FECHA 29 de Junio de 2006
LUGAR Plaza de toros de León, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS
RESEÑA Joao Moura (ovación y silencio)
Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y dos orejas)
Andy Cartagena (ovación y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Viuda de Flores Tassara, 575 Kg, número 41, de nombre Jarito: De salida VILLA (2 rejones de castigo); en banderillas SILVETI (4 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Flores Tassara, 551 Kg, número 21, de nombre Compositor: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (2 rosas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte, tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

ZAPATA, LABRIT y RONDEÑO

   
 

Poco faltó para que la doceava puerta grande consecutiva de Pablo Hermoso de Mendoza se viese truncada, sobre todo por el pésimo juego de una mansada de la Viuda de Flores Tassara, que echó por tierra la ilusión de los espectadores leoneses y de los propios rejoneadores.

Y es que parece como si algunas plazas o algunas ciudades tuviesen un embrujo especial para los toros, en ocasiones para bien y en ocasiones para mal. Cuando salió el segundo toro de la tarde y en los primeros lances de recibo pasaba soberanamente de VILLA, recordamos el juego de alguno de los toros lidiados el año anterior, sobre todo uno lidiado por Luis Domecq y al que apenas pudo colocar una sola banderilla. Los presagios de este “Jarito” se iban cumpliendo a medida que avanzaba la lidia, ya que ni siquiera al sentir los rejones de castigo reaccionaba con rabia, sino con mansedumbre y huyendo a tablas. Ambos rejones los tuvo que colocar Pablo al relance del toro hacia su querencia y siempre con la inestimable ayuda de VILLA que se paraba literalmente frente al toro en esa huída y permitía a su jinete clavar en lo alto. En el cambio de caballo, los auxiliadores intentaron encelar al toro con el capote, pero era inútil, a cada capotazo, fuga a las tablas y vuelta a empezar. Aquello requería de un caballo poderoso, de un auténtico “apagafuegos” como SILVETI y ahí se fueron caballo y caballero, por su puesto, una y otra vez a las tablas, a sacar al manso o más que a sacarlo, a ponerlo al sesgo para colocar los cuatro palos con limpieza y en lo alto. Pero cuando algo sale mal, todavía tiene posibilidades de empeorar y eso sucedió para las banderillas cortas, donde un banderillero tenía que retener al toro en el tercio para que saliera de tablas. Una faena limpia y sin una pasada en falso, pero cuando el toro no oposita, no hay emoción ni transmisión y el toro con el que Pablo se presentó esta tarde en León, la bravura, como en la mili, sólo se le suponía.

El quinto de la tarde salió con más pies que su hermano y enseguida tomó la cola de CURRO como referencia. No obstante esto duró hasta el primer rejón de castigo, tras el cual, el toro se rajó y huyó a tablas. Otro manso, aunque en esta ocasión, el toro sí galopaba al hilo de las tablas y eso lo aprovechó de una forma soberbia CHENEL para llevarlo encelado en ambos lados de la plaza. Dos extraordinarias banderillas al sesgo, muy ajustadas y rematadas con toreo lateral. Eran los mejores momentos de una tarde insoportable y el público por primera vez, comenzaba a vibrar y a disfrutar. Otras dos banderillas ahora a lomos de FUSILERO, rematadas con piruetas, un tanto deslucidas por las continuas huidas del toro a tablas. Tras mucho insistir, FUSILERO logró algunas piruetas ajustadas, pero siempre metiéndose en las querencias del Tassara. Las dos rosas cambiando los terrenos del toro dieron paso a un par de las cortas a dos manos que levantó la plaza por completo. Por fin, y tras cuatro toros de hastío, aburrimiento y tragar mucho polvo, el público se había divertido y así lo quisieron agradecer, pidiendo para el rejoneador de Estella el doble trofeo que le abriría una nueva Puerta Grande.