FECHA 25 de Agosto de 2005
LUGAR Plaza de toros de Almería, España
ENTRADA Casi lleno
TOROS

RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Ruiz Manuel (ovación y pitos)
Sebastián Castella (ovación y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez, número 38, 554 Kg,: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas MONTERREY (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez, número 1, 563 Kg: De salida EXCALIBUR (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (3 rosas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

FUSILERO, LABRIT, SILVETI, CHICUELO y DOMINGUIN

   
 

La mejor entrada en lo que va de feria se registró en la plaza de Almería con la presencia del rejoneador de Estella, Pablo Hermoso de Mendoza. Todo ello a pesar de la caída del cartel de Enrique Ponce, cogido recientemente en El Puerto de Santa María y que dio entrada al francés Sebastián Castella y con ello la posibilidad de devolución de entradas. No sólo no hubo devolución, sino que el coso casi se llenó en su totalidad, superando las entradas obtenidas hasta el día de hoy en esta feria.

Pablo debía lidiar dos toros de Los Espartales, pero el cierre de varias zonas afectadas por la lengua azul va a hacer cambiar muchos de los toros programados por otros de zona limpia. En el festejo de Almería, los sustitutos fueron de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez.

El que abrió plaza resultó difícil de encelar en las primeras acometidas. El toro barbeaba las tablas y hacía de esos terrenos sus dominios, mientras Pablo con CURRO trataba de interesarlo desde el tercio. Cuando el toro se percataba del caballo, acudía en una sosa embestida y volvía a las tablas manseando. En una de esas salidas, Pablo acertó a colocarle el primer rejón de castigo, que tampoco cambió la actitud del astado. El segundo rejón lo colocó al sesgo y fue perfecto de elaboración. El caballo citó, se fue abriendo y aprovechó la corta embestida para que Pablo clavara al estribo. Pocos caballos de salida “tragan” con semejante situación.

En vista de la escasa colaboración, Pablo dio salida a MONTERREY, caballo “especialista” en los toros que se quedan en tablas. Y lo cierto es que el caballo luso-mexicano volvió a estar muy por encima de un toro al que aprovechó al máximo en su querencia por esos terrenos. Se permitió llevarlo templado en el estribo, toreado con la cola y aunque los galopes no eran muy largo, sí que puso la emoción que el burel no tenía y consiguió que los tendidos se divirtieran.

Posteriormente FOSFORO continuó echándose la tarde encima y aprovechó la salida al tercio del de Sánchez y Sánchez para colocar las banderillas cortas, la tercera de ellas ya sin apenas espacio entre toro y tablas. Con la ayuda de los auxiliadores, se colocó al toro en los medios donde Pablo entró a matar y pinchó en una ocasión, si bien al segundo intento atacó en corto, lo vio claro y colocó el rejón de muerte en todo lo alto y perfecto de ejecución y de resultado. Una oreja ganada a ley, ante un toro que no dio una sola facilidad al navarro.

El cuarto fue de juego muy distinto. Salió codicioso y galopando de los chiqueros, pero muy brusco, sin temple.No obstante era más bravo que su hermano. EXCALIBUR lo galopó de salida, consintiéndole mucho, incluso demasiado en algunos pasajes lo que le ocasionó un alcance, sin consecuencias. Colocó dos rejones de castigo, de muy buena ejecución el segundo. Luego vino el espectáculo CHENEL. Aunque brusco, sí que acometía cuando se le requería y esa cualidad del toro, CHENEL la exprimióal máximo, llevando una y otra vez al toro embebido en su cola o en el estribo. Cuatro banderillas, de cuatro intentos, sin tiempos muertos entre éstas y los enlaces a dos pistas. Otra gran tarde del dúo Pablo-CHENEL y otra gran tarde del otro dúo del verano, Pablo-FOSFORO. Las tres rosas las colocó en los medios, sin aprovechar una sola ventaja ni en estas, ni en los desplantes del “teléfono” posteriores. También colocó el rejón de muerte en los medios y como el toro cayó, las dos orejas no se hicieron esperar.