FECHA 10 de Septiembre de 2004
LUGAR Plaza de toros de Pozuelo de Alarcón, Madrid, España
ENTRADA Casi lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y dos orejas)
Francisco Rivera Ordóñez (dos orejas y palmas)
César Jiménez (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Esteban Isidro, número 20, 523 Kg, de nombre Lampero. De salida SULTAN (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte tras pinchazo y un descabello pie a tierra).

Segundo toro de la Ganadería de Esteban Isidro, número 18, 518 Kg, de nombre Liante: De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas RANCHERO (4 banderillas); y FOSFORO (dos rosas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CURRO, NATIVO, CHICUELO y CAMPOGRANDE

   
 

Era la primera vez que Pablo lidiaba toros de la ganadería de Esteban Isidro y la verdad es que estos dos primeros ejemplares, no han dado un buen juego para el toreo a caballo. Más bien diremos que han dado un juego malo, aunque distinto uno del otro. En algo sí coincidieron y fue en el gusto que tenían por las tablas. Pero mientras el primero embestía violento y sin temple al hilo de las tablas, el segundo se quedó pegado a ellas y renunciaba a los caballos, haciendo absolutamente todo el rejoneador de Estella para arrancarle dos orejas.

Como hemos dicho el primer toro era un toro brusco, violento tras los primeros galopes de SULTAN al que incluso enganchó la pata en un lance sin consecuencias. Tras los dos rejones de castigo, el toro cambió su actitud y se refugió a la defensiva en tablas. Cuando CHENEL lo citaba para el galope de costado, el toro salía con violencia, sin temple y el galope de costado era imposible. En banderillas venía con tanta violencia que la precisión por parte de Pablo a la hora de clavar, era también imposible. Fue una faena corta ante un toro más complicado de lo que podía parecer.

El segundo, salió de chiqueros igual que su hermano, con codicia al enfrentarse a SAMURAI, que lo castigó perfectamente con dos rejones en lo alto. Cuando Pablo apareció con RANCHERO, el toro ya había tomado, al igual que su hermano, el calor de las tablas. Cuatro banderillas, todas al sesgo, tuvo que colocar el joven caballo, y salvo en la primera, las otras tres las supero con muy buena nota. Más complicado todavía era la colocación de las rosas, pero Pablo y FOSFORO tienen recursos para todo. Se colocaron frente al toro, al sesgo, y así colocaron la primera rosa, y sin dar respiro al toro, cuando volvía a su querencia, aprovecharon el impulso y colocaron la segunda por los adentros. Fue el momento de más conexión con los tendidos, así como el buen par a dos manos que de banderillas cortas colocó a continuación.