FECHA 25 de Julio de 2006
LUGAR Plaza de toros de Tudela, Navarra, España
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y ovación)
Juan Antonio “Morante de la Puebla” (silencio y oreja)
Antonio Barrera (ovación y vuelta tras aviso)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de José Rosa Rodríguez, número 208: De salida ZAPATA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y NAPOLEON (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos cortas y un rejón de muerte). Segundo toro de la Ganadería de José Rosa Rodríguez, número 190:

De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y RONDEÑO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (2 rosas, un par de cortas a dos manos y dos rejones de muerte, un pinchazo y un descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, SILVETI y MERLIN

 
 
 

El festejo en Tudela comenzó con un reconocimiento que las peñas tudelanas realizaron al rejoneador de Estella y que consistió en la entrega de un cuadro formado por los distintos pañuelos conmemorativos de cada una de las Peñas.

Tras el acto inicial, salió el primer toro de la ganadería portuguesa de José Rosa Rodríguez, y ya desde que piso la arena dio muestras de estar como acalambrado, como si tuviese un defecto muscular en sus extremidades anteriores. Eso le hacía galopar como a saltos. A pesar del defecto, el toro fue bravo de salida y galopó con codicia ante las llamadas de ZAPATA, que reaparecía tras el percance de Espartinas y que lidió a este toro con muy buena nota. El toro como decimos, a pesar del defecto, tenía bravura y colaboraba, por eso, Pablo dio salida a CHENEL, con la idea de que el toro acompañara al caballo en otra tarde triunfal. Pero no fue así, porque en la primera pasada del caballo de pitón a pitón, el toro embistió hacía su derecha, forzando su zona defectuosa y acabó en la arena. Aquí se acabó el toro, y tanto CHENEL, como posteriormente NAPOLEON, pasaron inéditos en una lidia en la que cada uno de ellos dejó dos banderillas, pero sin enemigo enfrente. Pablo abrevió, dio paso a SARMATA que sin dificultades colocó dos banderillas cortas y medio rejón en lo alto que fue suficiente. Fue curioso porque hubo petición de oreja y sin embargo cuando no se concedió, ni siquiera se ovacionó a Pablo, fue silenciado, cosa que tampoco nos extraña, porque la faena no pudo brillar por el defecto del astado portugués.

El cuarto de la tarde, el de la merienda, tuvo un juego parecido. Embistió de salida y se apagó en banderillas, aunque dio más juego que su lesionado hermano. No obstante, el ambiente en los cuartos toros de la plaza tudelana es muy peculiar. Por momentos parece que se torea apenas para cincuenta personas. Hay que luchar contra el toro y contra la merienda, y eso se nota. De todos modos Pablo, montando a CURRO, CHENEL, RONDEÑO y sobre todo SARMATA, echó y echaron el resto para levantar una faena que también necesitó un poco más del toro. El desacierto con los rejones de muerte fue determinante para que no se obtuviera trofeo alguno en la capital de la Mejana.