FECHA 21 de septiembre de 2003
LUGAR Plaza de toros de Salamanca, España
ENTRADA Lleno
TOROS
RESEÑA Leonardo Hernández (oreja y oreja)
Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas)
Rui Fernándes (oreja y oreja)
CABALLOS UTILIZADOS

Primer toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, nombre Gracinero, número 7, 485 Kg. De salida FUSILERO (2 rejones de castigo); en banderillas CAMPO GRANDE (3 banderillas); y para el último tercio NATIVO (3 cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Sánchez Cobaleda, nombre Clavel, número 25, 520 Kg. De salida COYOTE (2 rejones de castigo); en banderillas GAYARRE (2 banderillas) y CHICUELO (3 banderillas); y para el último tercio NATIVO (3 cortas y un rejón de muerte).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS

 

   
 

Se cerró la feria de San Mateo de Salamanca, con una corrida de rejones, que se convirtió en la segunda mejor entrada de toda la feria, estando muy cerca del "no hay billetes" y con un nuevo triunfo del rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, que pese a tener que bailar con el peor toro de la corrida, el que salió en segundo lugar, le arrancó una oreja a base de técnica y brilló más su toreo ante el quinto, un toro, que también se fue a menos, pero con mejor condición que su hermano.

En general, la corrida de Sánchez Cobaleda, sirvió para el rejoneo, siendo extraordinario el primero, pésimo y peligroso el segundo, manejables tercero y sexto y bueno el cuarto.

Tras el gran toro que abrió plaza, las expectativas de la corrida eran buenas, pero lo cierto es que nada más pisar la arena el segundo, ya nos dejó ver sus intenciones. Un toro agarrado al suelo, reservón y que en ningún momento de la lidia facilitó la labor de Pablo, que tuvo que tuvo que tirar de repertorio técnico, primero con FUSILERO, con el que colocó dos rejones de castigo, el primero desprendido. Como decimos no era fácil clavar ante un toro que esperaba y se tapaba. En banderillas CAMPO GRANDE fue el encargado de lidiar con la más fea. Siempre salió airoso y limpio el caballo de las suertes, pero la verdad es que a todo le faltaba la emoción que debe poner el toro. Lo pero que puede ocurrir con un toro es que sea peligroso, pero encima que no transmita ni ese peligro, ni emoción alguna. Continuó la lidia, llegando muy cerca con las banderillas cortas de NATIVO y sin poder efectuar una sola vez la suerte del "teléfono". Lo mejor el rejón de muerte final, en todo lo alto, y de efecto fulminante, que casi por sí solo se hizo merecedor de la oreja, aunque también el esfuerzo del estellés merecía premio.

El segundo fue otra cosa, por lo menos de salida, cuando galopó con buen son tras la cola de COYOTE, que lo paró muy bien en los medios, en redondo, castigándolo de forma brillante. La salida de GAYARRE fue fulgurante, encelando al toro e primera instancia y llevándolo atado a la cola a lo largo del anillo, con el público siguiendo sus evoluciones con una fuerte ovación, casi haciendo la ola al paso del caballo y toro. Tras esta carrera el toro se paró y en banderillas el caballo castaño tuvo que llegar muy cerca para provocar su embestida. Lo mismo ocurrió con CHICUELO, que colocó hasta tres banderillas, las dos últimas magistrales, dando ventajas al "patas blancas" pero saliendo con una limpieza propia de un caballo de su categoría. Las piruetas medidas y casi sin terminar una, comenzaba la otra, aprovechando la ya escasa embestida del toro. Lo mismo ocurría con las banderillas cortas, muy seguidas, para impedir que el toro se rajara. También acertó Pablo ahora con el primer rejón de muerte y así pudo contar con un nuevo triunfo y continuar con una racha de seis puertas grandes seguidas.