FECHA 23 de Septiembre de 2004
LUGAR Plaza de toros "La Ribera" de Logroño, La Rioja, España
ENTRADA No hay billetes
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (palmas y dos orejas)
Miguel Abellán (vuelta y pitos)
Sebastián Castella (2 orejas y silencio)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Murube, número 37, 556 kg: De salida CURRO (1 rejón de castigo).

Primer toro bis, de la Ganadería de Los Espartales, número 10, 501 Kg: De salida CURRO (3 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas, dos rejones de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Murube, número 4, 582 Kg: De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y CAMPOGRANDE (2 banderillas); y FOSFORO (dos rosas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CHICUELO, RANCHERO y NATIVO

   
 

Por primera vez en la Feria se colocaba el cartel de No hay billetes en las taquillas de la moderna Plaza La Ribera de Logroño. La proximidad de esta localidad con Navarra y la buena temporada que Pablo está llevando a cabo, motivaron el espectacular lleno y el gran ambiente.

No obstante, nada bien comenzaba la tarde para Pablo Hermoso de Mendoza cuando la presidencia devolvía, sin motivo aparente, salvo cierta mansedumbre, a su primer toro de la ganadería de Murube a los corrales, tras un pinchazo con el primer rejón de castigo.

Salió un sobrero de Los Espartales, incierto, manseando y que nunca colaboró con el navarro, que todo hay que decirlo, tampoco tuvo una buena actuación en este primero. Tras un tercio de salida bastante irregular, lo más brillante ocurrió con CHENEL, aunque sin alcanzar el nivel de las últimas tardes, en gran medida por el poco lucimiento del toro. Embestía en cortas galopadas y cuando CHENEL lo comprometía mucho, pero en el momento que se habría el espacio entre ambos, el toro se paraba. Lo más emocionantes la ejecución de las banderillas, donde el caballo daba las ventajas al toro. También hubo emoción en las banderillas cortas y parecía que la faena se venía arriba, pero con el de muerte se estropeó todo. El mal tercio de salida pasó factura, y el toro llegó al último tercio muy fuerte, dificultando la ejecución de los rejones de muerte, y haciendo que en ese segundo intento el toro quedara descordado.

Pero en los peores momentos es cuando hay que sobreponerse y cuando las figuras deben demostrar lo que tienen dentro. Y Pablo, en Logroño, lo demostró, ante un cuarto toro que salió abanto y sin fijeza en SAMURAI. Le costó mucho encelarlo y que se fijara en el caballo, pero a puro tesón lo metió en la muleta de la bandera y lo dejó con un buen son para que Pablo, volviera a repetir a CHENEL, casi inédito en el primero, y comenzar una faena de auténtico alboroto. No fueron galopadas largas, porque el toro se desengañaba y no embestía con continuidad. No obstante tenía más emoción que el anterior y lo aprovechó CHENEL, sobre todo para pegar uno de sus habituales trincherazos por los adentros, en los que no nos explicamos como el toro no llegó a tocar al castaño. Pero lo mejor, la verdadera locura en los tendidos, la protagonizaría un caballo que ya el año pasado armó un lío aquí en Logroño: CAMPOGRANDE. Superó todo lo superable, se metió en unos terrenos de los que nadie se explica como puede salir indemne. Giró una y otra vez entre los pitones, metiendo su cara entre ellos y amenazando con morder el testuz del Murube. Incluso hubo momentos en los que se quedó parado, a escasos centímetros en unos desplantes que nunca habíamos visto en el toreo a caballo. En Logroño pudimos asistir a los mejores momentos de este caballo desde que Pablo lo saca a una plaza de toros. Con Pablo más centrado y más tranquilo que el primero, parece que también esa tranquilidad se la transmitió a FOSFORO que colocó dos rosas en lo alto del morrillo. Después colocó al toro en los medios, se fue a tablas y desde allí se enfrentó al toro para colocarle dos banderillas cortas a dos manos. Esta vez el rejón de muerte fue como tiene que ser, letal e instantáneo y la alegría se desbordó. Incluso hubo leve petición de rabo.

   
 
 

LA RIOJA
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Por Juan Cruz Gastón

UN MONSTRUO A CABALLO

Dos puertas grandes, casi nada. Primer cartel de “no hay billetes para la corrida de hoy”, de ayer. Pablo Hermoso de Mendoza llenó el coso de La Ribera…………..

Lo de puerta grande es pura metáfora, porque en la plaza de toros logroñesa no hay puerta grande, sino dos rampas por las que salen los toreros, a pie o aupados a hombros. Así salieron el torero a caballo, Pablo Hermoso de Mendoza y Sebastián Castella. Cambió radicalmente el panorama, lo que ayudará olvidar el mal trago del día anterior.

Abrió plaza el estellés con un toro de Murube que fue devuelto alos corrales por tener síntomas de enfermedad. No hubo dudas en el palco. El sobrero, de Los Espartales, no fue un buen toro para bordar el toreo al que nos tiene acostumbrados no ya el mejor torero acaballo de muchas décadas, sino el mejor de todos los tiempos. Estuvo bien Pablo, pero lo descordó al segundo rejonazo y la cosa quedó en silencio. El corrido en cuarto lugar tuvo otro son, a pesar que “despertó” después del primer rejón de castigo. A partir de ese momento hubo una sintonía perfecta entre toro, caballos y caballero. Cómo toreó Pablo, cómo templó, cómo clavó. Lo de torear no es en sentido metafórico, fue real. Verónicas con la grupa del caballo, derechazos y naturales repetidos en perfecta simbiosis entre toro y caballo, manejado con justeza, con valentía, con torería. No se me ocurren adjetivos para calificar justamente el toreo de Pablo Hermoso de Mendoza. Con decir que estuvo sembrao queda dicho todo. Alardes en los quiebros en banderillas, un par a dos manos, de las cortas, sensacional. Cabriolas para provocar las arrancadas del morlaco, alardes haciendo repetidamente el teléfono, justeza, arte, majestuosidad con ese gran caballo-torero que se llama Campogrande, sin desmerecer ni a Chenel o a Fósforo y a Samuray. Que cuadra, que doma y monta. Grandiosa la labor de Pablo Hermoso de Mendoza. Gran torero a caballo.

LA RIOJA
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Por Pablo G. Mancha

TEMPLADO Y UNICO

PABLO HERMOSO DE MENDOZA DIJO QUE LA DE AYER FUE LA FAENA MAS IMPORTANTE DE SU HISTORIA EN LA PLAZA DE LOGROÑO: “ME HE SENTIDO AL MAXIMO”

Pablo Hermoso de Mendoza no podía ocultar su emoción: “Ha sido una tarde maravillosa porque me he sentido en Logroño, he disfrutado al máximo y la afición creo que también”, resumía el jinete estellés tras cortar las dos orejas que le valieron a la postre salir por la puerta junto al francés Sebastián Castella en la tarde más triunfal de la nueva plaza de toros de “La Ribera”, que ayer registró el tercer lleno consecutivo con el navarro en cartel.

Pablo Hermoso de Mendoza habló de su labor con el murube de las dos orejas: “Creo que ha habido unos momentos, sobre todo a mitad de la faena en los que ha existido torería, profundidad y algo que me encanta conseguir como torero, ya que es imposible llevar los pitones más cerca del caballo y más cerca, sobre todo, de sus pechos. Además, lo he logrado sin ningún tropezón y con una limpieza tremenda”. Reconoció, incluso, que por momentos se había emborrachado ante la cara de ese toro de Murube: “Estaba tan feliz toreandolo, que ha habido un momento que pensaba que me ibaa quedar sin toro, pero he querido seguir con él.De hecho, ni yo mismo tenía esperanzas en que el toro iba a ser tan bueno, pero luego se ha ido calentando y metiéndose en la faena. Sobre todo, a partir del segundo caballo, donde ha roto a embestir con una claridad tan maravillosa que me ha permitido hacer lo que más que gusta, torear a caballo”.

Pablo Hermoso de Mendoza confesó que lo que les había comentado a sus apoderados antes de la corrida: “Esta tarde era una de las de más tensión de la temporada. De hecho, como anécdota puedo comentar que me han empezado a hablar mis apoderados y les he tenido que decir que me dejen porque necesitaba concentrarme, ya que para mí Logroño significa muchísimo. La verdad es que en esta ciudad me siento como en mi tierra y estoy entre los míos. Además es increíble ver la plaza a tope de gente y todo lo que esperan de uno. No sé, son un cúmulo de sensaciones maravillosas que merecen la pena ser vividas”.

EL PAIS
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Por Pablo G. Mancha

PABLO HERMOSO DE MENDOZA, EL EXTRATERRESTRE

Pablo Hermoso de Mendoza es un extraterrestre que ha aterrizado por ventura en el planeta de los toros, ahora convertido en un planetoide –acaso un vulgar satélite- donde habitan tipos tocados de castoreño………………………..

La plaza, la misma plaza que se había rendido ante el despliegue de Pablo Hermoso…………

Despliegue de técnica

Pero la tarde fue de Pablo Hermoso de Mendoza, que cuajó al cuarto en una faena increíble y en la que rozó momentos inauditos. Hermoso no es de este mundo, y sus caballos, definitivamente, tampoco. Con el sobrero realizó un despliegue de técnica. Sin embargo con el de su apoteosis, el estellés toreó a caballo con una profundidad insólita, con sobrenatural gallardía.

Es difícil describir la forma en la que Pablo Hermoso de Mendoza convierte a sus caballos en verdaderos engaños vivientes, cómo consiente las embestidas de los toros para dejarse rozar las cabalgaduras, a la vez que los equinos entrometen el hocico casi en el cuello ofreciéndose de frente, poniendo –no es ninguna exageración- cara de torero, y no en cabriolas y piruetas, sino en verdaderos muletazos ligados y por derecho. Aquello no es rejoneo, aquello era el toreo mismo.

Pablo Hermoso se rebosó y emborrachó a una para que asistía atónita ante dicha revelación. Logroño ayer parecía abducido por este galáctico de los toros.

ABC
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Por EFE

HERMOSO DE MENDOZA Y CASTELLA SE ENCUENTRAN EN LA PUERTA GRANDE

Dos salida a hombros hubo: el rejoneador Hermoso de Mendoza y el matador Sebastián Castella, con dos orejas cada uno, autores de sendas faenas valoradas entre otras cosas importantes por el arrojo.

Se lidiaron un toro para rejones de Los Espartales, en primer lugar como sobrero, y otro más de Murube, titular, los dos mansos, terminaron yendo a más. En lidia ordinaria cuatro de Montalvo, muy bien presentados y, aunque algunos flojearon llevando incluso un duro castigo en varas, los cuatro embistieron con clase. Hermoso: pinchazo hondo y medio rejón que descordó (silencio) y rejón (dos orejas)…………..

Hermoso sigue siendo una de las pocas excepciones que tiene la Fiesta. Porque no dejan de sorprender llenazos como el de ayer, al conjuro sólo de su nombre. El rejón con que mató al cuarto acabó con dos orejas tras apoteosis.

DIARIO DE NAVARRA
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Por Barquerito

HERMOSO Y CASTELLA, UN DELIRIO

Fue una corrida mixta y mezclada. Dos partes. Una despuntada para rejones y otra afilada hasta el infinito. Las dos partes se rozaron por la tangente sólo a última hora, cuando Sebastián Castella sacó a Hermoso de Mendoza al ruedo para brindarle la muerte del sexto. Con la muleta plegada en la izquierda y la montera en la diestra Castella vació el viaje del toro con un muletazo cambiado. Y cuando el toro repitió, lo vació con otro. Y cuando al fin se llevaron al toro a otra tierra, Castella volvió asacar a Hermoso y siguió el brindis. Hay que tener témpanos por las venas para hacer eso. Los dos del brindis se fundieron en un abrazo. Pablo se había recreado en banderillas con el segundo de los dos toros.

Las faenas a caballo tienen raras fronteras. Esta última arrancó en serio y a fondo cuando Hermoso apareció con el tordo Campogrande, magistral caballo que pisa unos terrenos que probablemente no ha pisado antes ningún caballo de rejones. ¿Ni Cagancho?. Ni Cagancho. Como Hermoso y el tordo se metieron tan sin reservas y tan despacio en ese sitio donde tanto riesgo se corre, la gente se puso algo así como a doscientos por hora. De pie. A bramar. Ya no se oía ni la música. El estruendo doble de las plazas cubiertas. En pleno fragor de la ola, Hermoso cambió de caballo con su proverbial rapidez, porque él sabe hacer despacio lo que se ve y deprisa lo que no, y ya estaba otra vez encima del toro, con otro tordo llamado Nativo, las cortas y una rosa de dos pétalos y hasta un par a dos manos. Todo en el mismo sitio, sin mover al toro, que quería a pesar de todo atacar, y todo en cuestión de segundos. Cuando la gente quiso repensar que estaba pasando, el toro vino a rodar de un espadazo desprendido sin puntilla. Hermoso, apeado de un salto, lo vio rodar a sus pies. Mítica imagen. Se pidió el rabo.

EL MUNDO
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Por Javier Villán

DOS TOREROS Y UN CABALLO

Sebastián Castella salió a hombros y eso está bien; Pablo Hermoso de Mendoza salió a hombros, lo cual estuvo muy bien; pero quien, además, tenía que haber salido a hombros y en volandas es un caballo tordo rodao, Campogrande, lo cual hubiera estado requetebién. Pero mientras no haya costaleros capaces de echarse a los hombros a un caballo, bien están las cosas como están. Además, Pablo Hermoso de Mendoza, aunque en el primero tuvo de todo, hasta un asesinato alevoso por desbordamiento del pobre animal, toreó con Campogrande como Dios; dándole a Dios un inmenso márgen de confianza.

Hermoso de Mendoza llenó la plaza y, como era su obligación, la puso a reventar, la calentó hasta extremos de locura con el bravo toro de Murube. El mérito fue suyo, por supuesto, de sus filigranas, sus recortes y su inverosímil sentido de los terrenos. Pero la virtud y el don fueron de un caballo valiente y torerísimo, templado y por derecho, que, sin volver nunca la cara, yéndose de frente y aguantando a cuerpo limpio, pisó los terrenos que ni siquiera un torero de a pie, José Tomás, en sus gloriosos y efímeros tiempos había pisado. Campogrande está ya en el Olimpo.

Es prodigioso cómo, a veces, el instinto animal por encima de la razón humana y el despliegue intelectual, nos lleva al mundo de las maravillas. Maravilla fue la imponente, noble y enrazada corrida de Montalvo; maravilla fue la bravura del murube y, sobre todo, prodigio fue la torería de Campogrande. Que Hermoso de Mendoza descordara al primer murube y que el picador de Miguel Abellán destrozara al arrogante y hermoso toro de Montalvo, son agravios por los que un día la nobleza de los animales pasará factura a la inteligencia de los hombres.

Pero que nadie minimice la torería de Hermoso: sus caballos son hechura suya.

APLAUSOS
Por Barquerito

En la primera mitad de San Mateo, con toros despuntados hasta el mismo límite, salió una estrella llamada Pablo Hermoso de Mendoza. O dos estrellas, porque sale con él un caballo tordo llamado Campogrande que en banderillas, en los medios y rodeando los toros por los dos pitones hace cosas que no habrá hecho jamás ningún caballo nunca. Ni soñar con hacerlo. Tres embroques imposibles pero certeros pusieron la plaza al borde del éxtasis. La gente de pie, botando. Hermoso tiene una escuela que no lleva su nombre pero que sí ha emanado de él. Jóvenes que lo estudian.

6 TOROS 6
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ESPECTACULO TOTAL

Hermoso cuajó una de sus mejores faenas de la temporada

Llenazo y gran espectáculo en La Ribera.Hermoso de Mendoza aseguró el “No hay billetes” en las taquillas y, como remate, se fue con un triunfo rotundo después de cuajar un faetón al buen cuarto de Murube. Le cortó las dos orejas por un recital de toreo que desató el clamor en los tendidos.

Rugió la Plaza porque Pablo enceló al toro con “Samurai” y puso dos rejones de castigo en su sitio. Rompió la faena con esa futura figura llamada “Chenel”, formó un lío con “Campogrande”, con un toreo de cercanías ligado en redondo, dejándose llegar al toro a los pechos del caballo y pisando terrenos muy comprometidos y remachó a lo grande a lomos de “Fósforo” clavando dos rosas y dos cortas a dos manos. Mató de un rejón de muerte fulminante, aunque algo contrario y caído, y aquello fue la locura.

En su primero logró buenos pasajes, pero le faltó entonarse algo más con algún caballo y, sobre todo, matar bien y no descordar al toro.

LA RAZON
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Por Juan Posada

HERMOSO DE MENDOZA Y SEBASTIAN CASTELLA ABREN LA PUERTA GRANDE DE LOGROÑO

Los toros de Murube, para rejones, y Montalvo, para lidia ordinaria, ayudaron al éxito de los toreros.

La tarde comenzó mal. El presidente devolvió el primer toro de rejones simplemente por manso; de ser así, apenas habría corridas en España. Hermoso de Mendoza, tras un fallo en su primero, estuvo genial en el cuarto, con su caballo “CampoGrande”, tan torero como su jinete.

Hermoso de Mendoza no estuvo demasiado acertado en los rejones de castigo, los tres en los costillares; pero sí se entonó con las cuatro banderillas, previa excelente preparación. También fue muy buena la puesta en suerte para las tres banderillas cortas, que calentaron definitivamente el ambiente. Pero al pinchar la primera vez y descordar al toro en la segunda, se enfriaron los ánimos.

Con el buen cuarto estuvo sensacional de principio a fin. Farpas con preparación de galope a dos pistas y otras dos con el genial caballo “Chenel”, al que superó “Campo Grande” que, a la salida de uno de los pares, esquivó el pitón del toro con un grácil movimiento de cabeza. El rejonazo, de efecto fulminante.

LA RIOJA
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Sebastián Castella gana el trofeo del Club Taurino a la mejor faena de San Mateo'04

El jurado concedió una mención especial al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza

En la pasada feria taurina de San Mateo hubo dos claros triunfadores por corte de orejas: el torero a caballo Pablo Hermoso de Mendoza y el diestro francés Sebastián Castella. Ambos salieron a hombros tras haber cortado las dos orejas en un solo toro. El jurado del trofeo Ciudad de Logroño, que patrocina el Ayuntamiento de la capital y organiza el Club Taurino Logroñés, no lo tuvo fácil, pero la elección no ofrecía dudas, al no contemplarse el toreo a caballo dentro de las normas que rigen las votaciones.

En segunda votación hubo mayoría para Sebastián Castella, haciendo el jurado mención especial a la actuación del estellés, por unanimidad, acordando entregarle una placa de honor. El jurado se reunió en la tarde del pasado miércoles, en las Bodegas Juan Alcorta, del grupo Bodegas y Bebidas.

Sebastián Castella toreó en la tarde del 23 de septiembre y le cortó las dos orejas al toro nº 70, 'Conde', de la ganadería de Montalvo. Enhorabuena a los dos toreros.