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28/08/2004 CALAHORRA

 

El debut de Pablo Hermoso de Mendoza en la Plaza de Toros de Calahorra, resultó un tanto desafortunado. Había sido contratado para lidiar un toro de César Moreno, por delante de los entonces novilleros Enrique Ponce, Antonio Borrero "Chamaco" y el local José Antonio Pérez Vitoria. Esto ocurría el 28 de agosto de 1989, apenas diez días después de recibir la alternativa, y cuando Pablo recibió al toro de Moreno, lo templó, lo colocó y al poner el primer rejón de castigo, sobre HELIOS, el hierro cayó sobre la médula, produciendo el descordamiento del toro y por lo tanto finalizando la faena, sin apenas haberla comenzado.

Cinco años tardó en volver al coso calagurritano y fue el 3 de abril de 1994, con toros de Antonio Doblas para los rejoneadores Javier Buendía, Fermín Bohórquez, Ginés Cartagena y el propio Pablo, que obtuvo dos orejas en solitario y una en collera con Ginés Cartagena, en la que probablemente ha sido la mejor tarde del navarro en Calahorra, apoyada sobre todo en la labor de GIRALDA y CAGANCHO.

Ese mismo año en la feria de agosto, concretamente el 26 de agosto de 1994, fue testigo de alternativa del rejoneador Domingo Domínguez. El padrino de alternativa fue Ginés Cartagena y el otro testigo Fermín Bohórquez, lidiando todos ellos una corrida de José Escobar y Javier Molina, a la que Pablo cortó una oreja en solitario, tras una gran labor en banderillas sobre CAGANCHO..

El 26 de agosto de 1995 se lidiaron toros de José Moro Jiménez, por Luis Domecq, Pablo Hermoso de Mendoza, Antonio Domecq y Domingo Domínguez, con oreja para Pablo en solitario y vuelta junto a Domínguez en la collera. GIRALDA, CAGANCHO, CHICUELO y GARBANCITO actuaron en esta ocasión.

De nuevo actuó Pablo en la miniferia de invierno, ahora fue el 2 de marzo de 1996, siendo ovacionado ante un astado de Los Bayones y compartiendo la tarde con Domingo Domínguez y los matadores Julio Aparicio y Manuel Díaz "El Cordobés" y montando a BUENAVENTURA, CAGANCHO, CHICUELO y BORBA.

El 25 de agosto de ese mismo año, los toros fueron de Río Frío, los compañeros Joao Moura, Domingo Domínguez y Andy Cartagena y los caballos BUENAVENTURA, CAGANCHO, CHICUELO y PRINCIPE, saludando en su toro y dando la vuelta con Joao Moura en la collera.

Tras un año de ausencia, volvió a Calahorra el 29 de agosto de 1998, junto a Joao Moura, Domingo Domínguez y Paco Ojeda y toros de Los Majadales. El bagaje, una oreja y ovación en la collera con Ojeda, destacando esa tarde de nuevo CAGANCHO y un joven MAZANTINI.

De nuevo el año 1999 dos actuaciones, la primera el 28 de febrero, junto a Joao Moura y Domingo Domínguez, con toros de Flores Sánchez, saludando en ambos toros; y la otra el 28 de agosto con toros de Antonio Pérez y junto a Domingo Domínguez y Paco Ojeda, obteniendo una oreja. En la corrida del mes de febrero, Pablo utilizó seis caballos: VITI, MARTINCHO, ALDEBARAN, MAZANTINI, LABRIT y ALBAICIN, mientras que en la de agosto los caballos fueron CHABELA, ALDEBARAN, LABRIT, FUSILERO y MAZANTINI.

Tampoco el 26 de agosto de 2000 hubo Puerta Grande para el navarro, que con toros de Carmen Segovia, fue ovacionado en lidia individual y dio la vuelta al anillo junto a Javier Buendía en la collera. Los otros alternantes fueron Domingo Domínguez y el portugués Rui Fernándes y los caballos LABRIT, BUENAVENTUERA, CHICUELO, ALBAICIN y BORBA.

Igualmente sucedió en el 2001, el 25 de agosto, con toros de Castilblanco, cuando ninguno de los actuantes, Pablo Hermoso de Mendoza, Rui Fernándes ni el toricantano Sergio Domínguez (en la imagen superior el momento de la alternativa), consiguieron abrir la Puerta Grande. Pablo obtuvo una oreja y fue ovacionado en el otro, en una tarde en la que montó a TABASCO, FUSILERO, ALBAICIN, DANUBIO, CHICUELO y MARIACHI.

Sí que tuvo suerte y dos grandes actuaciones el 27 de agosto de 2002, cuando a lomos de caballos como LABRIT, MONTERREY, CHICUELO (foto derecha), DANUBIO, ALBAICIN, CAMPOGRANDE o MARIACHI pudo bordar el toreo, y por fin, nueve años después, volver a abandonar el ruedo calagurritano a hombros de los costaleros. Fue ante una corrida, de muy buen juego de Jódar y Ruchena, propiedad de Luis Valdenebro y que el navarro lidió junto a Fermín Bohórquez y Sergio Domínguez.

VER CARTEL

FECHA 28 de Agosto de 2004
LUGAR Plaza de toros de Calahorra , La Rioja, España
ENTRADA Lleno
RESEÑA Fermín Bohórquez (silencio y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y dos orejas)
Sergio Domínguez (dos orejas y ovación).
TOROS
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 18, nombre Medianero. De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (3 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas, dos pares de cortas a dos manos y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 25, de nombre Volante: De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CAMPOGRANDE (3 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y FOSFORO (tres rosas y pinchazo y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS RANCHERO y NATIVO

 

Hacía muchos años que la plaza de toros de Calahorra no presentaba un aspecto tan espectacular en cuanto a la asistencia de público en sus tendidos. Lleno hasta la bandera de un público al que seguro no le pena en absoluto el dinero invertido en la entrada, porque el espectáculo fue de los que hacen afición de principio a fin, en parte por el buen juego de los toros de Benítez Cubero y sobre todo por la exhibición ecuestre y torera que una vez más, concedió Pablo Hermoso de Mendoza a los miles de personas asistentes.

Cierto que Hermoso de Mendoza estuvo muy bien en sus dos faenas, pero ¿Qué diferencia hubo entre estas faenas y las de Bilbao, Tafalla, San Sebastián, Almería, Cuenca….?. La respuesta es sencilla: mató ambos toros con brevedad de dos buenos rejonazos. La diferencia para Pablo entre acertar o no, es como ir del todo a la nada, de un triunfo grande a una ovación, de la gloria, a la nada.

Hacía un año que Pablo no toreaba en Calahorra y esa ausencia se notó en la entrada, como decimos, histórica y como en su última actuación, consiguió salir por la Puerta Grande ante dos toros de Benítez Cubero, buenos, pero de poca fuerza, a los que templó, midió y cuidó como si fueran compañeros, más que enemigos.

Su primera labor ante un toro noble, pero aquerenciado en tablas y con poca movilidad. Lo midió de salida con CURRO, con quien lo toreó en tres ocasiones con el sombrero y lo llevó encelado con la bandera en sus primeros e impetuoso galopes. En banderillas una nueva exhibición de CHENEL, mostrando su poderío ante un toro que no abandonaba las tablas, clavando al sesgo y arrancándole las pocas galopadas que tenía provocándole la embestida con sus cuartos traseros. Lo poco que tenía el toro, lo exprimió el caballo, dejando lo justo para que el público siguiera vibrando con FOSFORO y la colocación de las banderillas cortas, a una y sobre todo a dos manos. Falló el primer intento del par, pero el segundo rozó la perfección. Mató de un rejonazo arriba y obtuvo las dos primeras orejas de la tarde.

Al quinto, llamado “Volante” Pablo lo vio a los pocos instantes de la lidia y por eso decidió colocar un solo rejón de castigo a lomos de SAMURAI para aprovechar esa calidad que apuntaba. En una de las pasadas con la bandera, el toro perdió las manos y eso lo acusó posteriormente, si bien para eso está el caballo que más cerca torea: CAMPOGRANDE. Que gran tarde la que ha vuelto a dar el caballo del hierro de Vidrié, hoy ante un toro al que si se le obligaba mucho, acababa en el suelo y por eso había que darle una medida y sobre todo cierta ventaja. Parecía imposible en muchos pasajes de la lidia que el toro no tocara al caballo porque la cercanía era brutal, apenas había espacio entre ambos. El público se levantó varias veces de los tendidos ante tal demostración de temple y torería. Había que mostrar otras facetas del toreo y ahora el que demostró sus condiciones fue CHICUELO con una banderilla viniéndose de lejos y una serie de hasta tres piruetas que mantuvieron al público en vilo. Continuaba la entrega de Pablo con el tendido y viceversa, ahora con tres rosas seguidas y con la suerte del teléfono, muy jaleada por la grada. Un pinchazo sin soltar precedió a un rejón de muerte definitivo y a otras dos indiscutibles orejas, con la que remataba una tarde redonda en una plaza, que hoy lo merecía más que nunca.

 

 

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