FECHA 23 de Enero de 2005
LUGAR Plaza de toros La Luz de León, Guanajuato, México
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y dos orejas y rabo)
Manolo Arruza (silenció y ovación)
Rafael Ortega (ovación y palmas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Begoña, número 149, de nombre REENCUENTRO, 488 Kg. De salida TUAREG (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y FUSILERO (2 banderillas); y para el último tercio TOSCANO (3 cortas y 1 rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Begoña, número 245, de nombre INCANZABLE,Kg. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHICUELO (3 banderillas) y CAMPO GRANDE (1 banderilla); y para el último tercio FOSFORO (2 rosas, 2 pares de banderillas a dos manos y 1 rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

SAMURAI

   
 

Tarde cumbre la que tuvo Pablo Hermoso de Mendoza este domingo en el coso leonés de La Luz, brillando a plenitud con su incomparable concepto taurino, erigiéndose como el triunfador absoluto del festejo al sumar cuatro orejas y un rabo, saliendo en solitario a hombros por la Puerta Grande de la plaza guanajuatense.

Abriendo plaza el navarro convirtió el frío habitual de la asistencia que apenas se va acomodando en un calor progresivo que alcanzó altos niveles de ebullición. TUAREG paró impecablemente de salida al sardo de Begoña, acortándole los terrenos mientras se doblaba con él toreándolo en círculos. El toro tuvo motor y embestía con claridad, aunque carecía de transmisión y paulatinamente se fue rajando. Así que Pablo, entendiéndolo a la perfección le dio la lidia y los terrenos que necesitaba, primero con CHENEL que ahora sí pudo lucir su torería, cabalgando templadamente de costado, citando y quebrando con mucha verdad y rematando las suertes con autoridad de figura. FUSILERO le siguió y brilló en las dos banderillas en las que participó, aprovechando en sus piruetas el viaje que hacia el toro hacia la querencia, pegándolas muy ceñidas. TOSCANO proyectó ser ya todo un veterano, rodando con valentía en la cara de un ya rajado oponente mientras su jinete adornaba el morrillo con tres cortas, preparando el terreno para posteriormente en la suerte suprema cobrar un rejonazo en buen sitio, suficiente para hacer doblar al sardo y dejar en manos de su matador las dos primeras orejas de la tarde.

El colorado que hizo las veces de cuarto de la tarde ofreció condiciones muy distintas, un toro descastados y huidizo que no hacía albergar esperanzad de éxito. Pero el coloso español se las arregló para inventarse por completo una faena y terminar cortándole los máximos trofeos. CURRO comenzó a enseñarle el camino de embestir, debiendo porfiar para hacerse con la atención del colorado en tanto que Hermoso de Mendoza le hacía sangre con dos rejones en todo lo alto. CHICUELO no solo acabó de enseñarle a embestir, sino que puso en el ruedo la alegría que no tenía el burel, desengañándolo y haciéndolo que terminase por entregarse, quedando listo para que CAMPO GRANDE provocara espontáneos “olés” en la galería al realizar su toreo de caras y aprovechar lo último que le quedaba dentro al de Begoña. Todavía FOSFORO tuvo oportunidad de sublimarse en las rosas y muy especialmente en los dos pares de banderillas a dos manos, en momentos en que el toro parecía ya no dar un paso más. Toda esta entrega se vio coronada con un extraordinario rejón de muerte hasta la empuñadura, perfecto tanto en ejecución como en colocación, que acabó espectacularmente con la vida del burel, ratificando un triunfo ganado a ley con la entrega absoluta del caballista español.