FECHA 25 de Enero de 2004
LUGAR Plaza de toros La Luz de León, Guanajuato, México
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y dos orejas)
Fermín Spínola (oreja y dos orejas)
Paco González (silencio, división y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Begoña , nombre Peñolero, número 212, 480 kg . de peso. De salida FUSILERO (1 rejón de castigo); en banderillas LABRIT (3 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (3 cortas y 1 rejón de muerte tras pinchazo).

Segundo toro de la Ganadería de Begoña, nombre Rey de Plata, número 191, 486 kg . de peso. De salida CHACAL (3 rejones de castigo); en banderillas CHICUELO (4 banderillas); y para el último tercio CERVANTES (2 rosas, 1 par de banderillas a dos manos y 1 rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

GAYARRE y NATIVO

   
 

Pablo Hermoso de Mendoza volvió a triunfar en el coso leonés de “ La Luz ”, llevándose dos orejas y conquistando por quinta ocasión la Puerta Grande de esta importante arena guanajuatense.

El estellés no la tuvo fácil ya que se enfrentó a dos astados de muy distintas condiciones, que a final de cuentas terminaron luciendo gracias a la maestría del navarro.

El que abrió plaza fue un burel poco colaborador que se paró muy pronto en la zona de los medios a pesar de que se le castigó con un solo hierro de salida, colocado a lomos del solvente FUSILERO. LABRIT salió al ruedo y se rifó el físico para poder consumar un excelente tercio de banderillas, tres palos colocados arriesgando sobremanera, batiendo casi en los cuernos del toro, que solo se desplazaba un poco cuando sentía al caballo tan cerca y lejos de emplearse al momento de la reunión, iba tapándose y con ello elevando el grado de dificultad en la suerte; todo este acertijo lo resolvió el luso-árabe de inmejorable manera, ganándole limpiamente el pitón a su oponente. CERVANTES puso fin a la historia con las cortas y un rejón de muerte al tercer intento que impidió cualquier posibilidad de tocar pelo al coloso español.

El cuarto de la tarde planteó otro reto al navarro, un burel con un peligro sordo, poco perceptible para el público, que acometía con cierta violencia, eso sí, transmitiendo mucho a los tendidos. Pablo le castigó con determinación dejándole tres hierros que le hicieron sangrar y descongestionarse. CHICUELO no se amilanó y lo enfrentó hasta desengañarlo en cuatro banderillas de magnifico nivel, haciendo que el astado se entregase en las piruetas, todas ellas bastante ceñidas ante la algarabía total de los asistentes. CERVANTES apareció de nuevo para ahora sí rubricar en excelente forma la faena con las rosas, un par de banderillas a dos manos y un certero y fulminante rejonazo que hizo rodar al de Begoña, concluyendo así una labor que le redituó a Hermoso de Mendoza dos orejas y con ellas la llave para abrir de nuevo la Puerta Grande de “ La Luz ” leonesa.