FECHA 21 de Julio de 2005
LUGAR Plaza de toros de Valencia, España
ENTRADA Tres cuartos
TOROS

RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y ovación)
Enrique Ponce (silencio y pitos)
Cayetano (ovación y ovación)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, de nombre Noble, 534 Kg, número 77. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (2 cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, de nombre Jubiloso, 547 Kg, número 16. De salida EXCALIBUR (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y para el último tercio NATIVO (dos cortas y dos rejones de muerte, a pie dos descabellos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

 

   
 

Regresaba Pablo Hermoso de Mendoza a la Plaza de Valencia tras tres años de ausencia y parece que los aficionados lo echaban de menos, porque la entrada ha sido hasta el momento la mejor de la feria y eso que ya han pasado algunas de las máximas figuras del escalafón actual.

En lo taurino el regreso no salió como nos hubiera gustado, porque si bien Pablo tuvo detalles de calidad en ambas faenas, lo cierto es que ninguna fue rematada completamente, entre otras cosas por el incierto comportamiento de uno toros excesivamente cambiantes. Además en descargo de Pablo, podemos decir que está un tanto mermado de condiciones debido a unos implantes bucales que se está colocando en estos días y que hacen que deba estar medicado y tomando antibióticos. En el ruedo de Valencia se podía apreciar como Pablo tenía la cara en la zona de los pómulos ligeramente inflamada.

En su primera intervención, Pablo a lomos de CURRO, tuvo de salida un toro que nada más pisar el albero, se fue al caballo. Con poco temple y mucha fuerza, el toro perseguía a CURRO y le costó pararse y quedarse colocado. Una vez parado Pablo le recetó el primer rejón de castigo y eso templó al toro, ahora ya era toreado por la bandera en redondo y haciéndole que humillase en la embestida. Pablo lo probó en dos o tres pasadas con la bandera, porque parecía que el toro tenía suavidad y podía quedarse con un solo rejón. Tras esta prueba, Pablo, con acierto decidió colocarle un segundo rejón de castigo.

Los mejores momentos de esta lidia llegarían a lomos de LABRIT que ejecutó dos quiebros en los mismos pitones del murube, con suavidad, con temple y sobre todo con mucha justeza. Después Pablo quiso lucir a SILVETI, pero al castaño le faltó toro. Solamente embestía a oleadas, pero con poca transmisión.

Las banderillas cortas las ejecutó sobre el reaparecido FOSFORO, que lo cierto es que acusó la inactividad. Mejor en la colocación de las banderillas, pero con el rejón de muerte lo vimos un tanto acelerado y eso perjudicó a Pablo a la hora de colocar la hoja de peral. Necesitó de un pinchazo y medio rejón que descordó al toro.

También en el quinto de la tarde, Pablo fue desconcertado por un toro que de salida y tras un arriesgado rejón de castigo a lomos de EXCALIBUR, parecía entregado y con la fuerza necesaria para lucir a CHENEL. Pero a medida que avanzó la lidia comprobamos que el toro se quedó excesivamente “crudo” y que el segundo rejón lo hubiese atemperado. Los primero momentos de CHENEL fueron los de más transmisión de toda la tarde. Agarró al toro debajo de la presidencia, y le dio una vuelta completa pegado a la cola. Grandes momentos que luego se veían complicados a la hora de la banderilla porque el toro no obedecía a los toques del castaño y apuraba mucho la salida de la suerte. Tras dos banderillas, Pablo optó por dar entrada a un caballo más veterano como CHICUELO y éste sí que pudo más con el toro en las suertes, aunque tampoco se quedó sin probar el testuz del bruto toro. Arriesgando mucho en las piruetas consiguió mantener la temperatura en los tendidos que había dejado CHENEL con su toreo lateral. Por fin llegó el último tercio y Pablo con NATIVO colocó dos buenas y expresivas banderillas cortas y agarró el rejón de muerte. La Puerta Grande estaba cerca y el rejón entró hasta la bola, pero un tanto contrario. Como el toro no dobló, Pablo colocó otro, ahora medio, pero en mejor sitio y ni por esas dobló el Bohórquez. Dos descabellos pie a tierra esfumaron cualquier posibilidad de triunfo.