FECHA 24 de Julio de 2005
LUGAR Plaza de toros de Tudela, Navarra, España
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y oreja)
Salvador Vega (oreja y silencio)
Eduardo Gallo (oreja y silencio)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Los Espartales, número 31. De salida ZAPATA (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y CHICUELO (1 banderilla); y para el último tercio DOMINGUIN (2 cortas y un rejón de muerte, a pie cuatro descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de Los Espartales, número 25; De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas LABRIT (2 banderillas) y SILVETI (2 banderillas); y para el último tercio DOMINGUIN (dos cortas y un rejón de muerte, a pie un descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

 

   
 

Cuesta comenzar a hablar de un inicio de tarde como el que tuvo Pablo en Tudela. Cuesta porque podemos decir que Pablo estuvo bien, incluso muy bien ante un muy buen toro de Los Espartales. Parado de forma muy positiva por el debutante ZAPATA que estuvo tranquilo, muy seguro en todo momento y muy bien en ambos rejones de castigo. Quien sí disfruto de la calidad del toro fue CHENEL. Llevó al toro cosido a la cola en galopes de costado hacia ambos lados del ruedo. Le colocó tres banderillas con el toro casi pegado a tablas y saliendo muy bien y limpiamente de la suerte, rematando todas ellas, y enganchando de nuevo al toro para cambiarlo de lugar y rematar los galopes con algún trincherazo. Para cambiar de estilo Pablo dio entrada a CHICUELO y tras una banderilla llegando de largo, el tordo ejecutó piruetas. Todo iba bien, pero no había comunión con el tendido. Colocó dos banderillas cortas a lomos de DOMINGUIN y puso al toro en suerte para enterrar el rejón de muerte hasta el mango, pero contrario. Como el toro no dobló, Pablo necesitó de cuatro golpes de descabello pie a tierra. Para finalizar silencio o mejor dicho, indiferencia, como en todo el toro.

En el cuarto, el de la merienda, Pablo tuvo que luchar contra el bocata y con un toro, con menos movilidad que el primero, pero no exento de calidad. Comenzó la labor a lomos de CURRO que tuvo que pechar con los peores y más distraídos momentos del murubeño. Con oficio y tenacidad lo metió en el cesto, en este caso, la bandera, y consiguió que se quedara con buena embestida para banderillas. Aquí, LABRIT dibujó dos banderillas dignas de un curso de tauromaquia a caballo. Es imposible dejar a un toro llegar tan cerca, es imposible pisar los terrenos que pisa LABRIT y salir como si tal cosa. Hubo momentos en que consiguió que el público se olvidara del bocata. Como también lo consiguió SILVETI con su toreo variado. Toreo frontal y toreo de costado, banderillas al sesgo y mucha presencia en el ruedo. Volvió a acoplarse muy bien Pablo con DOMINGUIN en las banderillas cortas y en el rejón de muerte final, que también colocó hasta la bola. Parecía que el toro rodaría sin puntilla, pero se amorcilló y necesitó de un golpe de descabello.