FECHA 16 de Octubre de 2004
LUGAR Plaza de toros de San Juan del Río, Querétaro, México
ENTRADA Tres cuartos de plaza
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y dos orejas)
Jorge Gutiérrez (silencio y silencio)
Rafael Ortega (dos orejas y palmas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Refugio Peña, número 203, de nombre DON CUCO, 440 Kg. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y CERVANTES (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (3 cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Refugio Peña, número 297, de nombre LAUREANO, 448 Kg. De salida CALÉ (2 rejones de castigo); en banderillas FUSILERO (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (3 rosas, un par de banderillas a dos manos y 1 rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

DE PAULA y SAMURAI

   
 

Cuando Pablo Hermoso de Mendoza sepultó el fulminante rejón de muerte en LAUREANO, que rodó sin puntilla; la asistencia rompió en una estruendosa exclamación de júbilo colectivo que reconocía ante todo la gran faena del navarro a un buen toro de Refugio Peña, bravo y codicioso; entendido y aprovechado a plenitud por el caballero en plaza. Así se vio desde que el cárdeno saltó a la arena siendo recibido por Hermoso de Mendoza montando a CALÉ, un tordo con el hierro de Casquinhas que esta tarde hizo su debut, aprobado por cierto con muy buena nota. El corcel recortó los terrenos a su oponente con seguridad, yendo bien de frente mientras su jinete quebrantaba al burel con dos hierros en el morrillo, mejor el segundo de ellos, realizando el embroque como marcan los cánones del toreo a caballo. El castigo asentó al de Refugio Peña que galopó con alegría y son tras FUSILERO, quien pudo mostrar toda la variedad de su repertorio ante un oponente de calidad; citó y enfrentó en todos los terrenos, yendo de largo, templando, girando. Una tarde en donde el veterano tordo mostró su plenitud, dejando posteriormente su lugar a FOSFORO para mantener la emoción con la rueda de rosas, un par de banderillas a dos manos, toreando, toreando auténticamente a la hora de la reunión, y el ya descrito rejonazo, mortal de necesidad, que coronó una labor de dos orejas y Puerta Grande, si bien lo más importante fue la compenetración de Pablo con el público, y la entrega total de este hacia la figura española.

Con su primero, el centauro estellés porfió ante un berrendo muy reservón que jamás humilló, yendo con la cara alta y complicando la lidia. Montando a CURRO Hermoso de Mendoza intentó marcarle el camino a DON CUCO, logrando buenos momentos al encelarlo con la bandera, teniendo que dejársela prácticamente en la cara para que no se saliera de la suerte. CHENEL y CERVANTES se responsabilizaron del tercio de banderillas, haciéndolo ambos correctamente, pero sin alcanzar las cotas de lucimiento y transmisión acostumbradas, sobretodo por lo deslucido de su contrincante. FOSFORO acabó la faena con las cortas y un rejón de muerte al segundo intento que bastó para despenar al berrendo, retirándose Pablo al callejón entre el silencio de la concurrencia.