FECHA 21 de Septiembre de 2005
LUGAR Plaza de toros "La Glorieta" de Salamanca, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Joao Moura (ovación y ovación)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y ovación)
Andy Cartagena (oreja y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Fidel Sanromán, número 46, 525 Kg, de nombre Violo: De salida EXCALIBUR (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Fidel Sanromán, número 10, 575 Kg: De salida ZAPATA (2 rejones de castigo); en banderillas FUSILERO (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres rosas y un rejón de muerte y descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, CHICUELO y DOMINGUIN

 
 
 

Buen son de salida el que sacó el segundo toro de la tarde, primero de Hermoso de Mendoza, que fue muy bien aprovechado por EXCALIBUR para torearlo y templarlo hasta colocarle los rejones de castigo. Lástima que tras este tercio, el toro se aquerencio en un burladero y le costó abandonarlo. CHENEL le ponía una y otra vez su cuerpo encima para encelarlo, pero el toro se arrancaba muy pocos metros y eso restaba vibración a la faena del castaño. Donde sí estuvo destacado fue en las banderillas, las dos primeras al sesgo y la última, tras una trabajada colocación del toro, fue en los medios. Después vino FOSFORO a poner la transmisión de la que el toro ya carecía y la puso, pero bien es cierto que dos no riñen si uno no quiere. Le faltó algo al tercio de banderillas y fue la emoción del toro. Con el rejón de muerte, Pablo estuvo certero, acertando a la primera en lo alto y obteniendo la primera oreja de la tarde.

Y calcado fue el comportamiento del quinto de la tarde, aunque en este caso, y tras el buen son demostrado de salida, Pablo decidió poner un solo rejón de castigo para aprovechar el buen galope. Pero su gozo en un pozo, porque cuando apareció con FUSILERO el toro ya estaba muy parado. Todo lo hizo Pablo y el caballo para conseguir transmitir algo a los tendidos, como luego sucedería con SILVETI, pero lo cierto es que a la faena le faltaba algo, le faltaba la emoción del toro. Ni tan siquiera con FOSFORO subió la temperatura salvo en los finales remates del “teléfono”. Para rubricar un bajo rejón de muerte y un descabello dieron al traste con las ilusiones de Pablo en esta feria salmantina.