FECHA 6 de Mayo de 2006
LUGAR Plaza de toros La Ribera, Logroño, La Rioja, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS

RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y dos orejas)
José Antonio “Morante de la Puebla” (ovación y silencio)
Cayetano (ovación y ovación)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Los Espartales, número 29, 523 kilos, de nombre Olvidado: De salida VILLA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (tres cortas y tres rejones de muerte además de dos pinchazos y 1 descabello).

Segundo toro de la Ganadería de Los Espartales, número 15, 532 kilos, de nombre Temblador: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas MERLIN (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (2 rosas, un par a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, ZAPATA y GALLITO

   
 

Gran triunfo de Hermoso de Mendoza en la Plaza de toros La Ribera de Logroño, de donde fue sacado a hombros tras cortar dos orejas al cuarto de la tarde, pero que de no haber fallado con el rejón de muerte en el primero, estaríamos hablando de una tarde completa del estellés.

Fue una pena que en el toro que abría plaza, Pablo estuviera tan desafortunado con el rejón de muerte y perdiera así la oportunidad de obtener orejas, que seguramente por partida doble hubiesen ido a sus manos. Lo cierto es que había ejecutado una labor ante un toro de Los Espartales que fue de menos a  más y que acabó colaborando con los caballos del rejoneador. Parte de la culpa de que el toro se interesara la tuvo VILLA que los templó y como decimos, interesó de salida a un toro abanto, y siempre saliendo con querencia a tablas. Fue durante este tercio, porque tras él, llegaron las banderillas y con ellas CHENEL y el toro era otro. Ahora sí galopaba con codicia detrás de la muleta-cola de CHENEL, que por fin, disfrutó de un buen toro este año y no deleitó con lo mejor de su repertorio. El público había tornado los pitos iniciales dirigidos al toro, por continuas ovaciones al conjunto caballo-caballero-toro y que no bajaron de nivel con la presencia de FUSILERO. Dos banderillas citando muy en corto y una serie de tres piruetas hicieron estallar al público. Lástima que tras la gran entrega en este tercio, el toro lo acusó y para banderillas cortas ya apenas colaboraba. Pablo se apoyó en el gran momento de SARMATA para dejar tres palitroques en lo alto, sin una sola pasada en falso y efectuar la suerte del teléfono. El calvario vendría con el rejón de muerte, donde a pesar de que SARMATA le colocaba al toro en el mismo estribo, Pablo encontraba hueso una y otra vez. Cinco pinchazos, en los que el navarro incluso se ponía de pie sobre los estribos para hacer fuerza con todo el cuerpo, pero ni por esas. No fue asta el sexto intento cuando el rejón quedó enterrado, aunque contrario y necesitó y golpe de descabello. Lástima porque creemos que la faena hubiese sido de orejas.

En el cuarto, había que echar el resto y para ello también era fundamental el buen juego del toro de Espartales. Como ambas cosas se dieron, el triunfo resultó clamoroso y una nueva puerta grande en esta moderna plaza para Pablo, único rejoneador hasta ahora en salir a hombros de la misma y además en varias ocasiones.

Al gran toro de Espartales, lo recibió CURRO y pronto el caballero pudo medir las continuas embestidas. Primero con largos galopes ante el ímpetu del toro, luego con toreo en redondo más templado y cercano. Los rejones de castigo en lo alto y dos muletazos con la bandera antes de cambiar el tercio. Era un toro perfecto para CHENEL, pero éste ya había toreado, y había que dar oportunidad a otros caballos, como MERLIN, que ya de salida, llamó la atención del respetable por su preciosa lámina. Estuvo ajustado en dos banderillas cambiando de pitón, llevó al toro de costado al hilo de las tablas y remató su labor con piruetas en la cara del toro. Un caballo nuevo, que todavía se tiene que cuajar, pero que está dando unas expectativas muy positivas. Luego vino el toreo serio y poderoso de SILVETI, que se hartó de llevar al toro pegado al estribo y sin perderle la cara. Giraba en redondo con el toro interesado en su estribo en un toreo de cercanía que llegaba mucho a los tendidos, ya totalmente entregados con el rejoneador navarro. La fiesta continuó por todo lo alto con la colocación de dos rosas a lomos de SARMATA, con la ejecución de la suerte del teléfono, en una ocasión, en que Pablo ni se agachó. El toro prácticamente saltó a su encuentro. Luego un soberbio par a dos manos, dando el pecho del caballo y ahora sí, ahora el rejón hasta la bola y con muerte instantánea y espectacular del astado. Apoteosis para un torero que tiene una comunión especial con la afición de la plaza de toros de la capital riojana, que una vez más lo han visto salir a hombros de su coso.