FECHA 13 de Septiembre de 2005
LUGAR Plaza de toros de Aranda de Duero, Burgos, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (silencio y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Diego Ventura (dos orejas y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Victoriano del Río, número 34: De salida ZAPATA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y FUSILERO (1 banderilla); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Victoriano del Río, número 63: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres rosas, cortas a dos manos y un rejón de muerte, tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CHICUELO, EXCALIBUR y NATIVO

   
 

Espectacular el cambio sufrido por la Plaza de Toros de Aranda de Duero en los últimos años. Desde el año 2000 en que Pablo actuó en esta localidad por última vez, la plaza es otra. Esta ubicada en el mimo sitio y tengo mis dudas si la antigua se llegó a derruir y se construyó nueva o si se modernizó aquella. No obstante del recuerdo que tengo a lo que ahora existe en Aranda, el cambio es espectacular. Casi cubierta en su totalidad, solamente el centro del ruedo permanece abierto, posiblemente para colocarle la cubierta en los próximos años.

También el aspecto de los tendidos ha mejorado y hoy presentaba un lleno hasta la bandera.

El principal artífice de todo esto es el señor Victoriano del Río, hoy además ganadero de cinco de los seis toros que se lidiaron y que dieron juego variado.

El castaño que lidió Pablo en segundo lugar, fue un toro abanto, muy alto por delante y engallado y que embistió a los caballos, pero al que le faltó algo de continuidad parándose en la segunda parte del tercio de banderillas, sobre todo después de una caída siguiendo a CHENEL. Antes, en el primer tercio, lo lidió ZAPATA, aunque la verdad es que el toro hasta el primer rejón de castigo, apenas echó cuentas al caballo. Con el primer hierro, el astado salió enrabietado tras el caballo, pero fueron los primeros arreones, muy bien templados con la bandera y poco más. CHENEL lo enceló dos o tres veces con la cola y aprovechó los pocos galopes que el toro dio y eso sí, destacó en banderillas, todas ellas colocadas en los medios, viniendo de largo. Pablo siguió apostando fuerte y a lomos de FUSILERO volvió a encandilar al público con las piruetas y con una banderilla de poder a poder. A favor del toro podemos decir que siempre permaneció en los medios y eso favoreció también el espectáculo con FOSFORO, con el que colocó tres banderillas cortas en todo lo alto y acarició el testuz del toro desde el propio caballo. Para matar el toro se tapaba y tras dos pasadas en falso, Pablo metió la mano y el rejón en todo lo alto, descordó al toro. Una lástima porque a pesar de obtener una oreja, quedó una sensación agridulce por que la faena había sido para más.

El quinto fue un toro bravo de verdad que nunca se entregó. Esa bravura la aprovechó Pablo para tirar de repertorio y mostrar el potencial de una cuadra que aunque CHENEL ya había actuado, los demás no le fueron a la zaga. CURRO en el primer tercio es la elegancia hecha caballo. Va hacia el toro parece que a cámara lenta, el espera, lo vacía por su cuerpo y lo deja a punto para que, en este caso LABRIT, continúe con el toreo despacio, el toreo de verdad, aunque hoy desgraciadamente en los tendidos llegan más otros alardes. Dos banderillas colocó LABRIT y dio paso a SILVETI que también mostró su poderío físico ante un toro ya más calmado, pero siempre presto a embestir.

Luego vendría el ciclón FOSFORO y la rueda de rosas, antes de dar paso a un par de las cortas a dos manos. El rejonazo final perfecto y fulminante.