Zaragoza.

La primera oreja de la tarde la consiguió tras batallar con un toro que colaboró poco, salvo en el tercio de salida, donde salió con mucho afán y muchos pies tras el cuerpo de CURRO, pero con poca fijeza y siempre muy pendiente de las tablas. Un solo rejón de castigo colocó Pablo a lomos de CURRO por que el toro hacía ver que no tenía mucha fuerza. Destacó CURRO en los fletazos que Pablo ejecutó con su sombrero y que arrancaron los primeros olés de la tarde. En banderillas Pablo apostó por CHENEL, pero el castaño no tuvo toro para su habitual toreo a dos pistas. Tuvo que cambiar de registro el caballo y en lugar del toreo a dos pistas, en esta ocasión tuvo que apostar por un toreo más en redondo, más arrimista, más en la cara del toro, para provocar una embestida que sólo cuando provocaba mucho el caballo, el toro obedecía. La emoción la ponía el caballo. Colocó tres banderillas, a cual mejor, todas en corto y en terrenos variados de la plaza. Culminó el tercio con SARMATA y dos cortas, bien reunidas, en los medios y un posterior par a dos manos de las cortas, echándose literalmente encima del toro, para colocar el par. Luego vinieron varios desplantes de caballo y caballero, sin manos, acudiendo el caballo por su voluntad el encuentro y dominado solo por las piernas del jinete. Fueron los momentos más vibrantes de una faena que se culminaría con un rejón de muerte trasero y con la obtención de la primera oreja para el centauro de Estella.

Se le solicitó la segunda oreja, que el presidente, con buen criterio, no concedió, pero que sí lo haría, también con buen criterio, en el quinto de la tarde, tras otra faena en la que Pablo había puesto todo de su parte, pero además, había puesto todo lo que el toro no tenía. Paró al Bohórquez, nuevamente con CURRO y tuvo que lidiar las brusquedades de salida del astado. Embestía bruto, sin temple, lo que daba emoción al tercio, sobre todo porque CURRO se lo pasaba siempre muy cerca, tanto en los rejones, como en las pasadas sombrero en mano. El toro se quedó muy emplazado y Pablo cambió de caballo sacando en banderilla el equipo veterano. Equipo que siempre es una garantía, sobre todo si hablamos de LABRIT, caballo que pisa los terrenos que muy pocos han pisado y que sin embargo parece que está con un toro de cartón. Mete las manos entre el pecho del toro para provocarle y engañarle en la embestida, toca hacia el pitón contrario y se cruza por completo en la cara del toro. Y además de hacer lo más difícil del toreo, hace que parezca fácil, casi sin importancia, pero poniendo los pelos de punta como en varias ocasiones en esta tarde, sobre todo en la última pasada sin banderilla. Cambió de caballo y continuó apostando por la veteranía de un caballo que atraviesa por su segunda juventud: FUSILERO. Sin temor a equivocarnos, creemos que estamos en el mejor momento de este caballo. Está en la plaza muy asentado, muy tranquilo, transmitiendo a los tendidos y siempre con ganas y con moral de ir al toro. Además a todo esto, le sumamos la transmisión con los tendidos y todo ello lo ha hecho uno de los pilares básicos de esta temporada. En Zaragoza volvió a lucir todo su amplio repertorio. Galopó de costado, citó en corto cambiando el pitón y puso al tendido boca abajo con sus piruetas dejándose llegar mucho al toro. El colofón a este toro, a este triunfo y a esta temporada lo puso, como no podía ser de otra manera, SARMATA, el caballo más importante de la temporada. Sensacional en la colocación de las rosas, sensacional en el par a dos manos de las cortas y extraordinario en la reunión para que Pablo no fallara con el rejón de muerte. Y Pablo no falló. Colocó un rejonazo en todo lo alto y el toro rodó sin puntilla, SARMATA se quedó mordiendo su lomo, inmóvil, en lo que ciertamente no se sabe si era un mordisco o un beso de agradecimiento. Pablo descabalgó y como hacen los grandes, o sea como hace él, se fue a las tablas a esperar que el público pidiera los trofeos,  no a pedirlos él. La afición solicitó las dos orejas para el estellés, que la presidencia concedió y con ellas el derecho de salir por la puerta grande zaragozana una vez más y en esta ocasión, en solitario.