FECHA 25 de Julio de 2004
LUGAR Plaza de toros de Vitoria, Alava, España
ENTRADA Media plaza
TOROS
RESEÑA Leonardo Hernández (vuelta y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y silencio)
Sergio Galán (silencio y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Diego Puerta, número 38. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Diego Puerta, número 61. De salida SAMURAI (1 rejón de castigo); en banderillas NATIVO (3 banderillas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

GAYARRE, CAMPOGRANDE, DE PAULA y CHICUELO

   
 

Tampoco en esta ocasión Pablo Hermoso de Mendoza consiguió abrir la Puerta Grande de la Plaza de Toros de Vitoria, uno de los cosos, en los que más veces ha actuado de las de segunda categoría y en el que todavía nunca ha conseguido salir a hombros de los capitalistas.

Hoy el rejón de muerte primero y el manso que le tocó en suerte en quinto lugar, le privaron del triunfo, sobre todo en su primera actuación, donde cuajó una buena labor desde el tercio de salida con un CURRO cada día más lidiador y mejor torero ante cualquier tipo de toro. Es curioso como mete en el capazo a los toros por muy despistados y avantos que salgan de chiqueros. Los enrosca, los interesa en su cola y los coloca en posición para ejecutar la suerte, primero con rejones en lo alto, para a continuación pasar toreando con bandera o sombrero. Su hermano CHENEL en banderillas también brilló en tres banderillas, de diferentes estilos, pero todas de perfecta ejecución. En la primera atacó al toro en tablas, rematando la ejecución por las tablas; la segunda fue partiendo desde tablas, casi al sesgo; y la tercera fue completamente al sesgo. También llevó al toro de costado en varias fases de la lidia, aunque el toro careció un tanto de movilidad. Lo que sí hizo el toro siempre fue echar la cara arriba, lo que además de que era alto de pitones, complicaba la colocación de los palos, sobre todo las cortas con FOSFORO, en las que Pablo arriesgó la cara y el caballo sus carnes. Para darle más emoción Pablo efectuó la suerte del teléfono, entre cabezazo y cabezazo de su oponente. El rejón en esta ocasión fue mortal, pero su colocación muy defectuosa, en gran medida por el ímpetu con el que el toro entro al caballo que hizo que Pablo se atragantara de toro y el rejón no entrase donde pretendía.

Lo del quinto de la tarde, es algo casi inexplicable en un toro bravo, si es que a eso se le puede llamar bravo. Era el toro con más cuajo y con más presencia de la corrida, pero solo eso…. Salió y pegó sus posaderas a tablas y hasta que recibió el rejón de muerte, no salió de ahí, salvo en alguna embestida alocada tras un capote, pero tras lo cual, regresaba a galope a tablas. Por más que tiraron de él SAMURAI de salida y NATIVO en el resto de la lidia, el toro no quería saber nada. Pablo abrevió y tras la tercera banderilla solicitó cambiar el tercio y acabar con aquel esperpento de lidia.