FECHA 21 de Agosto de 2005
LUGAR Plaza de toros La Malagueta, Málaga, España
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA Luis Domecq (ovación y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Diego Ventura (vuelta tras aviso y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Viuda de Flores Tassara, número 29, 670 Kg,: De salida CURRO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte tras pinchazo y un descabello).

Segundo toro de la Ganadería de Viuda de Flores Tassara, número 16, 641 Kg: De salida ZAPATA (2 rejones de castigo); en banderillas FUSILERO (1 banderilla) y MONTERREY (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (3 rosas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

LABRIT, SILVETI, CHICUELO y DOMINGUIN

   
 

Pablo Hermoso de Mendoza volvió a ser protagonista principal en la Plaza de Toros de La Malagueta de Málaga de una nueva página histórica de la tauromaquia. Por primera vez en la historia de esta plaza, se colocó el cartel de “NO HAY BILLETES” en una corrida completa de rejones. Una buena noticia para un festejo que de cuatro años a esta parte, ha visto subir el número de espectadores de forma importante. Y parte de este éxito debemos atribuírselo al centauro navarro, ya que son dos los festejos de rejones que se celebran en esta feria y en el anterior, apenas hubo media plaza.

Luego en lo taurino también fue protagonista, con dos faenas de distinto estilo, pero ambas toreras y llegando mucho al tendido y sobre todo en la segunda, muy por encima de su enemigo. Consiguió volver a salir por tercer año consecutivo a hombros en la Feria de Málaga y al igual que el año pasado, con menos trofeos de los que por méritos le correspondían.

El primer toro que tocó en suerte a Hermoso de Mendoza, tenía 670 kilos, que se dice pronto. Salió de chiqueros y la exclamación de admiración del respetable no se hizo esperar. No obstante eran 670 kilos de nobleza y buena embestida y pronto lo midió Pablo con perfectos recortes en círculos a lomos de CURRO. Sensacional el caballo parando a un toro que era más alto que él y al que colocó un rejón de castigo, sin ventajas y cuarteando a la perfección. Con otro rejón de castigo en la mano, Pablo tentó la embestida del toro y como le gustó, decidió no colocarlo. Luego sombrero en mano decidió dar tres derechazos, jaleados con “olés” desde el tendido. Naturalmente a un toro así, CHENEL lo toreó como quiso. El gran momento por el que atraviesa el hijo de Gallo, quedó plasmado en una plaza que se le entregó desde el primer galope templando al toro con la cola, rematado con trincherazo y colocando al toro para la primera banderilla. Eso se repitió una y otra vez, ante un público que se levantaba una y otra vez de los asientos, aplaudiendo lo que veían. La última banderilla la colocó recibiendo, esto es con el caballo parado, dejando llegar al toro a sus terrenos y quebrando en el último instante. Pablo emocionado abrazó el cuello de CHENEL cuando se retiraban a buscar a FOSFORO. Y si CHENEL da espectáculo, desde luego que FOSFORO no le va a la zaga. Desde que sale, transmite chispa, vibración y agresividad hacia el toro, al que miraba para arriba, pero ante el que nunca se arrugó y se arrimó para que su jinete sólo dejara las cortas en el morrillo, eso sí, sin solución de continuidad, una detrás de otra.

Con el primer rejón de muerte Pablo se precipitó y pinchó, pero acertó con el segundo que aunque entró hasta el mango, necesitó de un golpe de descabello. Lástima porque la faena había sido, por lo menos de dos orejas y el premio final quedó reducido a una.

Más complicada resultó la lidia del quinto de la tarde. Otro toro con muchos kilos y con menos calidad que su primero. Continuamente buscaba la huída de los caballos y miraba a todos los lugares, menos a los equinos. NO obstante, Pablo le dio la lidia perfecta, primero a lomos de ZAPATA, para recetarle los dos rejones de castigo y conseguir aprovechar sus embestidas toreándolo con la bandera. En banderillas FUSILERO le colocó el primer palo, en corto, porque en el momento que el astado se separaba del caballo, huía. FUSILERO se separó lo justo, atacó y dejó la banderilla, para luego, aprovechando la querencia dar media vuelta al ruedo ejecutando piruetas. Fueron cinco o seis piruetas ajustadas y muy del gusto del público malagueño. En vista del juego que daba el toro, Pablo se fue por MONTERREY, que aprovechó las huidas del toro, para cruzarse en ellas y tapar esas salida. Brillante y torero el caballo se pasaba una y otra vez los pitones del toro por toda su anatomía, sin que el toro le rozase e intercalando la colocación de las banderillas. La faena se había venido arriba y Pablo exprimía a un toro que en cualquier otras manos se hubiese desechado. El último tercio de nuevo corrió a cargo de FOSFORO con tres rosas en los medios, rápidas para evitar la huída del toro y acabó de convencer al público con un gran par de banderillas cortas a dos manos. En esta ocasión sí que el rejón de muerte fue certero y las dos orejas de justicia.