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22/08/2004 ANTEQUERA

 

Pablo debutó en esta Plaza, el día 20 de agosto de 1998, precisamente el día en que el coso cumplía 150 años de su apertura y con un extraordinario cartel. Pablo Hermoso de Mendoza, montando a caballos de leyenda como CAGANCHO, CHICUELO o GALLO, lidiaba dos toros de Castilblanco y prologaba así un histórico mano a mano entre dos “chavales” como Antonio Chenel “Antoñete” y Curro Romero. Los tres dieron lecciones de toreo, cada uno en su estilo, si bien las espadas, salvo en el sexto, les jugaron una mala pasada. El festejo fue goyesco, y Pablo tuvo que abandonar, con permiso de la autoridad, el coso al acabar su segundo toro, porque esa misma noche debía actuar en el Puerto de Santa María (Cádiz). Antes y como resultado tuvo saludos en su primero y vuelta al ruedo en el cuarto.

Al año siguiente, el 22 de agosto, regresó, pero esta vez en un cartel de rejones y con toros de Guardiola para él mismo, Paco Ojeda y Alvaro Montes, siendo ovacionado en el que abrió plaza y obteniendo dos orejas del cuarto de la tarde y destacando en un soberbio par a dos manos sobre MAZANTINI (en la foto).

Tras dos temporadas sin actuar en la Feria de Antequera, el navarro volvió a ser contratado para la misma el 25 de agosto de 2002 para lidiar toros de Benítez Cubero, junto a los rejoneadores Luis Domecq y Alvaro Montes, montando caballos como LABRIT (imagen izquierda) y MONTERREY de salida; en banderillas CHICUELO, DANUBIO y ALBAICIN; y para el último tercio, MARIACHI y MAZANTINI. Con este magnífico elenco equino Pablo obtuvo dos orejas en su primer toro y fue ovacionado en el quinto de la tarde.

VER CARTEL

FECHA 22 de Agosto de 2004
LUGAR Plaza de toros de Antequera, Málaga, España
ENTRADA No hay billetes
RESEÑA Luis Domecq (oreja y vuelta al ruedo)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Alvaro Montes (oreja y dos orejas)
TOROS
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 20. De salida CURRO (2 rejones de castigo); en banderillas CHENEL (4 banderillas); y para el último tercio FOSFORO (tres cortas, dos rejones de muerte y un descabello).

Segundo toro de la Ganadería de Benítez Cubero, número 23. De salida SAMURAI (2 rejones de castigo); en banderillas CAMPOGRANDE (2 banderillas) y CHICUELO (2 banderillas); y FOSFORO (dos rosas, un par a dos manos de cortas, pinchazo y rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS FUSILERO, NATIVO, RANCHERO y REBUJITO

 

Preciosa puesta en escena de una corrida goyesca en la plaza de toros de Antequera, donde los matadores y sus cuadrillas fueron recogidos del propio Hotel por sendos carruajes que, perfectamente engalanados, los llevaron hasta la plaza, donde recorrieron el albero en dichos medios de locomoción, antes de efectuar el tradicional paseíllo.

Éxito de la empresa Dorado, que está poniendo a una gran altura la Feria de Antequera y que hoy consiguió colocar el cartel de “No hay billetes” por primera y única vez en este ciclo de 2.004.

En cuando a la actuación de Pablo, decir que en su primer toro, un berrendo que salió de chiqueros con muchos pies y que se enceló con codicia detrás de la cola de CURRO, más de los mismo de estos últimos días y de nuevo el último tercio impidió un triunfo ganado a ley. Obtuvo una oreja, pero es un resultado rácano para los méritos de CURRO encelando las bravas embestidas del Cubero y recortando en un palmo de terreno, así como dando la cara tanto en los dos rejones de castigo como en la pasada con el sombrero. Fue precisamente en una de las pasadas cuando el toro al emplearse contra el caballo, perdió las manos y cayó al suelo. Esta voltereta mermó su comportamiento posterior y aunque al principio galopó detrás de la grupa de CHENEL a lo largo de medio anillo, luego de esto, se vino abajo y ya apenas se movió. No obstante CHENEL continuó con sus banderillas, de forma frontal, dando todas las ventajas a un toro, que ya apenas colaboraba y ante el que todo lo hacía el caballero. Gran actuación de nuevo del joven caballo y buen tercio de banderillas cortas de FOSFORO, reuniéndose en los medios y colocando los palos en lo alto del morrillo.

Una oreja camufló una actuación de muchos más quilates, pero que no pudo ser rematada al final.

Antes de comenzar el quinto de la tarde, se produjo en la plaza un incidente, del que Pablo no era protagonista principal, pero que indirectamente le salpicaba. Los hechos se produjeron cuando Luis Domecq acabó con el cuarto de la tarde y el público solicitó mayoritariamente para el jerezano un trofeo. La bronca fue muy grande y con el toro arrastrado, el presidente sacó un pañuelo blanco autorizando que Pablo saliera a lidiar el quinto. Pero este movimiento presidencial fue tomado por parte del público y de la cuadrilla de Luis Domecq, como la concesión del trofeo y fueron al desolladero por la oreja. Entre tanto Pablo permanecía en la entrada de la plaza montado en SAMURAI sin saber exactamente que hacer. Cuando el auxiliar de Luis Domecq apareció en la plaza con la oreja, se le indicó por parte del delegado que no había trofeo y que saliera del ruedo para continuar la lidia. El hecho sobresaltó al público que comenzó a tomarla con el presidente y a lanzar objetos al ruedo, en el cual ya se encontraba Pablo, que se tuvo que retirar al centro para evitar recibir algún involuntario golpe. Con esa disyuntiva y una vez limpiado el ruedo, Pablo comenzó la lidia a un toro, cuyo comportamiento fue calcado al de su hermano segundo, aunque este solo fue castigado con un rejón de castigo. Todavía se paró antes, y mucho tuvieron que poner de su parte CAMPOGRANDE, CHICUELO y FOSFORO para calentar el tendido, porque el toro no ayudaba absolutamente nada. Buena faena, esta vez bien rematada con el rejón de muerte y dos orejas con leve petición de rabo.

Pero lo incidentes no terminaron aquí, porque cuando FOSFORO era retirado del ruedo por Verónica, mozo de caballos de Pablo, coincidió en el pasillo con las mulas de arrastre, lo que fue interpretado por la autoridad como una obstrucción y se le solicitó la documentación. Se produjeron discusiones y Verónica manifestó que estaba trabajando y que hasta que no acondicionara a los caballos, no iba a ir en busca de la documentación. Automáticamente Verónica fue detenida por desacato y en un coche zeta llevada a la comisaría. Pablo ajeno a todo esto, recogía las dos orejas y se iba hacia su amigo Luis Domecq, entregándole un apéndice e invitándole a dar la vuelta al ruedo con él. Esto fue tomado con un desacato o una falta de respeto por parte de la autoridad y se le tomaron los datos tanto a Luis, como a Pablo. Los ánimos estaban calientes y por el callejón ya se comentaba el incidente en el camión de Pablo, cuando terminó su labor Alvaro Montes y al recoger las dos orejas, se fue a sus compañeros de cartel, les invitó a salir al ruedo y los tres toreros se fueron a hombros entre el delirio de las gradas. Cuando llegaron a la furgoneta, Pablo fue informado del incidente de Verónica y fue directo a comisaría a preocuparse por lo que había pasado y afortunadamente se solucionó el problema, en parte, por la buena mediación del empresario Paco Dorado.

En un principio se corrió la voz que Pablo y la cuadrilla estaban detenidos, pero todo fue un malentendido ya que el navarro fue a comisaría por su propia voluntad a solucionar el problema de su empleada.

Esta es la crónica, más de sucesos que taurina y todo por lo que muchas veces hemos comentado. El extraño protagonismo que quieren alcanzar ciertas presidencias y que lo único que consiguen es que un día se produzca un grave altercado público. El exceso de celo en que las mulillas salgan rápidas a la plaza y se lleven al toro, por ejemplo hoy, hizo que los dos primeros toros se fueran al desolladero con las orejas y que los alguaciles tuviesen que sacarlas de ahí al ruedo o que al quinto de la tarde, un toro manso y sin fuerza, se le diese una dictatorial vuelta al ruedo y para más INRI, tuviera que ser sacado del desolladero, a donde las mulas más rápidas del mundo lo habían trasladado. Y todo eso con la plaza llena, con el “no hay billetes” puesto y con la gente con ganas de divertirse. Una pena, porque como dice el refrán “Entre todos la mataron y ella solo se murió”.

 

 

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