FECHA 1 de Mayo de 2006
LUGAR Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería, Sevilla, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA  
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 23, 609 kilos: De salida VILLA (2 rejones de castigo); en banderillas SILVETI (3 banderillas); y para el último tercio SARMATA (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 144, 519 kilos: De salida CURRO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y MERLIN (1 banderilla); y para el último tercio SARMATA (2 rosas y un rejón de muerte tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, RONDEÑO, FUSILERO y DOMINGUIN

   
 

Se produjo el esperado regreso de Pablo a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y se efectuó dentro de un ambiente de gala, a pesar que la Feria había terminado el día antes con el apagado del alumbrado. Lleno hasta la bandera para presenciar la corrida mixta, que por lo visto, es muy del gusto de los públicos en general.

Lástima que esa expectación se transformara en decepción, sobre todo para el propio Pablo, que se estrelló ante dos toros de Bohórquez que apenas colaboraron con los caballos.

Ya el que abrió plaza no ofreció colaboración y su juego obligó a Pablo a abreviar en la lidia y a no lucir como de él se esperaba. A pesar de las dificultades del toro, Pablo y sus caballos siempre estuvieron por encima de él, tratando siempre de dar un espectáculo al que el toro no colaboraba. A lomos de VILLA colocó el primer rejón ante un toro que no se reunía con el caballo y en el que Pablo tuvo que recurrir a su experiencia sacrificando la brillantez. Mejoró la ejecución del segundo en el que el toro colaboró un poco más. Los mejores momentos llegaron por la potencia y fortaleza de SILVETI en banderillas. A base de meterse en los terrenos del toro, de darle todas las ventajas a un toro al que no se podía perder la cara, el caballo consiguió brillar e interesar al público, aunque a costa de jugarse la cornada en más de una ocasión. Tras colocar tres banderillas largas, Pablo decidió abreviar ante el comportamiento de su oponente y sacó a SARMATA para la colocación de las banderillas cortas. SARMATA es un caballo que se arrima como nadie y eso, en la segunda corta, y ante un toro de estas características puede ser peligroso. Como resultó al colocar la segunda corta, cuando el toro pegó un derroté en el estribo, en la parte de la planta del pie de Pablo y lo lanzó hacía arriba, sacándolo literalmente de la montura y cayendo milagrosamente de nuevo sobre ella. Sólo fue el susto, pero lo cierto es que a Pablo le faltó poco para salir por los aires. Terminó el navarro por colocar las banderillas cortas y se fue por el rejón de muerte, que quedó en todo lo alto, pero un tanto contrario por lo que el toro tardó en doblar. El público sevillano pitó al toro de Bohórquez en el arrastre y agradeció el esfuerzo de Hermoso de Mendoza al que hizo salir a los medios a recibir una ovación que el torero agradeció desde el tercio.

El segundo Bohórquez, era un toro precioso de hechuras, que gustaba tanto a ganadero, como a la cuadrilla del propio matador. Pronto veríamos que las expectativas eran buenas, porque de salida galopó con muy buen son y siempre obedeciendo los toques toreros de CURRO. Lo llevó encelado con mucha suavidad y mucho celo, toreándolo en redondo con la cola y colocando el rejón de castigo en lo alto. El segundo rejón Pablo decidió no colocarlo ante el buen aire que tenía el toro. No obstante, antes de cambiar de caballo, CURRO ejecutó dos muletazos pasándose al toro de pecho a rabo y arrancando los olés de las Maestranza. Pablo dio entrada a CHENEL y lo cierto es que lo felices que nos la prometíamos todos, pronto vimos que no iba a ser así. El toro se rajó y eso hizo mella en el comportamiento de un CHENEL que no pudo exhibir nada más que pinceladas de su toreo. Luego vino MERLIN, que en dos intentos no llegó a los terrenos de un toro parado y que sería a la tercera cuando consiguiera que Pablo dejara la banderilla. Sí se arrimó y mucho SARMATA en las dos rosas y en los rejones de muerte. Primero pinchó Pablo y el segundo y definitivo quedó trasero.

Nuevamente Pablo recibió el cariño de la Maestranza y su regreso a Sevilla y en una tarde un tanto agridulce para el navarro, porque pese a poner todo de su parte, lo cierto es que en la ciudad de la Giralda no han podido disfrutar este año de las verdaderas dimensiones del toreo del estellés.