FECHA 2 de Octubre de 2005
LUGAR Plaza de toros de Zafra, Badajoz, España
ENTRADA Casi lleno
TOROS
RESEÑA Joao Moura (oreja y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y dos orejas y rabo)
Joao Moura hijo (dos orejas y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Los Espartales, número 5: De salida EXCALIBUR (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Los Espartales, número 41: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres rosas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

SILVETI, ZAPATA, CHICUELO y DOMINGUIN

   
 

Después de haber estado cuatro años sin actuar Hermoso de Mendoza en la Plaza de toros de Zafra, volvía en esta temporada con la responsabilidad de haber abierto siempre la puerta grande y de responder a la expectación levantada con su presencia.

Ante estas premisas Pablo estuvo a la altura y se entretuvo en obtener cuatro orejas y un rabo, si bien es cierto que no obtuvo el otro rabo, porque el rejón de muerte no entró hasta la bola, quedó medio, aunque de efectos fulminantes.

Fue sensacional el trasteo al segundo de la tarde, un gran toro de Los Espartales, que lidió una muy buena corrida. Desde que salió al ruedo EXCALIBUR y comenzó a templar el buen galope del astado, se empezó a notar un cierto aroma a triunfo en el ambiente. La plaza jaleaba cada templado muletazo con la cola o con la bandera del caballo negro. Los presagios de gran faena se confirmaron con la actuación de CHENEL que bordó una de sus espectaculares tardes. Remató los galopes de costado casi a cámara lenta. Las banderillas marcando los tiempos y clavando al estribo en todo lo alto. Y los galopes de costado más templados que nunca, con un caballo que se gustaba en todas y cada una de las suertes. La faena estaba redonda y parece como si FOSFORO lo intuyera y se arrimó como un “perro” para colocar las tres banderillas cortas, sin tiempos muertos. El rejón quedó arriba enterrado en algo más de la mitad de su longitud. Parecía que no caería el toro, pero comenzó a tambalearse y rodó espectacularmente.

El quinto de la tarde, no fue mal toro, pero fue el peor de la tarde. Atacó mucho de salida y apenas dejó lucirse al brillante CURRO, que tuvo que estar más eficaz que redondo en los envites. Además en un momento de la lidia el caballo resbaló quedando a merced del toro que lo golpeó, afortunadamente sin consecuencias. Quien sí estuvo redondo fue LABRIT que bordó dos banderillas en los mismos belfos del toro. Se nos antoja imposible colocar al toro más al estribo que lo que lo hace LABRIT. Si Pablo dejara caer la banderilla, seguramente se clavaría sola. Un prodigio de torería que dio paso a un espectacular FUSILERO que calentó los tendidos con las piruetas, pero que donde estuvo sembrado fue en los palos, esperando la arrancada del toro, tocando al pitón contrario y clavando en lo alto. Gran regreso de FUSILERO al coso donde hace cinco años estuvo a punto de perder la vida en una fuerte cornada cerca del corazón. Nueva rueda perfecta de rosas a lomos de FOSFORO y de nuevo Pablo que acierta de un rejonazo. La euforia se desborda y se le concede al navarro los máximos trofeos.

Al final caballeros y ganadero a hombros en una tarde en la que el público salió de la plaza toreando a caballo.