FECHA 27 de Junio de 2004
LUGAR Plaza de toros de León, Castilla, España
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Fermín Bohórquez (ovación y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y ovación)
Sergio Galán (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Justo Nieto, número 22, 507 Kg. nombre Cucharita: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas, un rejón de muerte y dos descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de Justo Nieto, número 29, 528 Kg. nombre Espinero: De salida SAMURAI (2 rejón de castigo); en banderillas CHICUELO (2 banderillas) y CAMPOGRANDE (2 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres rosas, un par a dos manos, un rejón de muerte y cuatro descabellos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

GAYARRE, SULTAN y MONTERREY

   
 

Pablo regresaba a la Plaza de Toros de León, donde no actuaba desde la temporada 1998 y muchas cosas han cambiado desde entonces, tanto en Pablo, como en la propia plaza. En cuanto a esta, ahora es una plaza cubierta y climatizada, que la convierten en uno de los ruedos polifuncionales que ahora tanto están prodigando por el territorio nacional. En cuanto a Pablo, el cambio más pronunciado, es sin duda la cuadra que presentaba entonces y la actual, donde el único que se mantiene es CHICUELO y que además, como demostró hoy, en una muy buena forma.

Viendo torear a Pablo esta tarde, lo cierto es que apenas se notan diferencias entre un torero que hace cinco años triunfaba a lomos de CAGANCHO, GALLO, SABICAS o el propio CHICUELO, y que hoy mantiene toda su ilusión montando a caballos como CHENEL, CURRO, SAMURAI o FOSFORO.

No pudo abrir la puerta grande por no estar acertado con el descabello, pero el gusto y la emoción se sintió en los tendidos, sobre todo en su primera actuación, con un toro que embistió y al que toreó de forma importante a lomos de CURRO, CHENEL y FOSFORO.

Su segunda actuación estuvo marcada por un toro complicado, manso y desarrollado sentido en todas las suertes. Pablo tenía que poner todo de su parte, tanto de salida con SAMURAI, como en banderillas con CHICUELO y CAMPOGRANDE y rematando, siempre con verdad, como en un par a dos manos de banderillas cortas, llegando a la misma cara del toro con un valiente FOSFORO. En la suerte suprema, Pablo se atracó de toro y este cayó trasero, fallando luego con el descabello y perdiendo una oreja que le había costado mucho arrancar del complicado toro de Justo Nieto.

En el recuerdo y muy por encima de todos, un CHENEL sensacional en su toreo lateral y en la ejecución de las banderillas, variadas, pero todas ejecutadas de forma perfecta: citando, cambiando y clavando al estribo con limpieza.

   
 
   
 

LA CRONICA DE LEON. EL MUNDO
Por Pereletegui

CLAMOR POR EL TOREO DE HERMOSO DE MENDOZA

LOS REJONES CUENTAN, Y DE QUE MANERA, EN LA FERIA

Hermoso de Mendoza cortaron una oreja al fallar en la suerte suprema.

Ultima corrida de feria, con tres nombres señeros del arte de rejonear de nuestros días. Toreros a caballos, en suma, merecedores de idéntico trato que los de a pie, por mucho que algunos apresurados cierren su oscuro plan de distinciones antes de que este festejo se celebrara. Ver para creer….

Pablo Hermoso de Mendoza exhibió su prodigioso sentido del temple y las distancias desde que, a lomos de “Curro”, atemperó las primeras embestidas de su enemigo, al que incluso llegó a dar un “lance”, utilizando al caballo como imaginaria tela torera. Luego, con “Chenel”, lo hizo todo, y todo extraordinariamente bien, en el tercio de banderillas: dejarse perseguir a dos pistas, quebrar en la cara, clavar en lo alto, meterse inverosímilmente por los adentros y….torear, en la más amplía dimensión del término. En el tercio final, tras clavar las cortas y hacer “el teléfono” como remate, un rejonazo para descabalgar de “Fosforito” y acertar al segundo golpe de verduguillo.

Volvió Pablo Hermoso a demostrar su categoría de número uno del rejoneo al clavar rejoncillos y palitroques sobre “Mudéjar” y “Chicuelo”, uno de los caballos estrellas de su cuadra, que gira ante la cara del toro y sale templadamente del embroque. Con “Campogrande” volvió a galopar de costado y hasta dejó en el novillo las cortas a dos manos montando a “Fosforito” El rejón de muerte cayó trasero y pie a tierra descabelló al tercer intento, con lo que el premio se limitó a una gran ovación.

En definitiva: un éxito más de la feria, en la que la corrida de rejones cuenta, y de qué manera, como uno de sus más importantes atractivos.

HERMOSO DE MENDOZA. “La Pena han sido esos dos rejones finales”.

Pablo Hermoso de Mendoza es el número uno indiscutible en el escalafón del rejoneo, aunque ayer fallara con los aceros. “El primero ha galopado y me he encontrado muy a gusto; y el segundo ha sido un toro con mucha dificultad, aunque se ha visto una lidia muy interesante, pues creo que he aprovechado sus querencias y sus terrenos. La pena es que en los dos el rejón se ha ido un poco desviado y no ha herido”.

Ni él ni Bohórquez acertaron con el descabello. Para Pablo Hermoso de Mendoza, “son rachas; ahora llevo una buena matando desde el caballo y cuando bajo, quizá, estoy sin sitio”.

De su cuadra, destacaría ayer a Chenel. “Ha estado con gran pureza, dando todas las ventajas al toro. Incluso, en algún par de banderillas ha dado pasos para atrás para dejarle venir y marcando la suerte como mandan los cánones”.

DIARIO DE LEON
Por María Jesús Muñiz

LA ELEGANCIA DEL REJONEO CIERRA CON BRILLANTEZ LA FERIA TAURINA DE SAN JUAN

Unos toros poco colaboradores y el poco acierto con los rejones de muerte empañaron un poco el alarde de doma derrochado por los rejoneadores que se dieron cita en la plaza del Parque para poner rúbrica a la feria taurina de San Juan. Unos caballos espectaculares encandilaron aun público deseoso de disfrutar con un espectáculo lleno de elegancia. Pablo Hermoso de Mendoza, renovador del toreo a caballo, bordó algunos de sus lances, aunque…………………….tuvo problemas para acabar con sus enemigos lo que deslució sus faenas.

LA TORERIA A CUATRO PATAS

Espectacular demostración de los caballos toreros de los tres rejoneadores de ayer

Danubio mira al toro a los ojos. Gira a su alrededor, encrespa la cola, patea en las narices del enemigo, le guiña las orejas. Y no le pierde la cara. Se acerca o escapa según los movimientos que intuya del astado, pero nunca vuelve el hocico. Es caballo, está domado, sigue las órdenes de los muslos de Hermoso de Mendoza. Pero es torero. Se ve en su expresión. Desafía al toro. Se luce retándole.

Un desfile de caballos toreros, bellísimos, expresivos, emocionantes y con una espectacular doma, hubiera sido por sí solo un espectáculo digno de contemplar. Pero también había toros. No colaboraron, pero marcaron el rumbo de la tarde. Lo sancionaron más los caballeros: montaron extraordinariamente, lidiaron bien y mataron mal. Muy mal. Y por los rejones de muerte se les fue el triunfo. De no haber fallado con los aceros la puerta grande no se hubiera abierto sólo para Sergio Galán.

A la salida, decenas de aficionados se acercaron a los alrededores del patio de caballos, donde los cuidadores desenredaban las crines adornadas de los equinos, cepillaban sus grupas, secaban sus sudores y sus miedos, comprobaban si alguno de los pitones había alcanzado a los animales. Una caricia en el lomo del caballo torero parecía saberles a algunos espectadores como el roce de la lentejuela del diestro triunfador que sale a hombros. Un toque de magia para quienes se saben incapaces de tales hazañas y heroicidades.

Así acabo la tarde, con buen sabor de boca. Había empezado con mucho calor, fuera y dentro de la plaza. La temperatura física fue bajando, aunque muy lentamente. La artística se mantuvo hasta el final.

La torería de Chenel

La actuación más vibrante de la tarde corrió acargo del navarro Pablo Hermoso de Mendoza. Clavó los rejones de castigo con Curro, que trató de encelar la embestida del que hacía segundo; e incluso realizó algún viaje en el que parecía torear con la grupa.

Sin embargo, la parte más espectacular de la faena corrió a cargo de Chenel. Con el toro de más brío del encierro varias veces las tablas, en ambos sentidos, cabalgando a dos pistas, dejándose llegar, quebrando, cambiando el viaje…Todo un espectáculo, sensacional y torero el caballo. Lo citó una y otra vez, lo enceló con la cola, se le metió por los adentros arriesgando, pero sin perder la templanza en ningún momento. Un exponente más de la excepcional cuadra de este jinete,.

Con él colocó tres banderillas arriba, perfectas de preparación, ejecución y colocación. El público estaba encantado con la actuación del de Estella.

No defraudó tampoco el caballo que sacó para el último tercio, Fósforo, con el que exhibió una doma impecable, colocó tres banderillas cortas en lo alto del morrillo y se adornó con desplantes y vueltas del equino en la cara del toro. La plaza era un clamor cuando Hermoso de Mendoza cogió el rejón de muerte, y aplaudió a rabiar cuando el acero entró por completo en el cuerpo del toro. No lo hizo, sin embargo, por buen camino, pues tuvo que desmontar el caballero y rematar la faena con dos golpes de descabello, que dejaron el triunfo en una oreja.

El que hizo quinto fue un toro que no permitió tanto lucimiento. Parado, distraído, de sosa acometida, lo que no tenía el astado lo pusieron caballos y caballero. Sacó a Chicuelo para alegrar la falta de emoción en el viaje del toro con vueltas en la cara del toro, intentando provocar una embestida remolona. Fue sin embargo con Danubio con quien la labor volvió a subir de tono y a adquirir altas cuotas de calidad y admiración. Es maravilloso como este caballo se deja llegar a los toros, cómo gira alrededor del astado dándole la cara y sin perderle la mirada. Un caballo muy torero, con el que la colocación de las banderillas fue muy aclamada por los aficionados.

De nuevo cerró faena con Fósforo colocó tres rosas y cortas a dos manos y dejó un rejón trasero. Perdió de nuevo las orejas al fallar con la crucetilla: necesitó cinco golpes de descabello.

DIARIO DE LEON
Por B. Fernández

La falta de recursos de los animales de Justo Nieto empobreció el espectáculo en El Parque.

LOS TRES REJONEADORES SE QUEJAN DEL POCO JUEGO QUE OFRECIERON LOS TOROS.

Pablo Hermoso y Bohórquez piden que la crítica y el público le exijan más al rejoneador. “Es un espectáculo bonito, pero es hora de que la afición y la crítica empiecen a exigir más en las corridas de rejones. Exigir más al empresario, al ganadero y al rejoneador”, aseguró Pablo Hermoso de Mendoza, primera figura del rejoneo, durante la tertulia de anoche. “Hay que acabar con las trampas, los engaños y el aplauso fácil. Es sencillo dejarse llevar por ese camino y no es bueno para los que empiezan”, dijo el navarro.

DIARIO DE NOTICIAS
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Por D.N.

HERMOSO DE MENDOZA FALLA A LA HORA DE MATAR Y SOLO CORTA UNA OREJA EN LEON

Destacó la actuación del caballo Chenel en el primer toro, que brindó todo un espectáculo.

Pablo Hermoso de Mendoza cortó una oreja en el festejo de rejones celebrado el pasado domingo en León.

El rejoneador estellés falló con los rejones de muerte, lo que le impidió conseguir más trofeos. Su actuación, sin embargo, fue lo más sobresaliente y espectacular de la terna.

En el primero, cuajó la mejor faena de la tarde, particularmente a lomos de Chenel. Todo un espectáculo de toreo a caballo, que puso a la plaza en pie. Clavó el rejón de muerte con fuerza, pero con poco acierto. Remató la faena con dos descabellos y recibió una oreja.

En el quinto de la tarde, Hermoso de Mendoza encontró a un toro poco apto para el lucimiento. Parado y distraído, ni las cabriolas de Chicuelo y Danubio lograron sacarle partido. Perdió de nuevo los trofeos al entrar a matar, ya que necesitó de cinco descabellos.

Se lidiaron toros de Justo Nieto, que dieron buen juego.

6 TOROS 6
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Por Alberto Simón

SOLITARIO TRIUNFO DE GALAN

Hermoso de Mendoza brilló en los dos de su lote, pero sólo la tardanza de doblar del quinto le dejó sin puerta grande. Con su bravo primero gustó con “Curro” en los rejones de castigo y formó un auténtico lío con “Chenel” en banderillas. Éste caballo ya es una de las estrellas de su cuadra. Con el quinto, templó con “Chicuelo” y estuvo muy seguro y torero con “Campogrande”.