FECHA 16 de Julio de 2006
LUGAR Plaza de toros de Lucena, Córdoba, España
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (palmas)
Enrique Ponce (oreja y ovación)
Juan Serrano “Finito de Córdoba” (dos orejas y oreja)
Manuel Díaz “El Cordobés” (dos orejas y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Murube, número 23: De salida VILLA (1 rejón de castigo) y RONDEÑO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio SARMATA (dos rosas y dos rejones de muerte, tras tres pinchazos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

ZAPATA, LABRIT, NAPOLEON y SILVETI

   
 

No tuvo suerte Pablo en la inauguración de la plaza de toros de Lucena, que presentó un lleno hasta la bandera y con el papel de “no hay billetes” colocado, en una corrida mixta de carácter goyesco.

No tuvo suerte, sobre todo, porque el toro que lidió de la ganadería de Murube fue una auténtica prenda. Salió manso, con querencia en el burladero de matadores y siempre que acudía al caballo lo hacía lanzando cuchilladas con sus pitones y con la cara alta. Para colmo entre las banderillas de CHENEL y FUSILERO, cuando un subalterno llevaba al toro de capa a los medios, éste dio una voltereta sobre el testuz, dándose un fuerte golpe que lo dejó mermado para lo que quedaba de lidia. El toro ya no embestía salvo cuando los caballos llegaban muy cerca y ahí era muy certero.

Ese peligroso comportamiento tuvo sus consecuencias negativas en la carne de VILLA que se acercó demasiado a los pitones de un toro quería lucha noble y en uno de ellos, pegó una tremenda cuchillada en el muslo derecho del caballo produciéndole una cornada de dos trayectorias y muy aparatoso. Afortunadamente la zona en la que estaba la herida no es una zona peligrosa para la integridad del caballo. Con VILLA cogido, ZAPATA todavía sin restablecerse de la fiebre de ayer y con LABRIT sin vestir, porque al ser un solo toro, Pablo pensó que no iba a echar mano de él, la papeleta para terminar el tercio recayó en el novato RONDEÑO. Con un toro tan complicado y con la responsabilidad de terminar un tercio comenzado por otro caballo, RONDEÑO colocó un segundo rejón de castigo perfecto, aguantando una barbaridad la violenta embestida del toro y toreando con la bandera de forma sensacional. Incluso se permitió dar un muletazo con la bandera al hilo de las tablas y sacar al toro a los medios. CHENEL también se jugó el físico en cada envite y eso daba emoción y transmisión al tercio. No había temple, pero si emoción e incluso cierta violencia en todos los embroques. No eran galopes suaves, sino una continua pelea, de la que afortunadamente el caballo salió triunfador. FUSILERO como hemos dicho se encontró un toro totalmente parado, pero al que no se le podía dudar ni un segundo. Le llegó mucho con las banderillas, pero en las piruetas, la emoción del toro, ya no existía. Dos rosas con SARMATA con el toro sacando la cabeza por encima de la grupa del caballo en cada una de ellas, así como en la suerte del teléfono. Pablo colocó un rejón que parecía definitivo, pero el toro no dobló y luego pinchó en tres ocasiones antes de colocar el rejón definitivo.

Nada más terminar Pablo se fue al patio de caballos a interesarse por VILLA mientras la plaza le ovacionaba, pero el navarro saludó desde el propio callejón en la puerta del patio y se metió para adentro. El mismo efectuó las primeras curas a VILLA con las que fue trasladado a Estella, donde se le efectuaría el tratamiento definitivo.
En lo positivo, si cabe, decir que el nombre de Pablo Hermoso de Mendoza vuelve a entrar en la historia taurina. En esta ocasión en la Plaza de toros de Lucena, que volvió a dar toros cuarenta y cuatro años después del último festejo y donde seis mil quinientas personas asistieron al primer toro que se lidió en dicha plaza y que lo hizo el rejoneador de Estella, Pablo Hermoso de Mendoza.