FECHA 23 de Mayo de 2004
LUGAR Plaza de toros Monumental de Barcelona, Cataluña, España
ENTRADA Un tercio de plaza
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (silencio y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y oreja)
Diego Ventura (dos orejas y dos orejas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, número 150, 550 kg. De salida FUSILERO (1 rejón de castigo).

Primer toro “bis” de la Ganadería de José Manuel Sánchez Cobaleda, número 108, 545 kg. De salida FUSILERO (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (2 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, número 125, 535 kg. De salida LABRIT (2 rejones de castigo); en banderillas CHICUELO (2 banderillas) y CAMPOGRANDE (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (dos rosas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

SULTAN, NATIVO y DE PAULA

   
 

Una nueva gran actuación de Pablo Hermoso de Mendoza y CHENEL que volvió a hacer vibrar y levantarse de los asientos al público de Barcelona, le sirvió al navarro para salir por segunda vez consecutiva a hombros de la Monumental catalana.

La tarde comenzó para el navarro con un pequeño contratiempo, porque al recibir a su primer toro, un precioso toro berrendo, parecía que éste no estaba del todo bien de sus cuartos traseros. El público comenzó a protestarlo, pero el estellés continuó con su lidia colocándole el primer rejón de castigo a lomos de FUSILERO. El toro saltaba doliéndose al castigo, pero galopaba con calidad, tras la cola de FUSILERO.

Ante el buen son del toro, Pablo pidió el cambio para ir por el caballo de banderillas y entonces la presidencia sacó el pañuelo verde y devolvió el toro a los corrales.

Salió en su sustitución un toro de José Manuel Sánchez Cobaleda, andarín, pero también con mucha calidad, aunque justo de fuerzas. Pablo lo mimó de salida de nuevo con FUSILERO, colocándole un solo rejón de castigo, y se fue por CHENEL. Nada más pisar el suelo de la Monumental, CHENEL enganchó en su cola al toro y lo llevó pegado a lo largo del anillo de coso, provocando la primera ovación del público que asistía a la recién comenzada faena, puesto en pie. Continuó la exhibición del castaño, tanto en la perfección de cuatro banderillas puestas todas al estribo, dos de ellas atacando de largo y las otras recibiendo, esperando que llegara el buen toro a sus terrenos y allí tocarlo levemente al pitón contrario. Tal fue la entrega de toro y caballo, que en uno de los galopes de costado, el toro cayó rodado en el piso. Tuvo que ser ayudado por los subalternos de Pablo a levantarse, pero en cuanto se puso en pie, se fue bravísimo de nuevo hacia el caballo. La plaza despidió a CHENEL puesta en pie con una fuerte ovación. Continuó Pablo, ahora con FOSFORO, pisando los terrenos del toro para colocarle dos banderillas cortas, con limpieza y dando el caballo siempre el pecho. Continuó con dos vueltas completas efectuando el “teléfono” y enterrando el rejón de muerte hasta la bola. Dos merecidísimas orejas para abrir de nuevo la Puerta Grande de la Monumental.

En el quinto Pablo incrementó la cuenta de trofeos, pero ahora con más efectividad y entrega, que vistosidad. El toro, berrendo, precioso, el más bonito de la corrida, también fue el más complicado, el más reservón y el que más complicó la labor de los toreros. Lo paró con LABRIT, que lo cierto es que no estuvo cómodo con la incierta embestida del toro, pero que no obstante nunca volvió la cara y se la jugó como siempre en los dos rejones de castigo. Pablo continuó dando entrada a un equipo veterano, y ahora fue CHICUELO quien llegó muy bien en banderillas y piruetas, al igual que posteriormente CAMPOGRANDE con su toreo frontal. La vibración de FOSFORO en la colocación de dos rosas y la efectividad del rejón de muerte final, volvieron a colocar una oreja en el esportón de Hermoso de Mendoza.

   
 
 

DIARIO DE JEREZ
Por EFE

UNA OREJA PARA BOHORQUEZ Y TRIUNFO DE HERMOSO Y VENTURA

Hermoso y Ventura salieron a hombros en la corrida de rejones celebrada en Barcelona…

Se lidiaron cinco toros de Sánchez Cobaleda y uno, segundo, sobrero de José Manuel Sánchez, de buen juego..

Algo menos de media entrada.

Hermoso tuvo que lidiar el sobrero que manseó en el primer tercio, pero que tuvo que rendirse a la torería de Chenel con el que dio una auténtica lección de toreo a caballo. Cortó dos merecidas orejas. En el quinto volvió a demostrar lo que es el buen toreo acaballo esta vez en De Paula y Campogrande, clavando con autoridad y siempre arriba. Un rejón de muerte dio paso a una oreja después de una vergonzosa rueda de peones.

DIARIO DE NOTICIAS
www.noticiasdenavarra.com
Por EFE

HERMOSO DE MENDOZA, A HOMBROS EN BARCELONA

Los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura, que cortaron tres y cuatro orejas, respectivamente, salieron a hombros en la corrida de rejones celebrada ayer en Barcelona………

Se lidiaron cinco toros de Sánchez Cobaleda y uno, el segundo, sobrero de José Manuel Sánchez, que dieron buen juego.

……………………Pablo Hermoso de Mendoza: rejón (dos orejas); y rejón (una oreja)…………..

La plaza registró algo menos de media entrada.

LA RAZON
www.larazon.es
Por Francisco Marc

HERMOSO Y VENTURA TRUNFAN EN BARCELONA

Hermoso de Mendoza sigue marcando las diferencias. En primer lugar, lidió a un sobrero que cayó manseando, por lo que cambió el tercio con un solo rejón de castigo. El espectáculo total llegó con “Chenel”, cabalgando de costado, con quiebros a milímetros de los pitones. La expresión del caballo llegó con fuerza al público. Se recreó después Hermoso a manos de “Fósforo” con las cortas y diversos adornos, fulminando con un certero rejonazo.

En el quinto, montando a “Campogrande” y “De Paula”, con reuniones siempre al estribo y saliendo con temple y torería.

EL PERIODICO
Por Juan Soto Viñolo

HERMOSO DE MENDOZA Y DIEGO VENTURA SALEN A HOMBROS

Las ocho orejas que se repartieron ayer en la plaza Monumental Bohórquez, Hermoso de Mendoza y Ventura, reflejan una corrida de rejones en la que el público entregado se lo pasó pipa ante el centauro (mitad hombre, mitad caballo) y sus compañeros rejoneadores.

Se utiliza la figura mitológica del centauro para destacar, respetuosamente, al navarro Hermoso del resto de caballeros rejoneadores. Parece que el caballo y el hombre tengan un mismo corazón, un mismo cerebro, igual sistema nervioso porque el toreo y la improvisación creativa del centauro delante de la cara del toro sólo pueden ser producto de una cabeza bien amueblada. ¿La del hombre, la del caballo? Obviamente la de Pablo Hermoso de Mendoza que convierte en arabescos equinos su concepto renovador del rejoneo con sus nuevos caballos Chenel, Curro y De Paula, llamados así en homenaje a los tres exmatadores.

Con el peor lote, el centauro estellés dictó una lección de rejoneo moderno. Templó, torero y embebió a las reses en las ancas de sus cabalgaduras hasta ponerlas en suerte para clavar rejoncillos, farpas y rejones de hoja de peral, después de correrlas a doble pista (de costado), recortándolas y burlándolas; quebró en banderillas, se ajustó el centauro en los terrenos como José Tomás. Mató con eficacia y levantó la corrida para beneficio del espectáculo.

LA VANGUARDIA
Por Antoni González

REJONEAR O TOREAR A CABALLO

Es sabio que rejonear y torear a caballo son cosas distintas. Esto segundo consiste en lidiar a un toro desde el caballo, es decir, adaptar el conjunto de suertes que se practican (en este caso a caballo) a las características y juego del toro sobre la arena. Desengañándolo si salió aquerenciado, templando su embestida, colocándolo en cada momento en el terreno adecuado. Y sin abusar nunca de los recursos hípicos extrataurinos (jugueteos y cabriolas, o floridas exhibiciones de monta lejos del cornudo).

El rejoneo es, precisamente, esto último (y cuanto más, mejor), amén de clavar el máximo número posible de palos hirientes al animal, hasta dejarlo lo más parecido a una imagen del pobre San Sebastián.

Ayer vimos torear a caballo a un toro (y muy bien, por cierto) y rejonear (con más o menos brillantez, y con mayor o menor dosis de toreo a caballo) a otros cinco. El que toreó a caballo fue, quién iba a se, Hermoso de Mendoza. Y lo hizo con sabiduría y entusiasmo. Fue ante el segundo bis, “Pulsera”, que sustituyó a un animalejo que salió con ostensible invalidez (no sé si hubiera sido permanente). El carnudo manseó de salida y a punto estuvo de tomar querencia, pero Mendoza le dio una lidia perfecta. Tras el único rejón, que cayó contrario, prendió en lo alto cuatro rehiletes largos y dos cortos, a una mano, citando de frente y quebrando a centímetros del astado, algunos de ellos desde ese prodigioso caballo-torero al que creo que llaman “Chenel”. El rejón final quedó trasero y los peones ayudaron.

Ante su segundo, “Culeto”, Mendoza desaceleró su ánimo, reservó a sus cabalgaduras estrella y optó por recursos menos arriesgados e igualmente vistosos; es decir, se dedicó más al rejoneo. Clavó bien, eso sí, las banderillas, dejó traseras dos rojas hortensias y enterró trasero el rejonazo final.

APLAUSOS
Por Juan Soto Viñolo

PUERTA GRANDE PARA PABLO HERMOSO DE MENDOZA Y DIEGO VENTURA

Pablo Hermoso de Mendoza no es un rejoneador: es un centauro –mitad hombre, mitad caballo- con un solo corazón, tal es su identificación con los equinos y tal la belleza que imprime a las suertes –que han hecho escuela- que a juicio de este crítico sigue siendo el número uno, dicho sea con todo respeto para los rejoneadores en activo. Templa, torea, convierte las ancas de sus cabalgaduras en capotes y muletas que encelan a la res. Es el José Tomás del rejoneo. Mató de dos rejones eficaces.

6 TOROS 6
www.6toros6.com
Por Francisco March

GRAN TARDE DE REJONES

Las corridas de rejones tienen la particularidad de que quienes acuden a presenciarlas lo hacen con el cuerpo “de jota”, dispuestos a celebrar y premiar cuanto hagan caballeros y caballos. Y desde el inicio, al romperse el paseíllo, los rejoneadores se marcan una vuelta al ruedo y, posteriormente, son jaleados a poco que aquello vaya por buenos derroteros. Sin embargo, justo es decir que tardes como ésta reconfortan con el espectáculo.

Hubo lluvia de orejas, unas más generosas que otras, pero en todo momento quedó patente la buena disposición de los actuantes que, cada uno según su escuela, alcanzaron momentos de brillantez.

Pablo Hermoso lidió en prior lugar un sobrero de José Manuel Sánchez, sustituto del titular de Sánchez Cobaleda devuelto por cojo. Con “Chenel” el espectáculo fue total. El joven caballo está llamado a hacer historia, cabalgando de costado, quebrando a milímetros de los pitones y con una expresión que llega con fuerza a los tendidos. Después, a lomos de “Fósforo”, Pablo se adornó con las cortas y el teléfono, y acertó con el rejón de muerte. En el quinto, sobre “Campogrande” y “De Paula”, con reuniones siempre al estribo y saliendo de las suertes con temple y torería, el estellés volvió a marcar las diferencias. Algún día habrá que teorizar sobre el por qué de los nombre de los nombres de los caballos de Hermoso de Mendoza, que parecen mágicos.