FECHA 9 de Octubre de 2005
LUGAR Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y oreja)
Daniel Cuevas (silencio y oreja)
Cayetano (oreja y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Murube, número 43, 494 Kg: De salida EXCALIBUR (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Murube, número 5, 535 Kg: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres rosas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

SILVETI, CHICUELO y DOMINGUIN

   
 

La última vez que Pablo Hermoso de Mendoza había actuado en la Feria del Pilar de Zaragoza fue en la temporada 1998. Desde entonces hasta esta temporada, los compromisos por tierras americanas habían impedido al navarro acudir a una plaza, que por otra parte, resultó el auténtico trampolín hacia el estrellato en su carrera.

Y volvió, y llenó, y triunfó. Casi nada la tarde que brindó ayer Hermoso de Mendoza en el coso de Pignatelli, con un público totalmente entregado y con un torero totalmente entregado. También hay que destacar la materia prima que envió Pepe Murube, que fueron dos toros con una gran calidad y fijeza.

Desde el mismo comienzo de la tarde, se vio que Pablo estaba muy dispuesto al triunfo y ya destacó sobremanera en la forma de parar las templadas embestidas del primer toro. EXCALIBUR parecía torear a cámara lenta, llevando al toro muy medido y muy metido y colocando dos perfectos rejones de castigo. Tras este tercio, el toro quedó perfecto para que CHENEL montara otro alboroto de los suyos....y lo hizo. Toda una exhibición de toreo de costado templado, de rematar los galopes con trincherazos por los adentros. Cambiando el galopar del toro con un cambio de dirección de su galopada. Llegaba una y otra vez a los terrenos del toro, lo burlaba con un toque cambiando de pitón y colocaba la banderilla en todo lo alto. Fueron cuatro, pero bien pudieron ser muchas más, porque toro y torero había. FÓSFORO colocó las banderillas cortas y parecía que se había contagiado de tanto temple, porque hoy lo hizo despacio, alejándose del toro en cada suerte y reuniéndose en los medios, mostrándose siempre su pecho al toro. También así ejecutó el rejonazo final que acabó con el buen toro de Murube sin puntilla y que provocó que fuese arrastrado sin sus dos orejas.

El cuarto tuvo un inicio más violento y CURRO tuvo que atemperarlo y templarlo. Lo hizo y lo consiguió, dejando al toro mucho más suave y menos brusco. Para ello, lo corrió en largo al principio, para luego en pequeños recortes sobre sí mismo, dar unas vueltas que por momentos parecía un baile de pareja por la proximidad de ambos animales. Se terminó de desengañar el toro ante la lidia despaciosa de LABRIT. Enceló al toro lo galopaba galleando con pequeños toques de grupa. Colocó las dos mejores banderillas de la tarde, llegando a donde casi ningún caballo llega, dando la ventaja al toro y colocándoselo a Pablo en el estribo. Desafortunadamente es un toreo muy caro, es un toreo para muy pocos, pero eso es el toreo, eso es la perfección a caballo. Con el buen regusto de LABRIT, Pablo dio entrada a otro veterano, FUSILERO, que armó la marimorena con las piruetas en la cara del murube y con unos muletazos usando la cola del equino, que hicieron al toro humillar la embestida. FUSUILERO protagonizó los momentos de más conexión con los tendidos de este toro y fue despedido con un a gran ovación, antes de que apareciera FÓSFORO, que de nuevo colocó las rosas, ahora también con tiempo entre ellas, pero más hacia tablas que en el primer toro. Con el rejonazo final toda la plaza se las prometía muy felices y pedían las dos orejas para el de Estella. Lástima que una vez más, hubiese un presidente con ganas de protagonismo y de ganarse la bronca de la feria y negara una segunda oreja pedida mayoritariamente.

A pesar de esta última circunstancia, Pablo puso un colofón excepcional a una temporada redonda, en la que se han cuajado varios caballos que debutaron el año anterior y que han formado una perfecta simbiosis en la cuadra de juventud y veteranía y en la que el navarro ha conseguido terminarla por primera vez en su carrera, como líder del escalafón de rejoneadores en cuanto a número de corridas y de trofeos.

Una circunstancia este que a decir verdad a Pablo le preocupa poco, pero que creemos tiene mucho valor, porque es difícil ser el que más torea, pero todavía es más difícil cuando esas sesenta y nueve actuaciones lo han sido en las plazas más importantes de España y Francia.