FECHA 18 de Agosto de 2004
LUGAR Plaza de toros de Tafalla, Navarra, España
ENTRADA Casi lleno
TOROS
RESEÑA Leonardo Hernández (oreja y vuelta)
Pablo Hermoso de Mendoza (silencio tras aviso y oreja)
Sergio Domínguez (oreja y palmas)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Román Sorando, número 10. De salida FUSILERO (2 rejones de castigo); en banderillas CAMPOGRANDE (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas, un pinchazo, dos rejones de muerte y diez descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de herederos Mario y Manuel Vinhas, número 5. De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y CAMPOGRANDE (2 banderillas); y FOSFORO (dos rosas, un rejón de muerte y dos descabellos).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

CURRO, CHICUELO y NATIVO

   
 

Tras un año de ausencia, Pablo regresaba a la Feria de Tafalla, ciudad que lo vio nacer como matador de toros y donde precisamente el día de hoy, 18 de agosto, se cumplían quince años de su alternativa tomada de manos de Manuel Vidrié.

La tarde amenazaba tormenta en lo climatológico y si bien ésta no se hizo presente a lo largo del festejo, las cosas no rodaron nada bien para el rejoneador navarro. Ya se complicó cuando el primer toro de la ganadería de Vinhas que le correspondía lidiar, con el número 20, salió impetuoso de chiqueros, se fue contra un burladero y se estrelló, rompiéndose el pitón izquierdo por la misma cepa. Salió un toro sobrero de Román Sorando, cuyo mayor defecto era echar la cara arriba en el momento de la reunión. Pablo le hizo una buena lidia, basada sobre todo en el gran momento que atraviesa CAMPOGRANDE que sobó y sobó al toro, hasta someterlo y meterlo en la muleta de su cuerpo. Se divirtió el público con la actuación de Hermoso de Mendoza, hasta el final de la faena, cuando echó pie a tierra para acabar con el de Sorando y pasó un auténtico calvario con el descabello, escuchando un aviso antes de que el toro doblara.

Y tampoco remató la faena en el quinto, un buen toro de Vinhas al que Pablo hizo diabluras en los tres tercios, brillando hoy de nuevo CHENEL y como no, un perfecto CAMPOGRANDE. El público se lo pasó en grande con esta labor del rejoneador y sus caballos y el triunfo grande estaba de nuevo en la mano del estellés. Colocó medio rejón de muerte que parecía suficiente y por eso echó pie a tierra, pero el toro no dobló y volvió a necesitar del descabello, acertando en esta ocasión a la segunda. Pese a no acertar con el rejón de muerte, Pablo fue premiado con una oreja, pedida de forma mayoritario y con la que se premiaba su gran labor ante el toro portugués.