FECHA 5 de Septiembre de 2004
LUGAR Plaza de toros de Santoña, Cantabria, España
ENTRADA Tres cuartos
TOROS
RESEÑA Leonardo Hernández (oreja y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Sergio Galán (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Castilblanco, número 56: De salida SULTAN (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Castilblanco, número 59: De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas RANCHERO (3 banderillas) y CHICUELO (1 banderilla); y FOSFORO (tres rosas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte y descabello).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CURRO, NATIVO, CHAPULIN y JAVITO

   
 

La tarde amenazaba lluvia desde una hora antes del festejo y la lluvia se hacía presente en las zonas cercanas a Santoña. Eso resto mucho público en los tendidos y confirmó los malos augurios meteorológicos con una gran tromba de agua durante el sexto de la tarde.

Pablo desplazó a Santoña a varios caballos nuevos, también de su hierro e hijos de sus caballos figuras. De ellos solamente actuó el más “veterano”, SULTAN, que paró al primer toro. El caballo anduvo sobrado parando al toro y sólo desentonó la colocación de ambos rejones de castigo que no cayeron en todo lo alto. Quizás la preocupación por como resolvería el asunto SULTAN hizo que Pablo fuese poco certero en la colocación de los rejones. No obstante el navarro y CHENEL, sí que levantaron la tarde con una nueva actuación de maestro del joven caballo. El toro no se movía mucho, pese a que no estaba castigado y eso restó emoción al galope de costado, pero ese defecto lo subsanó con una tremenda emoción en la ejecución de las cuatro banderillas, sobre todo la que colocó en los medios, con el caballo inmóvil, esperando al toro y toreándolo de pecho a grupa. Fue el detalle de la tarde. Luego FOSFORO eficaz y vibrante como siempre colaboró para que Pablo dejara en lo alto las tres banderillas cortas y un rejón de muerte bajo, pero definitivo. Una oreja que paseo junto con un enorme bonito, pescado típico de la ciudad y de esta zona cántabra.

En el segundo toro, también debemos destacar por encima de todo, el tercio de banderillas montando a RANCHERO, el hijo de CAGANCHO, que va a más día a día, y que hoy colocó tres banderillas llenas de verdad y pureza. Además se permitió el lujo de lidiar al toro entre banderilla y banderilla y colocarlo, llevándolo templado en el estribo, donde el jinete deseaba. Todo esto efectuado a un toro que no era precisamente un toro colaborador. Llevó el peso de la lidia y fue el artífice de que al final Pablo paseara el doble trofeo.

Al final, al igual que el otro día en Ejea de los Caballeros, no hubo puerta grande por culpa de la lluvia, aunque sí que Pablo, volvió a marcar distancias, en toreo y en el marcador.