Tras más de un año de ausencia, este domingo Pablo Hermoso de Mendoza regresa al coso monumental de insurgentes para tomar su lugar dentro de la llamada Temporada Grande del coso taurino más grande del mundo.

El coloso español tuvo su esperado debut en México, el 14 de noviembre de 1999, cuando compartió cartel con Jorge Gutiérrez y Manolo Mejías, lidiando el navarro dos toros de Manolo Martínez, al segundo de los cuales cortó las dos orejas, saliendo por primera vez a hombros, en el festejo que además suponía también su debut en tierras mexicanas. Si bien no todo fueron alegrías en esta tarde, porque CAGANCHO resultó corneado en el primer toro de la tarde, lo que lo tuvo apartado de los ruedos unos quince días.

Ya con CAGANCHO repuesto, Pablo volvió a la México, el 5 de diciembre de 1999, donde la empresa había preparado para Pablo dos toros de nuevo de Manolo Martínez, pero esta vez muy justos de presentación y junto a Alfredo Lomelí y Rafael Ortega, que lidiaron toros de La Misión. Cuando apareció en el ruedo el primer "novillete" de Martínez, el público comenzó a molestarse y el ambiente se puso en contra, principalmente del navarro, que mucho tuvo que poner de su parte para que dicho ambiente se volviese a favor, consiguiéndolo hasta el punto que al primero casi le corta una oreja, el juez no consideró la petición mayoritaria, y al segundo sí se la cortó, dejando muestra, sobre todo de profesionalidad.

Así llegamos a la histórica fecha de 5 de febrero de 2000, fecha del Aniversario y una de las tres fechas importantes del Calendario Taurino Mundial. Ya la semana anterior fue movida, porque Pablo exigía dos toros grandes, con trapío, no quería que ocurriese lo mismo que en la anterior corrida del mes de diciembre, y la Empresa se mantenía en que lidiase lo que había o que no actuaba. Así Pablo estuvo fuera del cartel durante toda la semana y fue el mismo viernes, justo el día anterior de la corrida, cuando la Empresa aceptó los dos toros presentados por Pablo y este volvía a la México acorde a su categoría. Así el cartel quedaba compuesto por Pablo Hermoso de Mendoza, Jorge Gutiérrez, Enrique Ponce e Ignacio Garibay, que tomaba la alternativa, con toros de Teófilo Gómez para la lidia ordinaria y uno de Lebrija, muy complicado, pero muy bien presentado, y otro de Javier Garfías, bueno, además de excelente presentación, al que Pablo, cortaría las dos orejas y el rabo tras una emocionante lidia, dando la vuelta al ruedo en olor de multitud junto a sus caballos CAGANCHO y CHICUELO. Tras esta vuelta al ruedo, el torero valenciano Enrique Ponce, lanzó su montera a los pies de Pablo cuando este se retiraba al burladero, en un gesto de admiración, por el espectáculo que había brindado. La salida a hombros por los túneles del coso de Insurgentes, es de las que no se olvidan en la vida. Las fotografías presentadas corresponden precisamente a esta fecha; en la primera de ellas se observa a CAGANCHO templando de costado al de Garfías, y en la segunda la clamorosa vuelta al ruedo del estelles acompañado de sus corceles.

Tras una temporada de injustificada ausencia de los carteles de la Temporada Grande, regresó Hermoso de Mendoza al embudo de Insurgentes y volvió a inaugurar temporada el 28 de octubre de 2001 con un toro de Vistahermosa y otro de Bernaldo de Quirós, obteniendo dos orejas de su primero y saludando en el tercio en el segundo. Fue la tercera salida a hombros de Pablo del coso mexicano, en una tarde que compartió cartel con Eloy Cavazos y Leopoldo Casasola, que confirmaba alternativa y en la que montó a LABRIT, TABASCO, CAGANCHO, CHICUELO, DANUBIO, ALBAICIN y MARIACHI.

Los mismos caballos, con la única ausencia de CAGANCHO, sustituido por FUSILERO, fueron los que actuaron en el festejo celebrado el 9 de diciembre de 2001 y que tampoco estuvo exenta de polémica. Esta fecha, Pablo la tenía apalabrada desde antes de comenzar la temporada Grande con el empresario Rafael Herrerías, pero una maniobra a última hora de un torero español, que se encaprichó de esta fecha, estuvo a punto de dar al traste con la intervención del navarro, quien se mantuvo siempre firme y al final consiguió actuar junto a Fermín Spínola, que confirmó alternativa, Juan Serrano "Finito de Córdoba" y Jerónimo. Los toros lidiados por Pablo fueron de Vistahermosa y Fernando de la Mora y en esta ocasión los trofeos fueron una oreja y ovación.

Pablo Hermoso de Mendoza también inauguró la Temporada Grande del 2002, el día 3 de noviembre de ese año, junto a los matadores Manuel Mejía y Fernando Ochoa, lidiando toros de Javier Garfias. Esta fue la tarde más gris de Hermoso de Mendoza en la México, en la que tampoco los toros colaboraron nada con EBANO, MONTERREY, FUSILERO, CHICUELO, DANUBIO (imagen derecha), CAMPO GRANDE, MARIACHI y MAZANTINI y fue la única tarde en toda esa temporada mexicana en la que lidiando dos toros, Pablo no ha obtenido ningún trofeo.


Proseguimos este recuento haciendo alusión a otro día especial, el 15 de diciembre de 2002, fecha que ha quedado grabada para la posteridad por ser la de la despedida definitiva del mejor caballo que ha pisado la arena de una plaza de toros: CAGANCHO; quien esa tarde en perfecta simbiosis con su jinete, se sublimó para brindar una de la tardes más emotivas de las que se tenga memoria, dejando muy en claro que se encontraba en plenitud de facultades, regando el albero de Insurgentes con su incomparable calidad. Pablo se llevó las dos orejas del toro de la despedida del cuatralbo, saliendo ambos, en un eco que aún se recuerda, por la Puerta Grande de la plaza, cabalgando por los tuneles de acceso hasta la calle misma entre el delirio total de la afición. Una tarde imborrable en la memoria de quienes tuvieron al oportunidad de verla. El navarro compartió cartel ese día con Oscar San Román y Fermín Spínola, lidiándose toros de Vistahermosa y uno de De Santiago que fue precisamente el de la despedida. Con su primero Hermoso de Mendoza fue ovacionado y estuvieron en el ruedo ayudándole aparte del cuatralbo MONTERREY, ALBAICIN, DANUBIO, MARIACHI y RONCAL .

Para el 2003 también estaba contemplado que el jinete estellés abriese la Temporada, pero el percance de Juriquilla impidió que Pablo hiciese el paseíllo inaugural, posponiéndose su presentación hasta el 14 de diciembre, en un cartel integrado además por el diestro español Javier Conde y los mexicanos José María Luévano y Jerónimo ante toros de Bernaldo de Quiros. El navarro resultó a la postre el triunfador de este largo festejo, cortando dos orejas de su segundo, estando de por medio una gran actuación de CHICUELO; saliendo a hombros nuevamente ante una arrolladora muestra de cariño popular. Actuaron también esa tarde FUSILERO, GAYARRE, FOSFORO, LABRIT, CHACAL y NATIVO.

El 5 de febrero de 2004, en la fecha postinera del Aniversario, tuvo lugar la siguiente actuación del centauro español en la monumental capitalina. El cartel lo completaban los diestros Eulalio López "Zotoluco, Enrique Ponce y Rafael Ortega; lidiándose astados de Bernaldo de Quiros para rejones y de Julio Delgado para la lidia ordinaria. En esta ocasión Hermoso de Mendoza no pudo tocar pelo, a pesar de esforzarse ante los dos bureles poco colaboradores que le correspondieron, estando también de por medio los fallos a la hora de entrar a matar. El balance fue de silencio en su primero y una fuerte ovación en su segundo, habiéndo tenido llamado FUSILERO, LABRIT, FOSFORO, SAMURAI (en ese entonces conocido como MUDEJAR), CHICUELO, NATIVO y CERVANTES.

La Temporada Grande 2004-2005 de la Monumental capitalina también fue abierta por el esteta navarro, quien el 7 de noviembre apareció haciendo el que hasta el momento es su último paseíllo por el albero de la México. Para esta ocasión el cartel lo completaban los toreros mexicanos Alfredo Ríos "El Conde" y Marcial Herce, ante bureles de Reyes Huerta para el caballero en plaza y Vistahermosa para los de a pie. El navarro vivió una tarde de contrastes ya que por una parte provocó una gran entrada y se hizo con la primera oreja de la temporada, y en lo negativo su caballo CERVANTES se llevó una cornada, circunstancia que definitivamente influyó para que Pablo no pudiese culminar con acierto otra buena faena, la cual seguramente le hubiera deparado una oreja más y con ello la Puerta Grande de la plaza más grande del mundo.
 
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FECHA 29 de Enero de 2006
LUGAR Plaza de toros México, D. F., México
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (palmas y dos orejas y rabo)
Manolo Arruza (oreja y silencio)
Xavier Ocampo (palmas tras aviso, silencio tras aviso y ovación en el sobrero de regalo).
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Montecristo, número 90, 435 Kg, de nombre Navarro: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT, SILVETI (2 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y para el último tercio PASAFUME (3 cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Montecristo, número 86, 480 Kg, de nombre Santorini: De salida VILLA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y FUSILERO (1 banderilla); y para el último tercio DOMINGUIN (3 cortas, un par de banderillas a dos manos y un rejón de muerte).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

EXCALIBUR

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Un Hermoso capítulo taurino fue el que se escribió la tarde de este domingo en el ruedo de la Monumental plaza de toros México, teniendo como protagonista principal a un torero a caballo de origen navarro, pero de alcance universal, que hoy, junto con sus cabalgaduras, ha forjado una nueva página gloriosa en la historia de la tauromaquia contemporánea.

La faena realizada por el rejoneador estellés al cuarto toro de la tarde, Santorini de nombre, con el hierro de Montecristo; será recordada como una de las más emotivas de cuantas se hayan realizado en este coso próximo a cumplir 60 años de haber sido inaugurado. Y vale la pena destacar que en estas seis décadas pletóricas en memorias taurinas realizadas en el albero de la Colonia  Noche Buena, los rejoneadores solo han obtenido tres rabos, y de ellos un solo jinete ha sido capaz de obtener dos, ambos por faenas realizadas íntegramente a caballo, su nombre: Pablo Hermoso de Mendoza.

Poco antes de las seis de la tarde el festejo parecía ir cuesta arriba, Pablo había abierto plaza enfrentándose a un burel deslucido y muy peligroso que salió a la arena a vender cara su existencia y que complicó en todo momento los esfuerzos de CURRO, LABRIT, SILVETI, CHICUELO y PASAFUME por hacerle fiesta. Después, el segundo de la tarde, Pajarito de nombre, hizo honor a su mote y provocó un episodio de pánico desbordado en los tendidos cuando al salir de chiqueros se enfiló directamente y con rapidez hacia las tablas y con un impresionante salto las libró limpiamente, apoyándose además en ellas para tomar un impulso adicional que lo llevó a caer en las barreras de sombra, provocando un auténtico caos entre los angustiados aficionados que a toda costa intentaban escapar de la escena. De inmediato gente del medio taurino que se encontraba sentada, presenciando la corrida cerca del lugar, acudieron para intentar detener a la res que en su descontrolado camino hacía presa de lo que se le pusiera por enfrente. Hermoso de Mendoza de un saltó subió también al tendido para ayudar, al igual que su subalterno José Manuel Rodríguez Fácila. Afortunadamente el burel quedo atorado en la fila de asientos metálicos, circunstancia que facilitó la labor de que fuera descabellado allí mismo, correspondiéndole a Pablo despenar finalmente al volador de Cuatro Caminos. Milagrosamente el saldo de este incidente fue de solo siete heridos, los cuales se reportaron con lesiones que no ponen en riesgo sus vidas.

Aún habiendo transcurrido ya la lidia de dos toros más, la conmoción que causó este episodio seguía vigente en el pensamiento de los aficionados, cuando salió al ruedo el cuarto de la tarde, un burel castaño que de inicio no hizo albergar grandes esperanzas, mostrándose frío y enterándose al paso de lo que sucedía a su alrededor. Pero esta situación habría de cambiar radicalmente, y en cuanto Hermoso de Mendoza, montando a VILLA, le colocó el primer rejón de castigo, el castaño comenzó a encelarse y a galopar con un tranco alegre y codicioso. VILLA se acopló perfectamente a la embestida de su oponente y lo llevó a dibujar círculos cadenciosos que cada vez iban acortándole más los terrenos, provocando de paso los primeros “olés” en los tendidos. El segundo rejón fue aún de mayor exposición, con el toro empujando y el caballo ahormando y guiando sus embestidas, conjuntándose de nuevo en un bello ballet circular, de extrema precisión con el burel cosido a la poderosa grupa del alazán y el público coreando cada recorte que hacía el binomio torero. Este prólogo de faena sirvió enormemente para atemperar y asentar al astado, quedando todo listo para que CHENEL hiciese su aparición. Mucho se ha hablado de la calidad que atesora y el enorme potencial que tiene este hijo de GALLO, y hoy el castaño no solo ha reconfirmado todo lo que sobre el se ha dicho, sino que ha dado ese paso reservado solo para aquellos pocos privilegiados que desde su horizonte logran trascender hacia otra dimensión. En este caso una dimensión de pureza y perfección que resultará muy difícil de igualar. Con el toro colocado en la zona divisoria del tercio hacia los medios, Pablo realizó una pasada simulando la suerte para así enganchar al toro e iniciar un extraordinario galope a dos pistas, dando prácticamente la vuelta completa al anillo, templando al máximo la embestida de Santorini que iba apretando cada vez más en pos de la cola del castaño. Esto dio paso a la primera banderilla, colocada al sesgo, la cual resultó técnicamente perfecta, con el caballo recreándose en la suerte, marcando a la perfección los tiempos, muy a pesar de que esa zona del ruedo estaba sumamente resbalosa. Y para preparar la segunda banderilla otro galope de costado por todo el ruedo, y si el primero fue extraordinario, este resultó sencillamente maravilloso, ya con el toro dominado y con el caballo majestuoso, haciendo gala de sus portentosas facultades, a tal grado que parecía que llevaba a su oponente unido a su grupa por un hilo invisible, el cual se rompió solo al rematar por los adentros. El palitroque consumado fue también de excepción y provocó que el público que a estas alturas de la lidia aún no se levantaba de su lugar, lo hiciera, faltando aún por venir lo mejor. Y si el segundo galope a dos pistas fue maravilloso, el tercero no existen adjetivos para describirlo, con el caballo ya roto, con su jinete también roto, ambos totalmente entregados y compenetrados en una perfecta simbiosis que hoy mas que nunca ilustró la palabra centauro, volvieron a dar la vuelta completa al ruedo de costado, casi a cámara lenta, jugando con el toro, rematando nuevamente por los adentros en unos mágicos momentos que lograron que el público olvidase por completo al toro volador y se conmocionase ahora por la maravilla de un concepto taurino de quinta esencia, de oro puro. CHENEL se fue del ruedo bajo una atronadora ovación y en su lugar apareció FUSILERO, el de Río Frío no la tenía nada fácil ante lo hecho en la arena por el castaño y menos si tomamos en cuenta que el toro casi había vaciado todas sus fuerzas. Hermoso intentó colocar la banderilla citando en corto, pero el castaño regateaba la embestida e impedía el embroque, por ello Pablo inteligentemente lo cambió de terrenos y viniéndose de largo le quebró la suerte prácticamente en los belfos al de Montecristo, asomándose al balcón y dejando el garapullo que revivió al burel, el cual con codicia fue tras del tordo quien aprovechó ese empuje para pegarle tres ceñidísimas piruetas, con los pitones casi en la barriga en la última de ellas. Como se podrán imaginar, la plaza más grande del mundo era un manicomio y por todos lados se escuchaban los gritos consagradores de “torero”, “torero”. Pero toda obra maestra debe ser concluida y DOMINGUIN apareció para colocar tres cortas, prácticamente sin solución de continuidad y en un palmo de terreno, seguidas de un par a dos manos soberbio, sacando los palos desde abajo, toreando y aguantando lo indecible en la reunión, manteniendo así el gran nivel de la faena. Para estos momentos la palabra rabo era ya un gigantesco murmullo en los tendidos, y consciente de ello Pablo se enfiló en corto y con toda la determinación del mundo cobró un perfecto rejonazo, sepultando la hoja hasta la empuñadura, saliendo el toro muerto de la reunión. El navarro descabalgó y aguantó la postrera embestida de Santorini, rodando de júbilo a la arena junto con el toro, en un momento de inmensa emoción para el torero estellés que estaba consciente de lo que había logrado. La plaza se vistió de blanco y exigió a la presidencia la concesión del rabo, el número 119 que se otorga en la Monumental azteca. Así la vuelta al ruedo fue de ensueño, así como la salida a hombros por la Puerta Grande de la plaza de toros más grande del mundo, que hoy se sacudió en sus cimientos ante el arte taurino de un fuera de serie del toreo a caballo.

 
ACTUACIONES
11
TOROS
LIDIADOS
22
TROFEOS
OBTENIDOS
15 orejas
y 2 rabos
PUERTAS
GRANDES
6
 
 

 

   
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