FECHA 10 de Abril de 2005
LUGAR Plaza de toros de Illumbe en San Sebastián, Guipuzcoa, España
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y silencio)
Francisco Rivera Ordóñez (silencio y pitos)
Eduardo Gallo (ovación y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Carmen Lorenzo, número 55, 531 kilos: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas FUSILERO (3 banderillas) y MONTERREY (1 banderilla); y para el último tercio TOSCANO (3 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Carmen Lorenzo, número 44, 581 kilos: De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas) y CHICUELO (1 banderilla); y para el último tercio CHAPULIN (2 rosas y un rejón de muerte tras dos pinchazos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

ROBLES

   
 

La tarde en lo climatológico invitaba a todo, menos a acudir a ver la corrida de toros. Agua, viento, e incluso nieve en los alrededores de San Sebastián hicieron que el público se pensara la asistencia al festejo. No obstante casi de completó media plaza, que se puede considerar una buena entrada dadas las circunstancias. Naturalmente el festejo se pudo dar sin incidencias debido a la magnífica cubierta del coso donostiarra, pero obviamente salir de casa y desplazarte con este tiempo, es más complicado.

En cuanto a la labor de Pablo, podemos decir que estuvo bien en su primero, con una labor de más a menos, dado que el toro tuvo un comportamiento así: de más a menos.

Salió de chiqueros con un tremendo ímpetu, galopando como un poseso tras la grupa de CURRO al que incluso puso en apuros en dos ocasiones. Illumbe para el caballo, hoy tenía dos problemas: primero el piso, excesivamente duro en su parte baja, que siempre provoca algún tropezón de los caballos (hoy sin ir más lejos CURRO estuvo a punto de caer en la cara del toro) y segundo el frío que hacía que los caballos aparecieran en el ruedo fríos de riñones y como encogidos. Si a esto sumamos la fuerza con la que salió el primer Capea, entenderemos los apuros en el primer tercio. Superada esa primera carrera, Pablo consiguió templar la embestida del toro y colocar dos rejones de castigo en lo alto, cambiando así la actitud del toro que pasó a tener un galope más “templable”. Lo mejor de esta lidia correría a lomos de FUSILERO que exprimió a tope ese temple, galleando con la cola en ligeros toques derecha-izquierda, llevando al toro por la los terrenos que Pablo pedía y todo con suavidad, sin un solo toque y una sola brusquedad. Efectuó varias series de piruetas ajustadas y provocó los mementos de más emoción de la faena. Terminó FUSILERO su labor galopando de costado con el toro embebido en su blanca cola. Fuerte ovación para el caballo tordo que recordemos hace pocos años sufrió un percance en esta plaza que a punto estuvo de costarle la vida. A continuación Pablo apareció con MONTERREY, cambiando de registro y de forma de torear. Ahora intentaba encelar al toro frontalmente, dando la cara y el pecho en giros sobre él. Pero el toro ya se había desengañado, se había agotado y la faena descendió de intensidad. Pablo lo entendió y tras una banderilla con MONTERREY se fue por TOSCANO para colocar tres banderillas cortas, efectuar desplantes “telefónicos” y volver a calentar la tarde. Lástima que el rejón se fuera bajo y el navarro quedara sin premio, a pesar de que hubo fuerte petición.

El segundo toro fue un buen toro, si bien los más complicado fue darle continuidad de salida. SAMURAI lo consiguió, lo metió en la canasta y lo dejó en condiciones para que CHENEL volviera a deleitar al público con un toreo, que en este caballo más parece un juego que un riesgo. Parece como si el caballo disfrutara burlando a su oponente. Se va de largo, se arranca en corto, lo lleva cosido a la cola y cuando parece que lo alcanza, da un pequeño impulso y se escapa, remata los galopes de costado con pasadas inverosímiles por los adentros. Hoy en Illumbe bordó una tarea en banderillas, casi perfecta. Todo de verdad y sin tomarse una sola ventaja. Se lo dejó muy difícil a CHICUELO que tiró de repertorio y veteranía para mantener el nivel en los tendidos. Terminó la labor Pablo montando al joven CHAPULIN que colocó dos rosas muy bien, llevando muy cerca, pero fallaron con el rejón de muerte. Dos pinchazos y medio rejón fueron suficiente para terminar con el toro, pero no para puntuar en el marcador de orejas.